Hasta ahora no habíamos escrito ninguna editorial sobre la situación de Grecia, después de la conformación del gobierno hegemonizado por Syriza, porque nos faltaban datos y perspectiva suficientes. Parece claro que el proyecto de Syriza tiene luces y sombras, quizás mas sombras que luces, pero la cultura de IzCa es la de no pronunciarse sobre un proceso político hasta no tener un conjunto suficiente de informaciones que nos permitan hacer una valoración mínimamente rigurosa.
No tenemos aún suficiente perspectiva y datos para realizar una valoración global del actual gobierno griego, pero sí para hacer una valoración de una parte sustancial de su política, la relacionada con la UE. En este caso, aunque también hay luces y sombras, nos parece que las luces son mayores que las sombras. Ello condiciona la beligerancia y el juego sucio de la Troika y sus terminales mediáticas en relación con la línea del gobierno Heleno en esta materia.

Aspecto de la plaza Syntagma, en el centro de Atenas, durante la concentración de este lunes por el NO Marko Djurica / Reuters
En las elecciones generales de 2012, una pequeña delegación de IzCa estuvo en Grecia y allí mantuvimos encuentros con personas del Partido Comunista Griego, de Syriza y de otras fuerzas de izquierdas. Nuestra impresión tal como reflejábamos en un artículo publicado con las conclusiones de ese viaje y esos encuentros, era que en el momento en que el Partido Comunista Griego y Syriza confluyeran se darían las condiciones para un auténtico proceso de cambio en Grecia. Desgraciadamente en aquel momento tal proceso de confluencia era inviable, ahora seguramente también, pero sin ello será difícil avanzar de una forma coherente y sostenible en la construcción de una Grecia soberana, con auténtica democracia y justicia social.
(Enlace al articulo referido – ¡No caigamos una vez mas en sus trampas mediatico-politicas!)
Grecia ha sido uno de los territorios y Pueblos más expoliados por la Unión Europea, organizada en base a un modelo neoimperialista hegemonizado por Alemania, cada vez más similar al III Reich.
Entre 2009 y 2014, Grecia redujo su déficit público en 12,1 puntos, pasando del 15,6% del PIB en 2009 al 3,5% del PIB en 2014, con todo lo que ello conlleva de recortes sociales y en los servicios públicos.
Se han recortado en un 25% los trabajadores y trabajadoras del sector público, unas 225.000 personas.
Se han recortado los costes salariales en 8.000 millones de euros anuales. Se ha subido la edad de jubilación.
El PIB se ha reducido en los últimos años en un 20%.
En conjunto la UE ha prestado a Grecia 240.000 millones de euros; en un principio fueron las entidades privadas, pero los gobiernos correspondientes asumieron para el erario público esa carga financiera.
De esos 240.000 millones, sólo el 11% fue destinado a pagar actividades del gobierno. Un 16% fue directamente destinado a pagar intereses de la deuda y el 73% restante ha ido a manos de bancos y fondos de inversión privados.
¿Cómo se le puede pedir más sacrificios a un Pueblo para pagar unos préstamos que no le han beneficiado en absoluto?
De esos 240.000 millones de euros , Alemania es la principal acreedora con 56.000 millones; Francia 42.000 millones; Italia 37.000 millones; España 26.000 millones; y Holanda 11.000 millones de euros.
En las últimas horas se han puesto en marcha diversas maniobras de intoxicación mediática, sin embargo la última propuesta formal de la Troika a Grecia, la que fue rechazada por el actual gobierno, incluía entre otras las siguientes cuestiones:
– Subir el 23% del IVA en restaurantes (hay que tener en cuenta que el turismo es una de las fuentes de ingresos más importantes en Grecia).
– Abolir la exención del IVA en las islas.
– Imponer el depósito anticipado de impuestos a trabajadores autónomos y empresas.
– Abolir las deducciones fiscales para los agricultores y agricultoras (combustibles e IRPF).
– Recortar 900 millones (0,5% del PIB) los gastos en bienestar social.
– Abolir el subsidio de solidaridad a las pensiones (complemento que se da a las pensiones más bajas).
– Implementar la condición de déficit 0.
– Congelar las pensiones hasta el año 2021.
– Crear una ley que permita los despidos masivos.
– Reducir los salarios aún más en el sector público.
– Abolir un tipo específico de contribuciones que financian los fondos de pensiones, lo que significaría una reducción de 700 millones de euros anuales.
– Poner a la venta las acciones de las telecomunicaciones griegas del Estado.
– Aumentar la edad de jubilación de forma inmediata y reducir drásticamente las prejubilaciones.
Y estos son sólo algunos ejemplos.
No sabemos si de aquí al domingo habrá alguna sorpresa, nada es descartable, pero un gobierno tiene no sólo toda la legitimidad, sino el deber político y moral de consultar a la sociedad un giro tan significativo en su política en relación con el programa presentado a las elecciones, tal cómo supondría aceptar las imposiciones de la Troika.
Hay además que hacer una reflexión de naturaleza estrictamente política respondiendo a la pregunta de si este referéndum va a servir para algo. Desde luego se puede afirmar que potencialmente así es, si el gobierno heleno mantiene sus posiciones.
Un triunfo del NO, es decir, la confirmación democrática del rechazo del Pueblo Griego a la política de la Troika, no sólo tiene unas consecuencias ejemplarizantes para otros Pueblos del sur de Europa, sino que aumentaría de forma significativa la capacidad del gobierno de Tsipras de negociar con la UE, demostrando que a través de la resistencia popular y del ejercicio de la democracia se puede articular un movimiento de lucha contra las políticas neoliberales, al menos en sus expresiones más extremas, tal como las que ha puesto en marcha la Troika-UE.
Este proceso también será un test, seguramente definitivo, para saber si las estructuras de la UE tienen una mínima capacidad para atender las demandas democráticas de los Estados que pertenecen a esa Unión, o por el contrario, tal cómo nosotr@s creemos, es una estructura absolutamente imperial, rígida y sin capacidad alguna de transformación. Veremos y aprenderemos.
Izquierda Castellana
Castilla a 2 de julio 2014