
«Estas solo y sola en esta pelea…», arranca el vídeo de Unidad Popular, con Alberto Garzón de espaldas a la camara, plantado en medio de una calle desierta. Y sigue la voz en off: «Puede parecer que nos hemos quedado solos, pero no lo estamos…». Efectivamente. Que en este país hay muchos, demasiados parados es bien sabido. Pero el elevado número de desempleados no es suficiente para romper las expectativas más optimistas de UP Valladolid ante el mitin de su candidato a la presidencia del Gobierno a las 12 de la mañana, un lunes. Sin embargo, han sido cientos y cientos de personas dentro y fuera de la Sala Borja. Un público diverso: en edad de ser pensionista, mediopensionista o de poder estar en activo. Pero también muchos jóvenes, mochila al hombro que se han pirado las clases para acudir a un mitin. Algo más que justificado después de oír a Garzón, que ha cambiado el mitin al uso para transmitir «reflexiones políticas».
«Según venía para acá, decía: a estas horas no habrá ni dios.Y me encuentro la sala llena; algo que nos está sucediendo en todos los actos y que demuestra que estamos superando las expectativas«, comenzó su discurso Alberto Garzón, que inmediatamente recordó que quedan cinco días de campaña. «El ánimo y la fuerza no ha hecho nada más que empezar a subir».
El candidato a la presidencia del Gobierno elogió el trabajo que se viene realizando. «El de las redes nos ha permitido ganar el debate a cuatro del que fuímos excluidos, como ha dicho María [Sánchez] en la presentación».
Garzón aludió a las encuestas -«nunca hemos puesto la brújula en ellas»- y aseguró que «el voto útil y determinante es el de Unidad Popular». «Son tiempos», añadió, «de política espectáculo, en los que es difícil saber que están proponiendo. De Albert Rivera oía el otro día una encuesta en la que lo único que se decía en las respuestas como razón para votarle, era que es algo nuevo. Es una campaña atípica con elementos típicos, como que los partidos políticos mientan y acudan a una moderación generalizada para compartir todos el centro. Es importante decir la verdad; no solo pedir el voto. Lo importante es hacer una reflexión política, porque nos estamos jugando mucho».
El número uno de UP comentó las condiciones laborales actuales y las contrapuso a las de los 133 banqueros que cobran 2.700 eurso al día, o los 4.900 euros al día de Ángel Cano Cano (BBVA), o los 44.000 del presidente de Iberdrola. «La crisis ha puesto al Estado al servicio de los ricos. Mariano Rajoy podía haber sido sustituido por Florentino Perez y nos hubiera salido más barato al ahorrarnos un intermediario. Pero en las elecciones no se habla de quien gobierna el país. Han colonizado nuestro pensamiento. Y no se trata de un problema de dinero, es de política», aseguró Garzón antes de presentar algunas de las propuestas concretas de UP, como la del Trabajo Garantizado: «En un año crear un millón de puestos de trabajo con un coste de 15.000 millones de euros».
También se refirió a la corrupción, que según Garzón es «un elemento estructural con nombres y apellidos. La corrupción tiene dos partes: el que coge el sobre y el que da el sobre«. Tras recordar que fue IU fue quien puso la primera querella contra Bárcenas, señaló la financiación ilegal del PP y a «los ladrones legales: los de las privatizaciones de las empresas que daban beneficios. Por eso hablar de un nuevo país [lema electoral], implica necesitar una nueva Constitución«.
Alberto Garzón abogó por la República y recordó que la Transición dejó sin tocar las estructuras del poder de este país, que fueron blindadas en el 78. «Ahora se habla de reforma menor o en profundidad. Si se deja elegir a la gente, vamos a blindar los derechos sociales. Ante el dilema hay quienes están planificando una reforma menor. Nosotros queremos un proceso constituyente y vamos a bajar el debate a las calles, con el aprendizaje de la radicalidad democrática del 15M. Somos los únicos que hemos elegido a nuestros candidatos en unas primarias sin fichajes de verano ni de invierno«, dijo el candidato a la presidencia del Gobierno de UP, que subrayó: «Detrás de sus políticas está la construcción de un orden de la precariedad permanente».

Alberto Garzón habla a un auditorio abarrotado. Foto: Gasptar Francés
«Frente a eso», añadió Garzón, «lo peor de todo es la moderación. Hay que apostar por la radicalidad, que no es otra cosa que ir a la raíz del problema. En un debate sobre pobreza energética, los cuatro partidos estaban de acuerdo en dejar todo en manos del libre mercado. Nosotros somos radicales y decimos que hay que garantizar que nadie pase frío y decimos que vamos a nacionalizar las empresas. No se puede tolerar que se hable de democracia cuando se pide permiso a los grandes bancos y a las grandes empresas. Pedimos recuperar empresas como Endesa, que fue privatizada primero por el PSOE, y que el año pasado repartió entre accionistas privados 14.000 millones de euros, la misma cantidad que planteamos para el Trabajo Garantizado. Nadie dice nada de esto en la campaña. El Gobierno es un títere de las grandes empresas. Aquí gobierna el poder salvaje del teatro de los títeres. Y repito: si no hay democracia económica no hay posibilidad de transformar nada«.
Alberto Garzón hizo hincapié en la necesidad de «mucha pedagogía». «Lo estamos intentando aunque he de decir que es muy difícil, porque enseguida te interrumpe Marhuenda o Inda. Por eso queremos explicar a la gente lo que nos jugamos en estas elecciones y explicar nuestro programa, que es extraordinario y ha sido debatido entre todos», comentó inmediatamnete antes de vaticinar que UP puede «dar la sorpresa» y tener «un grupo parlamentario fuerte de izquierdas en el Parlamento más fragmentizado desde 1978».
