
En plena ola de calor, los conflictos laborales en el ámbito de la lucha contra el fuego han disparado el termómetro. La Federación de Servicios Públicos de UGT ha remitido una carta al nuevo consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez Quiñones en la que no duda al hablar de “sin Dios” en la campaña de incendios de este año. Además, CCOO ha convocado huelga los días 15, 16 y 17 de julio entre el personal de las Brigadas de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF), dependientes del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente.
En su misiva al nuevo responsable regional de la campaña contra los incendios, UGT exige al consejero que pida responsabilidades a los cargos políticos y funcionariales de la descabezada Consejería que ha carecido de máximo responsable desde el 30 de abril y que no han dado una solución a “múltiples anomalías” que convierten en un “desbarajuste” el operativo de Incendios.
El sindicato denuncia que “se ha reducido en 700 el número de operarios desde el año 2009 hasta 2015″, que se ha esperado hasta ayer (13 de julio) para adjudicar 5 helicópteros para el servicio de extinción y que “al menos 13 retenes (al menos 130 operarios) de incendios no empezaran a trabajar hasta el mes de agosto”.
Además, apuntan que “con el mes de junio mas cálido que se recuerda, no se pusieron Guardias de incendios al personal de Medioambiente de manera generalizada hasta el 27 de junio”.
“En la tercera semana de ola de calor, al personal que se contrata tres meses para incendios, se les asigna días de vacaciones, esto ocasiona torres de vigilancia sin nadie en ellas o camiones de incendios sin conductor que las maneje y temperaturas de más de 30 ºC”, apunta el sindicato antes de recordar que “tras tres Sentencias Judiciales, sobre las Órdenes de incendios de 2012-13-14, repite los errores en 2015”, lo que les obligará “a volver al juzgado”.
“No se ha producido ni una sola reunión con las Centrales Sindicales para negociarse temas de operatividad y trabajo administrativo y no se hace una Mesa de Equipos de Protección Individual y Vestuario, pese a que hay un requerimiento de la Inspección de Trabajo”, se quejan antes de concluir que el “sin Dios”, de este verano “está ocasionando un aumento dramático en la inseguridad de los intervinientes en la Campaña de incendios”.
Huelga
Por otra parte, la huelga convocada por CCOO tiene su origen en la exigencia de mejoras laborales en el convenio colectivo que están negociando con la empresa pública Tragsa, concesionaria de este servicio de intervención rápida en los fuegos.
Las plantillas exigen cambiar de categoría laboral para pasar de peones de montes a bomberos forestales. La categoría ya está reconocida en el catálogo profesional de nuestro país, pero la empresa se resiste a pesar de que no supondría subida salarial. Pero las plantillas quieren este reconocimiento porque tienen un trabajo penoso que, de ser reconocido, les daría opción a una jubilación anticipada o al reconocimiento de determinadas enfermedades profesionales. Por esta misma penosidad, otro de los puntos que reivindican es la posibilidad de pasar a una segunda actividad fuera de los fuegos cuando las condiciones físicas que deben acreditar anualmente les impidan trabajar en el monte. El tercer punto de su tabla reivindicativa es una subida salarial que compense mejor el trabajo realizado en condiciones de extrema dureza en el monte. Hay que señalar que los trabajadores cobran poco más de 1.000 euros, contando todos los conceptos, a excepción del complemento por actuación en los fuegos que importa 112 euros y que, prorrateado por día, da la exigua cifra de 3,70 euros diarios por jugarse la vida “primero en el helicóptero en el que volamos hasta el fuego y luego cara a cara con las llamas” señala el delegado de CCOO en el sector, Jorge Nieto.
La huelga es nacional y en Castilla y León afectará a unos 150 trabajadores de las tres bases helitransportadas que hay en nuestra Comunidad, Puerto del Pico en Ávila, Tabuyo del Monte en León y Lubia en Soria.
La representación sindical ha denunciado servicios mínimos abusivos del 100% para técnicos, emisoristas y capataces y del 75% para los especialistas, aunque la Administración no les reconoce como servicios de emergencia.
La huelga de los trabajadores y trabajadoras de las BRIF es un preludio de la huelga convocada por Comisiones Obreras en todo el personal destinado a la prevención de incendios forestales que tendrá lugar el 29 de julio por la «desastrosa situación» del operativo de incendios y por las «intolerables» condiciones laborales y económicas de los trabajadores de las cuadrillas privadas.