
Libros por discos. Broches por joyeros. Cintos por cremas. Éstos fueron algunos de los intercambios que se llevaron a cabo en la octava edición del Mercado del Trueque en la plaza del Carmen del barrio de Delicias. Una cita organizada por la Asamblea Delicias 15M y a la que también asistieron algunos de los miembros de la iniciativa del Banco del Tiempo.
La reunión de vecinos empezó pasadas las 12 de la mañana, hora en la que se instalaron los primeros puestos de intercambio en los bancos situados frente al bar La Delicia. En ellos, se exponían todo tipo de artículos y productos. Desde libros, mochilas y ropa hasta cremas, películas y cds de música que estaban destinados al intercambio con otros expositores.
«Aquí nunca se puede pagar con dinero. La filosofía consiste en crear redes de apoyo y generar conversaciones con el resto de vecinos», explicaba Rosa Luis Arribas, una de las participantes.
Una mujer mira una prenda de ropa de uno de los puestos del Mercado del Trueque. Foto: R. Adalia
Y es que el objetivo que persigue el Mercado del Trueque reside en fomentar el aprovechamiento de los objetos que ya no se utilizan pero que pueden ser muy útiles para otras personas. En definitiva, un proyecto que pretende «crear redes constantemente», según explicaba Manuela Serrano, otra de las personas asiduas a esta cita. «Hoy he cambiado una blusa por otra, pero en otra ocasión cambié un equipo de música por una serie de libros a una anciana. Fue un intercambio entrañable porque luego le buscamos a esta persona discos de Vivaldi», recordaba Manuela con añoranza.
Otro de los habituales a esta quedada dominical es Jairo González, un joven que cada mes hace una colecta familiar de los artículos que ya no sirven en su casa para meterlos en su maleta y acudir al intercambio de la plaza del Carmen. «Hoy he cambiado libros por postales, un joyero por una falda para mi hermana, un cd por un libro 3D en holandés y una ejemplar de National Geographic por un altavoz», afirmaba el joven.
A pocos centímetros del improvisado puesto de Jairo se encontraba el de Flor Garnacho, una de las vecinas del barrio que aseguraba acudir al mercado para conocer a los vecinos. «En estos tiempos de crisis hay que aunar fuerzas. Aquí puedes intercambiar todo tipo de cosas. Yo he cambiado unos cds de Vivaldi por unos guantes muy chulos y un hombre que quería uno de mis marcos ha ido a su casa para traerme algo a cambio y me ha dado un kilo de arroz», afirmaba Garnacho.
Flor Garnacho enseñando un bolso a otra de las participantes. Foto: R. Adalia
Junto a estos tenderetes se encontraba el del Banco del Tiempo, otra de las iniciativas que está desarrollando la Asamblea Delicias 15M en el barrio. «Queremos salir del intercambio económico. Aquí lo importante es la reciprocidad entre los vecinos para que se creen redes de apoyo. En definitiva queremos generar una mirada distinta del mundo», explicaba Alfonso Hernández, uno de sus promotores.
De esta manera, los miembros de este proyecto pueden intercambiar trabajos domésticos por clases de informática, cocina o idiomas, además de todas aquellas tareas que cualquiera de los partícipes demande en la web www.tejiendo-redes.org. Una página en la que los interesados exponen las labores que ofertan y las que demandan. Eso sí, respetando siempre que la unidad de pago es la hora independientemente de los servicios y actividades que se ofrezcan.
Pilar Benito fue una de las personas que en la mañana de hoy, 28 de abril, decidió apuntarse a la iniciativa rellenando el documento de inscripción (también puede hacerse a través de la web). «Yo ya formo parte del Banco del Tiempo del barrio de la Victoria. Y me apunto a éste, porque me parece una buena iniciativa. Ofrezco la posibilidad de escribir poesías para eventos, realizar labores de repostería y animación de cumpleaños a cambio de los que surja», afirmaba.
Para ambientar el evento, los organizadores instalaron un equipo de música y llevaron bollería y caldo para sobrevivir a esta fría mañana de abril.
Más información:
El Mercado del Trueque y el Banco del Tiempo se reúnen en la plaza del Carmen el último domingo de cada mes.