La situación en Siria continúa deteriorándose y el precio de una crisis que no encuentra solución es la muerte y el odio que aumentan día a día. La comunidad internacional necesita unirse e intervenir rápidamente y con fuerza, en un frente mancomunado para detener la escalada de violencia.
Desafortunadamente, existe una seria oposición entre los puntos de vista de las grandes potencias. El ministro de exteriores de Rusia ha llegado a Damasco para mediar y China está considerando la posibilidad de desempeñar un papel constructivo y enviar delegados a los países de la región para continuar impulsando una solución política para la cuestión siria. Sin embargo, los países occidentales han demostrado claramente y con determinación su intención de derrocar al actual gobierno sirio, implementando una serie de acciones específicas. Algunos medios de comunicación occidentales han señalado abiertamente que el derrame de sangre en Siria se debe a una “batalla” entre Rusia y Occidente “para ver quién tiene la palabra”.
Si en Siria ocurre un desastre humanitario de mayor escala, la primera víctima será el pueblo sirio, al mismo tiempo que el sistema de relaciones internacionales sufrirá un duro golpe. En cierto sentido, toda guerra es una tragedia para la comunidad internacional y pone al descubierto el lado frágil de la estructura internacional.
Pero, ¿cuán factible es la posibilidad de encontrar una solución pacífica a la crisis en Siria? Una vez que se cae en el abismo de la guerra, ¿quién se convertirá en el vencedor? Es bastante arriesgado predecirlo, pero es una pregunta que se debe confrontar inevitablemente. La guerra en Libia durante el año pasado presenta motivos suficientes para preocuparse por el desarrollo de la situación en Siria.
La diplomacia requiere un sentido de la realidad suficiente y de una gran variedad de recursos y medios esenciales. Al mismo tiempo, la diplomacia es la expresión de principios y voluntades. En el caso de Siria, la diplomacia china tiene autoridad moral y suficiente confianza en sí misma.
Al promover una solución política de la cuestión siria, China cumple fielmente con la responsabilidad propia de una gran potencia que es proteger la paz y seguridad internacional, así como los intereses fundamentales del pueblo sirio. China no tiene un interés propio, así como tampoco se preocupa por logros o pérdidas personales. Poner el interés fundamental del pueblo sirio y el interés común de los pueblos del mundo entero como punto de partida no es sólo el atractivo de la diplomacia china, sino también una garantía práctica de una paz mundial duradera
Publicado en Pueblo en Linea:Solución política es garantía de paz duradera en Siria