A todos los senadores no les interesan por igual los temas que se tratan en la Cámara Alta y además los miembros de los partidos de la “casta” saben elegir perfectamente sus “prioridades”.
Al menos eso es lo que parece haber quedado demostrado ayer miércoles, día en el que se llevaban a cabo dos votaciones: una sobre Venezuela y otra sobre violencia de género. En la primera, casi todos los asientos de la cámara estaban ocupados. Cinco minutos después, cuando se disponían a hablar sobre un Pacto de Estado para luchar contra la violencia de género, la bancada quedaba casi vacía. Venezuela, bien sabemos, es mucho más importante para la campaña y la vida política de algunos partidos que la violencia de género. Era un secreto a voces, ahora es obvio y evidente. Las prioridades las tienen bastante claras.
Los senadores Mayte Otero (PP) y Ramón Espinar (Podemos) compartían dos fotografías en Twitter en las que se podía observar la diferencia entre ambos momentos. La Cámara alta debatía consecutivamente sendas mociones (7.1 y 7.2). La primera, para pedir un clásico de la vida política española en estos últimos tiempos, de interés supremos, debe ser, para el bienestar de los ciudadanos y ciudadanas del estado:“la liberación de los 75 presos políticos de Venezuela”. La segunda, para exigir que el Gobierno promueva “un Pacto de Estado contra la violencia de género y por la igualdad entre mujeres y hombres”. Esto ya no es tan importante, claro. Después del dramático verano que estamos sufriendo en lo referido a los asesinatos de mujer a manos de sus parejas o ex-parejas,en fin.
La imagen de Otero mostraba un Pleno del Senado casi lleno durante el debate de la primera de las mociones.
Pocos minutos después, Espinar compartía una instantánea del Senado bien distinta: “Hablando de Venezuela hace cinco minutos esto estaba lleno. Ahora hablamos de violencia de género y se ha vaciado”.
