La tragedia del desahucio es una crisis diaria. Muchos de los desahucios que se producen por toda la geografía del Estado, se acometen desde la máxima intimidad y sus víctimas sufren en silencio como los bancos en connivencia con las administraciones y las fuerzas de seguridad, arrebatan los hogares a aquellas personas más vulnerables. Afortunadamente, el viernes 20 de julio la solidaridad popular impidió que Raúl, vecino del municipio de Arroyomolinos, se viera en la calle. 
Más de medio centenar de personas, miembros en su mayoría de la Asamblea de Arroyomolinos y el grupo Stop Desahucios de Móstoles, con el valioso añadido de más activistas procedentes de Madrid capital, impidieron que la secretaria judicial expulsase a Raúl, víctima de la crisis, de su casa, un alquiler social al que no ha podido afrontar a consecuencia de sus circunstancias personales. Aunque hubo momentos de tensión con los guardias civiles y la policía municipal –cuyo jefe fue detenido en la misma mañana del intento de desahucio por extorsionar a los comerciantes del pueblo– la unión de los reunidos, tal y como se observa en la galería fotográfica situada justo debajo, obtuvo un aplazamiento pese a la actitud poco amigable desplegada por la secretaria judicial.
Sin embargo, el respiro para Raúl es momentáneo y necesita la ayuda de todos y todas para evitar que le expulsen de su casa. La nueva fecha establecida por el juzgado está próxima. Es el 30 de julio. La hora aún no está confirmada, pero infórmate a través de la web de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, las vías de contacto de Stop Desahucios Móstoles o de la Asamblea de Arroyomolinos, y acude en defensa de un vecino que necesita tu ayuda.
PRÓXIMO 30 DE JULIO, MUESTRA TU SOLIDARIDAD CON RAÚL (AVENIDA DE EUROPA 65, ARROYOMOLINOS)