
Una ganadero se dirige a la consejera de Agricultura y Ganadería Milagros Marcos durante la concentración en la Consejería. Foto: M.R.
Los ganaderos de la Marcha Blanca reclaman a la Junta que se moje para que se fije un precio justo para la leche
Millán Rodríguez.Valladolid.:: Viernes, 28 de Agosto de 2015 ::
Milagros Marcos, consejera de Agricultura y Ganadería en Castilla y León, ha recibido a la Marcha Blanca esta mañana frente a las puertas de su Consejería. Hasta allí se han desplazado los cientos de ganaderos y acompañantes que desde el pasado lunes vienen recorriendo a pie la distancia que separa León de Valladolid. Los caminantes han exigido a la consejera que intervenga en la solución del problema que afecta al sector lácteo español. Exigen a la Administración Pública que garantice la recogida por parte de la industria de la leche producida por los ganaderos y que esta se pague a un precio superior al de los costes de producción.
Entre aplausos y bajo un fuerte despliegue policial, los cientos de caminantes que integran la Marcha Blanca han trasladado hasta la Consejería de Agricultura y Ganadería las reivindicaciones del sector ganadero de Castilla y León tras su llegada a Valladolid. Presionados por la bajada de los precios de la leche, los ganaderos de la comunidad decidieron iniciar el pasado 24 de agosto una marcha a pie desde León que planean terminar el 4 de septiembre en Madrid, frente a las puertas del Ministerio de Agricultura y Ganadería. Actualmente, los costes de producción para los ganaderos españoles se mantienen entre los 32 y 36 céntimos de euro por litro de leche, mientras que el precio al que se la compra la industria láctea oscila entre 26 y 30 céntimos. Los productores del sector afirman no poder seguir haciendo frente a esta situación durante más tiempo. “En estos momentos, estamos perdiendo 100 euros de media al día por trabajar, es vergonzoso,” asegura un ganadero.
Milagros Marcos, que no ha dudado en ponerse una camiseta reivindicativa ofrecida por uno de los ganaderos, ha declarado a pie de calle que el sector “cuenta con el apoyo absoluto e incondicional por parte de la Junta de Castilla y León”, aunque considera que se trata de “un problema europeo que se debe solucionar en el marco europeo. Solo el consejo de ministros de la Unión Europea tiene competencia para elevar el precio de intervención pública. Esperamos que esto se resuelva en el ámbito en el que se ha producido el problema.”
“Debemos potenciar que el consumidor compre preferentemente la leche producida en nuestro país y, concretamente, en Castilla y León. Lo que debe dar solución al problema es la retirada de excedentes lácteos que están invadiendo el mercado nacional y garantizar un precio justo para los ganaderos. Hay que buscar el apoyo de todos los agentes de la cadena de valor, porque de nada serviría apoyar a los ganaderos si la industria sigue comprando toda la leche de fuera. Hay que buscar el equilibrio y garantizar contratos estables”, ha terminado diciendo la consejera.
Por otra parte, los ganaderos acusan a la Administración Pública de “falta de voluntad política” y le han señalado a la consejera que, en Francia, François Hollande ha establecido un precio mínimo en origen de 34 céntimos por litro de leche. Los ganaderos han anunciado que exigirán a la ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, la creación de “una mesa de negociación con los productores, la industria y los distribuidores para lograr un acuerdo en el que nadie pierda. Es lo que se ha hecho en Francia”, continúan diciendo, “y si la ministra no se siente capaz debería dejar paso al presidente del Gobierno, que es quien debería tomar las riendas. No estamos dispuestos a parar hasta que consigamos un precio justo por la leche, no solo en Castilla y León, sino en toda España.”
El intervencionismo frente al libre mercado
El problema actual se originó el pasado 1 de abril, tras la eliminación de las cuotas lácteas europeas que se encargaban de controlar la producción por explotación y por países para mantener un precio estable por la leche. Ahora, la Unión Europea pretende que sea el propio mercado el que se encargue de establecer los límites de la producción y los precios dentro del sector lácteo en función de la oferta y la demanda. Esta medida está teniendo consecuencias desastrosas para los ganaderos españoles, al menos, a corto plazo.
Mientras que los ganaderos españoles solo producen el 60% de la leche que se consume en España, los ganaderos franceses producen lo suficiente como para exportar al extranjero. Esto permite a los galos introducir en la Península sus productos lácteos a un precio más bajo, precio con el que los ganaderos españoles no pueden competir. Esto está provocando la caída continuada del precio de la leche en España. Los ganaderos que forman la Marcha Blanca han expresado su deseo de que la ministra “haga los esfuerzos necesarios para obligar a la industria y a la distribución a que compren la leche a un precio digno. Este país no se puede permitir arruinar a los ganaderos españoles y hacer ricos a los ganaderos franceses.”
José Sarrión, procurador en Cortes de Castilla y León por Izquierda Unida, que ha acompañado a los ganaderos en su marcha desde Villanubla hasta Valladolid, afirma que “hay que defender a los productores locales.” Además, considera que “hay que enfrentarse a las políticas que condenan a los ganaderos de nuestro país a desaparecer ante un mercado globalizado con el que no pueden competir. Hay que intervenir para proteger a las familias que se dedican a ello; es una manera de fijar población en el medio rural y de luchar contra la despoblación.”