El Gobierno central se desentiende de lo que pase en la Plaza del Grano, triplemente protegida.
En una categórica respuesta a Compromís en el Senado, el Ministerio descarta «ninguna medida de intervención» al asumir uno por uno los argumentos de Ayuntamiento y Junta para la intervención, incluyendo que «los pavimentos no son los de la plaza original» sino que datan de 1989.