«Hay que seguir luchando mientras podamos, ya sabes que ahora tampoco se puede hacer mucha más fuerza por las leyes mordaza, entonces, reivindicar donde se pueda, en los ayuntamientos», señala uno de los mineros,Domingo Gómez, delegado en Alinos en Uminsa, a la entrada del encierro.
Con 17 años dedicado de lleno a la mina, tiene claro que la situación «cada vez espeor porque pasa más el tiempo, llegan las elecciones, todos teníamos esperanzas en que ayer hubiera algo pero, por lo visto, ya ves, seguimos con un borrador que ya sabíamos todos y punto, no hay más», explica. No obstante, destaca que «estamos unidos, por mucho que la gente quiera decir, que sí, que no, que si unos, que si otros esto es para todos».
Por su parte, otro de los encerrados, Ismael Martínez, trabajador del lavadero de Fabero en la subcontrata Traita, actualmente en ERE de suspensión, tiene claro que «hay que ayudar como se pueda tal y según están las cosas». Considera que la situación plantea un futuro incierto pero entiende que hay que seguir en la lucha. «Qué vas a hacer, pensar en marchar, pero a mí no me gustaría, por eso hacemos estas cosas, porque yo no me quiero marchar de aquí», explica, «porque si uno está a gusto donde está por qué le obligan a marcharte, porque te obligan a irte».

Los mineros hicieron su entrada al Ayuntamiento de Toreno entre aplausos. (Foto: Quinito)
José Manuel Ruiz, trabajador de Uminsa en Cerredo desde hace 17 años, también secunda este encierro con la esperanza de conseguir una solución para el sector. «A ver si reivindicamos un poco la actitud de este Gobierno ante una cosa que está firmada y vemos que no la cumple, así que aquí estamos, a ver si arrancamos esto», señala.
«No hay un año que no tengamos una historia diferente»
Lamenta que «no hay un año que no tengamos una historia diferente, cuando no es el Plan del Carbón es el Suministro de Garantías, cuando no son problemas con la empresa…». Reconoce que «cansa mucho, desgasta mucho» pero tiene claro que «hay que mirar hacia adelante, seguir, pelear porque es lo que nos queda en nuestra comarca y como no peleemos, dónde vamos aquí», se pregunta. Se plantea el encierro como una oportunidad para «que la gente vea que hay que seguir hacia adelante y que veamos que estamos un poco unidos».
El encierro de los mineros, que se prolongará por espacio de dos días hasta el jueves, es la antesala de nuevas protestas. Mañana miércoles trabajadores de la minería se concentrarán ante la central térmica de Compostilla. El jueves día 21, a la salida de los encerrados, y coincidiendo con la jornada de huelga, tendrá lugar a las doce de la mañana una manifestación que saldrá desde la sede de los sindicatos en Ponferrada hasta la sede de la Junta de Castilla y León donde protagonizarán una concentración.

El Ayuntamiento de Toreno será el hogar de los cuatro mineros durante los dos próximos días. (Foto: Quinito)
Es por ello que los sindicatos hacen un llamamiento a los ciudadanos del Bierzo para que les respalden en su reivindicación. «Hacer un llamamiento a todas las comarcas que volvemos a estar igual no, bastante peor de lo que estábamos con lo cual aún seguimos preguntándonos que cojones, hablando mal, le hemos hecho a este Gobierno, porque este ensañamiento personal que tiene contra los mineros, contra las cuencas mineras es anómalo totalmente», señalan.
Se trata, según señalan, de «reivindicar un poco nuestros derechos, que con este Gobierno los hemos perdido todos».

Los trabajadores del sector quieren una solución ya ante la situación de agonía que viven. (Foto: Quinito)

Compañeros de los mineros encerrados acompañaron su entrada al Ayuntamiento con aplausos. (Foto: Quinito)