Coca-Cola no acata la sentencia del Tribunal Supremo

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Trabajadores de Coca-Cola en lucha

La estrategia de Coca-Coca Iberian Partners le lleva a emitir comunicados cada cierto tiempo en los que asegura cumplir las resoluciones de los tribunales de Justicia; sin embargo, y pese al alborozo de los medios conservadores, las propuestas de la empresa no se ajustan a lo resuelto

por el Tribunal Supremo.

 

Coca-Coca Iberian Partners ha comunicado que reabrirá la planta de Fuenlabrada (Madrid) el 7 de septiembre, pero que lo hará como centro logístico y no como centro de producción. La empresa ha pedido a 85 trabajadores de los 220 afectados por el ERE que se reincorporen ese día a los puestos de trabajo que tenían antes del expediente de regulación.

El resto de los trabajadores del centro, unos 135 y que hasta el ERE realizaban funciones de producción, deberán esperar a que la Audiencia Nacional se pronuncie sobre las reclamaciones (incidencias de readmisión) que interpuso CCOO.

Según el Alto Tribunal, Coca-Cola vulneró el derecho a la huelga de sus trabajadores. Considera que la compañía «perjudicó el periodo de consultas» que se había abierto con los trabajadores al sustituir la producción de la planta de Fuenlabrada, que se había puesto en huelga, por la de otras fábricas que no lo estaban.

La mayoría de los empleados pertenecen a la fábrica madrileña de Fuenlabrada; y son los que han acampado a sus puertas durante más de un año y medio reclamando que se cumpliese la resolución del Tribunal Supremo que invalida este ERE. Los trabajadores seguirán acampados hasta la completa reincorporación de la plantilla.

Los sindicatos han comunicado que esta decisión de apertura parcial vulnera la resolución ya dictada por el Tribunal Supremo, que resolvió que el ERE por el que fueron despedidos más de 800 trabajadores de Coca-Cola es nulo.

Los sindicatos CCOO y UGT se muestran en desacuerdo con las condiciones de reapertura de la planta de Coca-Cola en Fuenlabrada

Los sindicatos CC.OO. Madrid y UGT Madrid han criticado este jueves que la embotelladora Coca-Cola Iberian Partners la reapertura de la planta de Fuenlabrada el 7 de septiembre; se considera que con esto se incumple la sentencia ratificada por el Tribunal Supremo que declaraba nulo el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) ejecutado por la compañía. El portavoz de CC.OO. en la planta, Juan Carlos Asenjo, ha explicado que la readmisión que propone la empresa es una «readmisión irregular» que no se ajusta a la sentencia «ni en tiempo ni en forma», ya que no se ha readmitido a los trabajadores en tres días ni tampoco en los puestos de trabajo que tenían anteriormente. El portavoz ha recordado a los medios de prensa que más de un centenar de trabajadores están a expensas de la vista oral en la Audiencia Nacional, prevista para el 10 de septiembre, donde se tendrá que resolver si la readmisión propuesta por la embotelladora es «regular o irregular».

Los 85 trabajadores ya readmitidos por la compañía son «casi en su totalidad trabajadores de logística o de mantenimiento», mientras que la empresa está «retrasando la actividad industrial y la producción de las líneas» con la «intencionalidad clara» de esperar a la decisión de la Audiencia Nacional. Asenjo ha afirmado también que diariamente acuden «tres o cuatro trabajadores externos de mantenimiento» a la planta fuenlabreña, cuando, para poder poner en marcha la instalación con sus anteriores funciones productivas, tendrían que entrar diez veces más. Por último, también ha criticado las jornadas formativas que los empleados están recibiendo por parte de la empresa, que «estarían bien para recibirlas en una situación ordinaria» pero no en una situación que «no es óptima» al no ajustarse al auto de la Audiencia Nacional.

Por su parte, el portavoz de UGT Madrid, José María González, ha explicado a los medios de comunicación que los trabajadores seguirán «luchando para que la planta se abra como centro productivo» y no como centro logístico. Añadió su preocupación por un conflicto cada vez más enmarañado en el que la misma empresa da indicios de no saber a «ciencia cierta lo que quiere o no quiere».

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