La voz de alarma la dio recientemente Ruth Ortiz, la madre de Ruth y José -de ocho y dos años, respectivamente-, a los que su padre, José Bretón, asesinó en 2011. Ella no había denunciado ni adquirido el reconocimiento de víctima antes de que su exmarido asesinara a sus hijos tras advertirle que "te voy a dar donde más te duele". Los niños tampoco fueron considerados víctimas de este tipo de violencia, porque los menores sólo se incorporaron a esta negra lista desde el año 2013.

Según Yolanda Besteiro, presidenta de la Federación de Mujeres Progresistas, se trata de una "laguna" porque normalmente ocurre al revés. Cuando las agresiones suceden a los hijos, "la madre ya suele ser considerada víctima de violencia de género porque previamente ha denunciado. El caso de Ruth Ortiz se da en muy pocas ocasiones". 

Sin embargo, Besteiro afirma que se están poniendo en marcha iniciativas para subsanar estos casos en el pacto de Estado. Así también lo ha manifestado la portavoz adjunta de Igualdad por el PSOE en el Congreso de los Diputados y secretaria de Servicios Sociales, Dependencia y Discapacidad del PSOE-A, Carmen Cuello, que en una reunión mantenida recientemente con Ortiz, afirmó que "se va a trabajar para incorporar estos casos en el pacto de Estado".

"Se va a trabajar para incorporar estos casos al pacto de Estado contra la violencia de género"

"Se trata de un pacto vivo y, por tanto, vamos a estar atentos para recoger todas aquellas demandas que se nos planteen para que éste cumpla las expectativas y resuelva estas situaciones tan trágicas para muchas familias", afirmó Cuello.

Esta dirigente socialista resalta que entre los avances que se han realizado en los últimos años ha sido el "reconocer que los hijos e hijas de las mujeres víctimas sean considerados también víctimas directas de la violencia de género. Por eso, creemos que lo mismo debe ocurrir con las madres cuyos hijos sean asesinados por sus parejas y ex parejas, como ellas mismas reivindican".

Marta Sorlí representante de Compromís y una de las integrantes de la subcomisión del Congreso que elaboró el documento del pacto de Estado, subraya que está totalmente a favor de esta incorporación, aunque afirma que aún no se ha presentado formalmente ninguna propuesta. "El maltrato va más allá de la violencia contra la mujer. El maltratador utiliza a las mascotas, a los hijos y a los familiares para llegar a ellas y prolongar el maltrato".

"La entrada en vigor del pacto de Estado supondrá un incremento de las casuísticas de violencia contra las mujeres", afirma Sorlí, pero no porque se produzcan más casos, "sino porque el propio pacto reconoce nuevas formas de violencia que tendrán que ser medidas, recopiladas y analizadas", añade la diputada de Compromís.

Sorlí, afirmó que no hay forma de saber exactamente cuántas mujeres hay en una situación similar a la de Ortíz, simplemente porque no están recogidas en las estadísticas de violencia, y  reconoció que aún está por ver cómo se modifica el pacto de Estado para incorporar peticiones como esta.

"No hemos acordado un mecanismo para estas modificaciones al documento" del pacto de Estado

"No hemos acordado un mecanismo para estas modificaciones", asegura Sorlí, que apunta a que tal vez deberá ser la Comisión de Seguimiento del pacto de Estado, que está por constituirse, la que decida sobre estos asuntos. "Hemos acordado un documento por consenso y no parece lógico que se comience a modificar sin consenso de todos los grupos políticos", concluyó.

Ruth Ortiz, que ha manifestado en diversas ocasiones que "no hay mayor maltrato psicológico que te puedan infligir que asesinar a tus hijos, porque la muerte de tus hijos te la llevas a la tumba, dura siempre", solicita que estas madres sean consideradas víctimas directas de la violencia de género para que tengan derecho a todas las ayudas y prestaciones como el resto de las mujeres maltratadas".

Esta mujer, que en los últimos años se ha volcado en la concienciación sobre la violencia machista y la defensa de las víctimas, reconoce que el suyo es un caso especial, por la repercusión mediática que tuvo. "A mí no me negaron la renta activa de inserción pero en los casos de otras madres no conocidas es muy triste tener que ir repitiendo tu historia de ventana en ventana para que te concedan algo que no es una limosna que estás pidiendo, sino un derecho que tienes por lo que te ha pasado", afirmó recientemente a la cadena Ser.

Pocos datos disponibles

Cuántas mujeres hay en esta misma situación no es un dato fácil de verificar. Ruth Ortiz afirmó durante su reunión con la representante socialista que estaba "dispuesta a luchar con todas sus fuerzas, junto a otras madres que han pasado por esta situación, como son Margarita (Galicia), Gema (La Palma del Condado) o María (Cuenca)".

Las cifras oficiales sólo reconocen como víctimas de violencia de género a las mujeres que han perdido sus hijos a manos de su pareja o expareja y que hayan acreditado previamente su condición de víctimas de este tipo de violencia. Sin este requisito ni ellas ni sus hijos e hijas son tenidos en cuenta en las estadísticas oficiales.

Por otro lado, los datos sobre menores asesinados por violencia de género sólo se han comenzado a recopilar desde el años 2013. Según el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, entre 2013 y lo que va de 2017 un total de 21 niños y niñas han sido asesinados a manos de sus padres o las parejas de sus madres.

Feminicidio.net, que lleva desde 2010 construyendo una amplia base de datos sobre violencia de género, maneja datos distintos. Según esta fuente, desde 2010 hasta la actualidad, 69 menores de edad han sido asesinados por varones con los que tenían algún tipo de relación, de los cuales 43 fueron asesinados por sus padres (21 niñas y 22 niños). Quince de ellos durante el régimen de visitas o de custodia compartida.

Acreditar la violencia

Uno de los acuerdos alcanzados en el pacto de Estado contra la violencia de género ha sido el de modificar y simplificar los mecanismos y canales por los que las mujeres accedan al "título habilitante" de la condición de víctima de violencia de genero. Según este acuerdo, las mujeres no necesitarán presentar una denuncia para ser consideradas víctimas y se habilita a Ayuntamientos y otras instituciones públicas a acreditar esta situación.

Con esto se quiere asegurar que las mujeres puedan acceder a una batería de medidas de protección y acompañamiento a la que antes sólo podían acceder mediante la denuncia. El 80% de las mujeres asesinadas en España en la última década no habían presentado denuncia por violencia de género, ni solicitado ayuda o apoyo a las administraciones públicas.

La importancia de ser reconocida como víctima de violencia de género radica en que de esta forma las mujeres e hijos pueden acceder a una serie de derechos y servicios sociales, entre los que figuran el apoyo psicológico, el asesoramiento jurídico, casas de acogida (si fuera necesario) y una renta activa de inserción, entre otros. 

"Pero no se reconocen automáticamente el derecho a una pensión o una compensación económica como ocurre con la ley antiterrorista", afirma Besteiro. 
"Entendemos que es terrorismo. Que somos víctimas de un sistema político, de un sistema patriarcal que perpetua la discriminación de las mujeres y mantiene sus postulados mediante la violencia estructural. Por eso hablamos de terrorismo machista"