Contradicciones policiales en el juicio a un participante en el piquete de la huelga general del 14-N

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En torno a las 9:30 de la mañana se concentraban frente a las puertas de los Juzgados de Móstoles cerca de un centenar de personas para dar su apoyo a Pedro, un vecino de Móstoles juzgado esta mañana por participar en el piquete informativo en la huelga general del 14 de noviembre de 2012

A las 10:30 de la mañana daba comienzo el juicio en el Juzgado de lo Penal Número seis contra Pedro, un vecino de Móstoles, por participar en los piquetes informativos de la Huelga General del 14-N de 2012. La fiscalía solicitaba una pena de 18 meses de prisión por los cargos de “desordenes públicos” y “atentado a la autoridad en concurso ideal con una falta de lesiones”.

La vista oral se inició con la declaración del acusado que, ante las preguntas del fiscal, negó rotundamente su participación en los hechos que se le imputan (lanzamiento de cajas a policías, cruce de contenedores en la vía pública y lanzar una patada a uno de los agentes) explicando que efectivamente había participado como piquete informativo el día de autos pero que en ningún momento hizo uso de la violencia. Así mismo relató como, cuando tras iniciada la carga policial , al ver que se aproximan varios agentes hacia él con intención de golpearle adopta un gesto defensivo cubriéndose con los brazos y dando la espalda a los agentes con el fin de alejarse de la misma, momento en el que los agentes se abalanzan sobre él agarrándole por la mochila que llevaba a la espalda, tirándole al suelo, golpeándole e inmovilizándole entre varios poniéndole las rodillas en cabeza, tórax y piernas procediendo a su detención. A continuación relata, a preguntas de su abogado defensor, que mientras se encontraba en el Hospital Universitario de Móstoles, custodiado por una pareja de la Policía Nacional, con la intención de que se realizara un parte por las lesiones sufridas durante la carga y la detención, apareció otra pareja de la del mismo Cuerpo de Policía, la cual había formado parte de la carga, comunicando a sus compañeros que ellos se encargarían desde ese momento de la custodia del detenido. A partir de este momento, el acusado expone que el trato policial pasa de ser correcto a intimidatorio y amenazante, llegando incluso a la agresión. Antes de presentarlo en el centro de detención los agentes estacionaron el coche en una zona cercana a la comisaría, muy poco transitada; uno de ellos se subió a la parte trasera del vehículo, donde se encontraba esposado, le insultó y le golpeó exigiéndole que le pidiera perdón. Más tarde fue conducido al centro de detención donde paso la noche detenido sin más incidentes destacables.

Posteriormente prestaron declaración como testigos los policías nacionales que habían participado en las cargas y posteriores detenciones. Es de destacar las numerosas contradicciones en las que incurrieron estos policías. El primer agente en testificar manifestó que los acontecimientos simplemente consistieron en unas cajas volcadas sobre el asfalto mientras que los agentes que declararon a continuación fueron incrementando la intensidad de estos sucesos, pues no solo hablaban de cajas volcadas sino su lanzamiento y hubo uno que incluso llegó a decir que se habían movido contenedores y lanzado botellas, latas de cerveza y bocadillos.

También son destacables las contradicciones en lo referente a la supuesta agresión sufrida por uno de los agentes, preguntado por estos hechos, el agente que declaró en primer lugar aseguró que no vio como lanzaba la patada el acusado pero que sí vio recoger la pierna, sin embargo posteriormente se desdice y afirma que la patada fue frontal y se dirigió al pecho del agente supuestamente agredido. Esto se debe poner en relación con la declaración prestada por el agente que dice sufrir la agresión pues el mismo reconoce que no es capaz de decir si la patada fue frontal o fronto-lateral, y se debe añadir que ambas declaraciones contradicen a su vez, tal y como puso de manifiesto Erlantz Ibarrondo el abogado defensor, el parte de lesiones aportado en autos por la acusación que especifica que el agente presentaba un trauma costal como consecuencia de la caída producida por la inercia de la supuesta patada, sin embargo cabe destacar que este dato tan relevante no es mencionado en ningún momento por ninguno de los agentes que declararon en el acto de juicio.

Tras la controvertida declaración de los agentes, pasaron a declarar los testigos de la defensa, que mantuvieron en todo momento que no vieron ni actitud violenta, lanzamiento de ninguna clase de objeto y mucho menos ninguna clase de agresión personal hacia ningún agente de policía. Incluso el segundo de los testigos en declarar corroboró la declaración prestada por el imputado a afirmar que vio al acusado adoptar una postura defensiva cubriéndose con los brazos y a posteriori intentar ponerse a salvo de la carga policial que se estaba efectuando cuando los agentes se abalanzaron sobre él y lo detuvieron. Tras la prueba practicada, tanto la fiscalía como la defensa concluyeron con el informe oral y el juicio quedó visto para sentencia.

A la salida del juzgado esperaban vecinos y vecinas  de Móstoles y personas de pueblos colindantes que querían manifestar su apoyo y solidaridad a Pedro, que fue recibido con un sincero aplauso.

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