14 reuniones mantenidas desde junio y semanas de huelga sólo han servido para que las posturas de las partes no encuentren hasta la fecha un punto de encuentro.
Para los brigadistas la situación no ofrece dudas: sus sueldos son «míseros» y precisan de un incremento notable que permita corregir esta situación («Ganamos 900 euros y nos jugamos la vida en muchas ocasiones», aseguran), no tienen reconocida una segunda actividad cuando físicamente dejen de estar capacitados para estas tareas y exigen el reconocimiento de categoría de «bombero forestal» («Es que eso es lo que somos», sentencian).
Para Tragsa, empresa estatal, no ha duda en que los brigadistas «son un colectivo de refuerzo en la extinción de incendios forestales formado por 545 trabajadores (54 de ellos en León y 138 en toda la Comunidad de Castilla y León) que dan apoyo a los operativos propios de las Comunidades Autónomas, siendo éstas las titulares de las competencias en materia de extinción de incendios forestales a través de sus propios medios».
«En esta actividad participan miles de trabajadores en la campaña estival de extinción de incendios, a los que se suman los 3.000 efectivos de la UME y los medios aéreos del Estado y Comunidades. Las BRIF representan menos del 2% del total de efectivos», mantiene la empresa.

Jornada informativa, este domingo, en el Rastro de León.
14 reuniones
Y Tragsa insiste en que la situación después de 14 reuniones deja un escenario imposible: «Debido a las elevadas reivindicaciones de los representantes sindicales, tras las 14 reuniones mantenidas y las sucesivas propuestas de mejoras laborales planteadas por la empresa, no ha sido posible hasta la fecha alcanzar un acuerdo».
Tragsa ha propuesto un incremento salarial superior al 10% conforme lo vayan permitiendo las leyes presupuestarias del Estado, a las que Tragsa está sometida en su condición de empresa pública.
«Todo ello en un contexto de congelación salarial y de austeridad para todos los empleados del sector público que se viene produciendo desde 2010 y de la difícil situación económica que atraviesa la empresa. Esta mejora situaría a los trabajadores en la banda retributiva superior del sector de actividad de extinción de incendios forestales», matiza la empresa.
Además la empresa recuerda Las retribuciones actuales se perciben en 16 pagas al año (12 ordinarias más una extraordinaria cada 3 meses), significando unas retribuciones brutas anuales fijas, que en el caso de los Capataces es de 19.275 euros y en el caso de los Especialistas de 16.604 euros, a las cuales se suman los complementos de antigüedad, utilización de maquinaria (575 euros / año de promedio), conducción de vehículos y acción social.
Retribuciones
Las retribuciones medias brutas anualizadas percibidas por todos los conceptos fueron en el año 2014 de 19.956 euros, recuerda la empresa, en el caso de los capataces y de 17.753 euros en el caso de los especialistas.
«En cuanto al resto de condiciones laborales, las de los trabajadores de las BRIF son sustancialmente mejores que las del sector de extinción de incendios, al contar con contrato indefinido la práctica totalidad de su plantilla (situación excepcional en el sector) y trabajar durante 11,5 meses al año, a diferencia de la gran mayoría de los trabajadores de extinción de incendios, que lo hacen durante los 3 o 4 meses del periodo estival de campaña de extinción», advierte la empresa en un comunicado.
Y advierte a mayores: «Entre otras mejoras de las que disfrutan los trabajadores de la BRIF, se encuentran: una jornada de 37,5 horas semanales (igual que el personal funcionario); en los supuestos de baja por enfermedad, garantía del 100% de las percepciones retributivas desde el primer día; en caso de accidente, seguros más elevados y con mayores coberturas que las del sector; prestaciones asistenciales de ayudas sociales y de adquisición de vivienda y, finalmente, más de 200 horas de formación al año de media durante su jornada de trabajo».

Los brigadistas, durante su manifestación en Madrid esta madrugada.
Bombero forestal
Para Tragsa también es imposible reconocer la categoría de bombero forestal porque adierte «las responsabilidades, competencias y funciones que contempla esta denominación de bombero forestal son más amplias que las que realizan y se exigen a los brigadistas de refuerzo de extinción y prevención de incendios forestales.»
«Respecto a la mejora de la segunda actividad, una de las principales reivindicaciones de los trabajadores de la BRIF, es posible alcanzar un acuerdo, al existir un consenso sobre la creación del puesto de Auxiliar de Apoyo Logístico que no requiere la superación de pruebas de aptitud física al no participar de forma directa en la extinción de incendios forestales, habiendo aceptado la empresa la propuesta de la parte social en cuanto al número de puestos máximos a cubrir de manera progresiva cada año desde 2016, alcanzando los 50 en 2019. En la actualidad no existe ese puesto», también se remarca desde la parte empresarial.
Tragsa, que manifiesta supredisposición al diálogo, asegura por último que «respecto al reconocimiento de coeficientes reductores a la edad de jubilación, las partes constatan que Tragsa, al ser una sociedad mercantil, carece de competencias en esta materia y, por tanto, las organizaciones sindicales han instado el inicio del correspondiente trámite administrativo ante las autoridades competentes en esta materia. La empresa ha ofrecido su colaboración en los informes de salud laboral que requiera el trámite.

Los brigadistas, durante su marcha por Madrid de madrugada.
En Madrid y en León
La situación, que amenaza con enquistarse, deja ver en la calle a diario las protestas de las Brif. En la madrugada de este domingo fue en las calles de Madrid y, en León capital, los brigadisas se han dado cita en el Rastro matinal para dejar ver sus reivindicaciones.
Los brigadistas ya han advertido que no cesarán en sus reclamaciones, reivindicaciones que para Tragsa a fecha de hoy siguen siendo inviables.
En la jornada de este domingo las Brif han contado de nuevo con el apoyo de León en Común, que ha remarcado las «justas reivindicaciones de estos bomberos forestales, porque lo que son es eso, bomberos forestales». Santiago Ordóñez ha insistido en que su formación seguirá dando apoyo a un colectivo que «tiene unas pésimas condiciones laborales».
