Apoyamos plenamente el derecho de Cataluña a la independencia, pero en la misma medida nos oponemos a que se compre su permanencia en el Estado español con dinero público.
Hoy, dentro de ese proyecto de estabilización del Régimen del 78, cosa francamente difícil por otro lado, se está impulsando una especie de neo-pujolismo a través de una parte, al menos, de la dirección de ERC.