La infatigable labor de STOP DESAHUCIOS Móstoles y otros colectivos de apoyo auguran un final digno para el caso del desahucio de Carmen y su hijo, que han perdido dos pisos embargados por CajaMar
El caso de Carmen, uno de los más terribles que se han encontrado en lo relativo a las prácticas bancarias imperantes en España a juicio de los activistas de la plataforma STOP Desahucios Móstoles, se acerca a su recta final. Como se ha informado en este periódico en anteriores artículos, Carmen avaló a su hijo en la compra de un piso en una hipoteca contratada con CajaMar. Al no poder afrontar este el pago de la hipoteca por culpa de la crisis, el hijo perdió la vivienda; la entidad bancaria exigió a continuación el piso de Carmen como parte del pago de la deuda.
Siendo consciente de haber sufrido una estafa legal, Carmen demandó a la entidad por clausulas abusivas y , pese a haber ganado el juicio, no ha podido evitar la subasta de su piso y el de su hijo. Por si fuese poco, Cajamar le exige a Carmen las costas de los juicios mantenidos.
Es ahora cuando el Ayuntamiento de Móstoles ha tomado cartas sobre el asunto y se ha puesto en contacto con el director del área territorial de Cajamar para ofrecerse como figura intermediadora. El interés institucional y la continua presión de STOP Desahucios Móstoles ha dado como resultado que Cajamar se muestre abierta y dispuesta a negociar la retirada de petición de que Carmen abone las costas judiciales. La afectada ha exigido también que se le conceda al menos un alquiler social vitalicio en su zona de residencia habitual acorde con sus medios de pago. La entidad lo ve razonable.
Es la primera vez que el Ayuntamiento se presenta como actor mediador en un conflicto de estas características en apoyo a un afectado. Anteriormente, siempre habían apoyado a la parte contraria mientras los ciudadanos eran desahuciados de sus pisos.