El candidato a la presidencia del Gobierno insistió en que están en juego derechos fundamerntales. «Los derechos de hoy son las luchas de ayer», y recordó que él pudo ir a la Universidad, algo que hoy muchos no pueden ver hecho realidad. Asimismo mencionó la lucha de las mujeres contra los planes de Gallardón contra el aborto o en contra de la privatización de la sanidad en Madrid.
«Vamos a sacar el mejor resultado el 20D, pero no vamos a dejar de luchar el día 21, el 22… Ante todo este proceso de mercantilización nos rebelamos. Necesitamos vuestros apoyo y esfuerzo. Ya pensamos en un mundo diferente y esto hace que estén asustados. La número uno candidata al Senado por Valladolid está sufriendo la Ley Mordaza, pero es síntoma de su debilidad. Solo les queda la represión. Hay más de 300 sindicalistas en los Juzgados. La Ler Mordaza hay que derogarla, como la Ley de la Reforma Laboral. Todo es posible. No es un problema económico; es un problema de voluntad política. Tenemos que hablar con todo el mundo de nuestras propuestas, no de las para el 20D sino para las próximas generaciones», manifestó Garzón.
Las últimas palabras del candidato a la presidencia del Gobierno fueron un llamamiento: «Os pido que hagáis política de corazón, destinada a pensar colectivamente. Si en los barrios ricos votan todos y en los pobres gana la abstención, gobernará la derecha. Estamos en condiciones de cambiar, de construir un nuevo país colectivamente. El 20D es importante, pero también el día después»… se pudo escuchar entre gritos de «¡Sí se puede!» y «Unidad Popular, Unidad Popular».
Alberto Garzón tardó su tiempo en poder alcanzar la calle Ruiz Hernández, donde le esperaba un coche con destino a Gijón, donde tenía anunciado otro acto por la tarde. Si la entrada a la Sala Borja fue complicada, ya que a sus puertas se encontraban apostados diferentes colectivos en lucha: Parados en Movimiento, Plataforma Afectados de Hepatitis C, Afectados por las Preferentes, etc., y todos querían saludar al político, la salida fue todavía más efusiva, sobre todo por parte de jóvenes que persiguieron hasta el vehículo al político, deseosos de estrechar su mano y hacerse una fotografía con alquien que efectivamente «no está solo» y que según las encuestas es el segundo político ‘mejor valorado’, aunque esté vetado en las televisiones y en los grandes medios.
Un gato en el escenario
María Sánchez, concejala de Valladolid Toma la Palabra en el Ayuntamiento, fue la encargada de dar la bienvenida a Garzón. Sánchez mencionó la pasión de Alberto Garzón por los gatos, según se ha difundido recientemente por las redes, y apareció sobre el escenario un minino de tres meses, cuya dueña, Paula, entregó al político que lo cogió en brazos, entre los aplausos de los asistentes.
El candidato al Congreso Francisco de la Rosa recordó de donde viene la gente de UP. «Queremos el poder de las instituciones y seguir en la calle», dijo.
La candidata Eva Valentín leyó una carta de la candidata al senado Doris Benegas, que se encontraba a la misma hora declarando en los Juzgados de Plaza de Castilla acusada de atentado a la policía en 2014 en una manifestación en Madrid.
Para mi sería una autentica satisfacción estar hoy aquí, en este acto en la sala Borja, acompañando y apoyando a Alberto Garzón, candidato de Unidad Popular a la presidencia del Gobierno del Estado.
En esta ocasión no son las sesiones de quimioterapia lo que me impide estar en el acto, es la paloterapia que desde el gobierno de Mariano Rajoy y muy especialmente desde su ministro del interior, si, el del ángel de la guarda, muy probablemente llamado Lucifer, nos aplican a todas y a todos los que en las calles; y no solo en los procesos electorales luchamos por un autentico cambio a favor de las clases trabajadoras y de los Pueblos.
En esta mañana de 14 de diciembre tengo que declarar en los juzgados de plaza de castilla, por los hechos acontecidos el 4 de octubre en una manifestación pacifica, convocada por la coordinadora 25S, a favor del cambio republicano. A pesar de que otros compañeros y compañeras y yo misma, fuimos brutalmente apaleadas por las fuerzas antidisturbios, lo que nos provocó lesiones que nos hicieron permanecer varias horas en el hospital, hemos sido procesadas con una petición fiscal inicial de 18 meses de cárcel para cada una, en una clara demostración de lo que supone la puesta en marcha de la Ley Mordaza.
Pero ni la Ley Mordaza ni la manipulación mediática, que intenta ocultar la existencia de la candidatura de Unidad Popular, para llevarnos de bipartidismo al tetra-partidismo, sin mas cambio real que el de que a partir del 20D, el reparto de la tarta va a ser entre cuatro en ved de entre dos, van a acallar nuestras voces ni nuestra presencia real.
Nos quedan 5 días de campaña y cientos de días de lucha, aprovechemos los primeros para conseguir el mayor numero de votos que nos llenaran de legitimidad para seguir adelante hasta la consecución de un autentico cambio mediante un proceso constituyente y la república.
Un fuerte abrazo para todas y todos y muy especialmente para Alberto Garzón.
Doris Benegas, candidata al senado por Unidad Popular
Previo a estas breves intervenciones, Fran y María leyeron el capítulo XXI de ‘El Principito’.