Raúl y Adolfo, fotógrafos del pueblo.

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Las fotos que realizan los fotógrafos detenidos ayer, Raúl Capín y Adolfo Luján, son como piezas de un puzzle. Permiten ir dirigiendo la mirada a escenas de una realidad parcelada, fragmentada en instantes desconexos.

Una manifestación por la escuela pública, un bombero que grita, unos jóvenes intimidados por un gorila encapuchado y con placa, una pareja de ancianos puño en alto protestando por la privatización de la sanidad o un chico furioso al que empuja la guardia civil.

El caso es que su obra tiene la virtud de interactuar con la persona que mira, de proponerle una visión global en la que se vayan integrando las piezas del puzzle hasta hacer comprensible, y por tanto susceptible de ser modificada, la realidad que nos imponen como inevitable.

Para conseguir llevar su obra adelante estos fotoperiodistas han de sumergirse en estos momentos, estar presentes sin que se les vea y exponerse por tanto a la vida que retratan.
Y la vida que retratan a veces es feroz, Raul Capín fue agredido sin ir más lejos cuando cubría una manifestación de los mineros a los que estaban echando, literalmente, al monte.

Los periodistas del pueblo dejan testimonio del saqueo y de la forma de ejecutarlo, protegen a las víctimas de la violencia policial y dejan en evidencia a un gobierno que está imponiendo un programa ilegítimo y si apuramos ilegal puesto que nunca pasó por unas elecciones.Como decía ayer mismo el Doctor en Ciencias Políticas y de la Administración,  Iñigo Errejón: «El gobierno se ha convertido en una minoría radicalizada y violenta que atenta contra la convivencia y asusta a la ciudadanía»

Es de destacar que las detenciones de los compañeros fotógrafos vienen precedidas de las acometidas de un señalador oficial. El juntaletras (Cómo llamar con el mismo nombre a quien se juega el pellejo por informar y a quien caga por su boca lo que le dice la Delegación del Gobierno) Carlos Hidalgo,  estuvo días antes criminalizando y acusando de subversivo y peligroso antisistema a Raúl Capín. Poco después era detenido.

Este señalador a sueldo, es la misma persona que difamó a Alfon, el joven vallecano encarcelado por su participación en la huelga general y lo relacionó  con delitos sexuales. También fue quien señaló a unos jóvenes activistas universitarios que poco después eran atacados por neonazis.

Se ignora si ABC señala y Delegación del gobierno detiene o Delegación del Gobierno sugiere  a ABC señalar para poder detener con una justificación mínima, pero queda bastante claro que el grado de deterioro institucional ha entrado en caida libre.

Esperemos que se derumbe este engendro postfranquista de una vez y podamos dejar la casa adecentada para los que vengan antes de marcharnos, por que escalofría pensar que dejamos nuestro presente y el futuro de nuestros hijos o sobrinos en manos de esta gente.

Emilio Delgado.

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