Problemas técnicos y no económicos provocan el cierre de Garoña

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Ecologistas en Acción sostiene que las reparaciones para subsanar el “lamentable estado de la central nuclear” no garantizarían la rentabilidad a Nuclenor

últimoCero Burgos :: Miércoles, 19 de Junio de 2013 ::

El “lamentable estado de la central nuclear” de Garoña y no las “razones económicas” esgrimidas por el Ministerio, es la verdadera causa de que la planta se cierre, según sostiene Ecologistas en Acción.

La organización ecologista asegura que “a los 130 millones de euros a gastar para introducir las reparaciones propuestas por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) en 2009, más las que se deducen de las pruebas de estrés, habría que añadir la posible construcción de una torre de refrigeración y las largas y costosas inspecciones necesarias en la vasija para comprobar si está sometida a los mismos problemas que la de la central de Döel 3 en Bélgica, que presentaba casi 2.000 fisuras”.

Sala de control de la central nuclear Sala de control de la central nuclear Ecologistas en Acción, a pesar de lamentar el “extraño y opaco proceso” vivido hasta poder calificar como “excelente” la noticia del cierre de la central nuclear, asegura que, incluso acometiendo esas mejoras “no se garantizaría que no aparecieran nuevos problemas en Garoña, dado el lamentable estado en que se encuentra la central”. “Se sabe que el circuito primario está aquejado de problemas de corrosión, que las penetraciones de las barras de control también lo están… Cualquiera de estos elementos podría fallar en el futuro motivando, en el mejor de los casos, largas paradas y nuevos gastos en reparaciones. En el peor podrían dar lugar a un accidente”, advierten.

“Todavía le quedarían al Ministerio de Industria algunos días para emitir una nueva Orden Ministerial para prorrogar el cierre de Garoña, pero si la descarta es porque no ha llegado a un acuerdo con Nuclenor. Claramente, en estas condiciones de inseguridad técnica, las demandas económicas de Nuclenor para que le resultara ventajosa la explotación de Garoña son imposibles de satisfacer”, argumenta el colectivo ecologista.

Una vez cerrada la central nuclear, Ecologistas en Acción considera que “ahora es necesario que todos los agentes sociales piensen en el desarrollo de los pueblos y se pongan a trabajar para reducir el impacto económico del cierre en la comarca y entre los trabajadores”. Para ello consideran conveniente aprovechar el tiempo de desmantelamiento para ir “tomando iniciativas”.

Y… ¿después de Garona qué? Ecologistas lo tiene claro: “Se debe ir pensando ya en el cierre escalonado del resto de las centrales nucleares, puesto que son perfectamente prescindibles dado el exceso de potencia instalada en el actual sistema eléctrico español”.

El PP CYL «no pinta nada»

Hoy mismo, el secretario general del PSOE en Burgos y diputado nacional, Luis Tudanca, ha exigido al Ministro de Industria, José Manuel Soria, que «despeje las incertidumbres y se comprometa con un plan alternativo a la central«. Tudanca, que lamenta que durante los últimos meses se haya «tomado el pelo a los vecinos y a los trabajadores de la central nuclear», critica el «engaño» del Ejecutivo central sobre la continuidad de la planta nuclear. El diputado socialista sostiene que con esta forma de obrar, el ministro Soria «ha dejado claro que el PP de Burgos y de Castilla y León no pintan absolutamente nada«.

Tras escuchar las palabras del ministro, el PP de Castilla y León entiende que el cierre de la central nuclear no se debe a problemas de seguridad, sino, como sostiene Soria a «problemas económicos». A pesar de entender que sería buena la continuidad de la central, el consejero de Economía, Tomás Villanueva, reclama tras el anuncio del cierre un plan para garantizar el mantenimiento del empleo (directo e indirecto) en la comarca.

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