Los dirigentes estudiantiles explicaron que esta marcha, la tercera de este año, mantiene las peticiones de gratuidad y calidad que aún no han sido escuchadas ni por el Gobierno ni por los actuales candidatos presidenciales.
El presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (Feuch), Andrés Fielbaum, explicó que “pareciera que los candidatos oficialistas viven en otro país y no han escuchado la demanda de la mayoría del país y siguen creyendo que la educación es un negocio bueno para la mayoría”.
A estos dichos se sumó Moisés Paredes, portavoz de la Cones, quien dijo que “el día de ayer se manifestó el presidente Piñera al decir que esperaba que marchemos dentro de la ley, nosotros le exigimos que haya una respuesta concreta y que aún le queda Gobierno, y no porque le queden 10 meses al mando debe lavarse las manos”.
Al ser consultados sobre el debate de primarias organizado por la oposición al Gobierno realizado el pasado lunes y del que desarrollará el oficialismo esta noche, la portavoz de la ACES, Isabel Salgado, subrayó: “Queremos decirles a todos los candidatos (presidenciales) que ninguno de ellos nos representa, este movimiento es autónomo. Por lo tanto no nos sirven sus propuestas si no van a realizar un cambio estructural”.
La marcha estudiantil, que comenzó a las 11:30 horas de este jueves, tuvo como punto de partida la tradicional Plaza Italia y avanzó por la Alameda hasta llegar a Mac-Iver, para terminar en la Estación Mapocho con un acto cultural como cierre de la movilización.
Durante el recorrido destacaron distintas manifestaciones artísticas de los alumnos de la escuela de teatro de la Universidad de Chile y batucadas que hicieron bailar a los miles de asistentes.
El presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (FEUC), Diego Vela, recalcó que “lo fundamental es que vemos que la ciudadanía puede crear un país distinto, pero son las movilizaciones las que pueden llevar esto a la realidad. Hoy existen muchos candados de voluntades políticas, como también de una constitución que hace muy difícil lograr un cambio”.
“Lo que vemos hoy es que esta es una movilización en que no importa dónde naces o cuánto dinero tienes en el bolsillo” señaló Vela, e instó a “crear juntos una arquitectura educacional que dé cabida a la diversidad que tenemos como país y sobre todo sea un espacio de inclusión”.
Como es habitual en estas marchas, hubo enfrentamientos entre manifestantes y Carabineros de Chile que comenzaron a un costado del escenario, en donde se registraron ataques a fuerzas especiales con objetos contundentes y bombas molotov, mientras que efectivos de carabineros intentaron dispersar a los manifestantes con carros lanza agua y lanza gas.
Esta convocatoria tuvo adeptos también en otras ciudades del país, como Concepción, Talca, Chillán, Los Ángeles y Valparaíso.
Telam
Chile: disturbios en marchas por educación gratuita
Fuente: http://www.dw.de/actualidad/s-30684
Decenas de miles de jóvenes, acompañados por familiares y docentes, protestaron en Santiago, Valparaíso, Concepción y Temuco, algunas de las principales ciudades del país. En todas ellas se registraron disturbios.
Entre 100 mil y 45 mil estudiantes, según los organizadores o según fuentes policiales, marcharon este jueves para pedir educación gratuita y de calidad en Chile.
Los manifestantes repondieron a la convocatoria de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) y agrupaciones de estudiantes secundarios, con el apoyo del Colegio de Profesores y otras organizaciones sociales. «Sólo las movilizaciones pueden concretar un cambio real en el país, estamos construyendo un país de todos», dijo el presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica, Diego Vela.
La manifestación tenía un carácter pacífico… pero minutos antes del final se registraron enfrentamientos entre los universitarios y la Policía.Enfrentamientos
Esta es la tercera manifestación de carácter nacional convocada este año. En la capital, Santiago de Chile, los manifestantes se desplazaron desde la céntrica Plaza Italia por la Alameda Bernardo O’Higgins, unas ocho cuadras, para después torcer hacia el norte y culminar en el sector del río Mapocho, donde estaba programado el mitin de cierre.
Los estudiantes, cuyas demandas están en el centro de la discusión política de las elecciones presidenciales de noviembre, pasaron a escasas cuadras del palacio de La Moneda, desde el cual el presidente Sebastián Piñera defiende la idea de que la educación es «un bien de consumo», y llenaron el centro capitalino con batucadas y lienzos, bajo la atenta mirada de cientos de comandos policiales.
Aunque la manifestación tenía un carácter pacífico, minutos antes del final se registraron violentos enfrentamientos entre los universitarios y la Policía. Imágenes de prensa dan cuenta de encapuchados que lanzaron cocteles Molotov contra los carabineros, que supuestamente respondieron a estos los ataques. “La policía militarizada de Chile reprime con carro lanza agua y bombas lacrimógenas la manifestación de estudiantes de educación secundaria y universitaria en Santiago de Chile”, reporta sin embargo la televisora Telesur.
Además de en Santiago, hubo marchas en otras ciudades chilenas, como Valparaíso, Concepción y Temuco, donde también se reportaron disturbios. La corresponsal de Telesur en Chile, Beatriz Michell, informó a través de su cuenta en la red social Twitter que “la represión” se lleva a cabo también en Valparaíso y Talca.
Además de en Santiago, hubo marchas en otras ciudades chilenas, como Valparaíso (foto), Concepción y Temuco. En todas se reportaron disturbios.Descontento social
Las protestas, que estallaron en 2011 y derrumbaron el apoyo a Piñera, están enmarcadas en un clima de descontento social con el modelo de desarrollo y la creciente desligitimización de las instituciones. Encuestas de distinto signo muestran que los chilenos desean cambios profundos en su sistema de protección social, en medio de una ascendente desconfianza hacia los partidos y líderes políticos. En Chile, sólo un 36 por ciento de la educación escolar es proveída por el Estado, con fuertes diferencias en los resultados educacionales entre ricos y pobres.
Los candidatos presidenciales de la derecha oficialista rechazaron hasta ahora establecer la educación gratuita en sus eventuales gobiernos. Por su parte, la socialista y ex mandataria Michelle Bachelet, que cuenta con más del 50 por ciento de las preferencias en encuestas, retrocedió en su postura inicial y prometió días atrás otorgar educación gratuita en un plan de seis años.
rml (dpa, Telesur, Prensa Latina)