El franquismo ejecutó a casi 3.000 personas en Madrid entre 1939 y 1944.
El alto número de órdenes de inhumación de cadáveres procedentes de Depósito Judicial –que no de hospitales, o de cárceles- abona la sospecha de un ambiente de “ajuste de cuentas” en la capital recién ocupada y en un momento en que la justicia militar estaba empezando a arrancar.