La feria 'Surrofair' de promoción de la gestación subrogada que se celebra este fin de semana en Madrid ha indignado a decenas de organizaciones de mujeres y colectivos LGTB que han convocado una concentración de protesta ante el hotel donde tiene lugar el evento.

La Fiscalía abrió diligencias para estudiar la solicitud de estas entidades de suspensión cautelar de la feria, pero ayer las archivó, al entender que no procede actuar de forma anticipada ante el tipo de delito que se podría cometer en la misma.

La concentración, organizada por la Red Estatal contra el Alquiler de Vientres, se ha desarrollado este sábado con el lema "No compres bebés. No explotes mujeres".

Esta Plataforma pidió a la Fiscalía la suspensión cautelar de la feria, por considerar que "supone una vulneración de la legalidad vigente y del interés público tutelado por la ley".

El evento promocional cuenta con la participación de veinticuatro empresas expositoras para informar sobre las diferentes posibilidades de la gestación subrogada.

Protestas en la feria "Surrofair" de promoción de la gestación subrogada que se celebra este fin de semana en Madrid. EFE/Fernando Alvarado

En la feria, según los organizadores, existen unos 'stands', donde los interesados pueden informarse de forma privada con agencias, clínicas internacionales y asesores nacionales y asistir a charlas sobre las condiciones existentes en diferentes países donde la gestación por sustitución está permitida.

La propuesta, indican los promotores en su web, está dirigida a mujeres con endometriosis, malformaciones uterinas, algunos tipos de cáncer o problemas cardiovasculares, que no tienen la capacidad de gestar, incluso sometiéndose a técnicas tradicionales de reproducción asistida, además de hombres solteros y parejas de hombres, que no quieran optar por la adopción.

Encuentros y desencuentros durante la feria

"Perdí el útero y vengo aquí a informarme y después decidir"; este es uno de los motivos que han llevado a parejas de toda España a acudir a 'Surrofair', la feria de promoción de la gestación subrogada que se ha celebrado en Madrid ante la oposición de un centenar de mujeres de movimientos feministas.

"Aquí no solamente hay parejas homosexuales, en mi caso perdí el útero después de un parto y quiero información para decidir si tengo otro mediante un vientre de alquiler, pero hay otros casos de mujeres a las que le pasó lo mismo que a mí, pero perdieron el bebé", cuenta una mujer que no se ha querido identificar durante la celebración de esta cita en un hotel madrileño.

Pero los asistentes a este evento también han reivindicado que en España se "reconozca este derecho", como ha expresado otro de los asistentes: "Que no sea una mercadería, que sea dar una oportunidad a los padres que no pueden tener hijos y quizá también una oportunidad a una madre que sea madre ya y que quiera ceder el útero para poder engendrar un hijo".

Unas palabras éstas que se han encontrado con la oposición del centenar de mujeres de distintas organizaciones feministas que han convocado la protesta a las puertas de 'Surrofair', cuya organización no ha ofrecido declaraciones ni datos de asistencia.

"El límite de la libertad está en que los seres humanos no están en venta"

Bajo consignas como "No compres bebé. No explotes mujeres", "No alquiles mujeres" o "Este lote se arrienda", Alicia Miyares, portavoz del movimiento "No somos vasijas" y de la Red Estatal contra el Alquiler de Vientres, ha calificado 'Surrofair' de "feria de úteros" donde se está "comercializando" con el cuerpo de las mujeres y de los menores.

Protestas durante la feria de promoción de la gestación subrogada.EFE/Fernando Alvarado

"El límite de la libertad está en que los seres humanos no están en venta, y esto sonrojaría a cualquiera si en vez de ser una feria de úteros fuera de riñones y se traficara con ellos. Pero aquí -ha matizado- estamos hablando de la libertad para vender a personas, para someter a una mujer a un embarazo y a un parto y para que ceda a su hijo a terceras personas".

Miyares ha manifestado también una rotunda oposición a la regulación en España de la maternidad subrogada: "Al decir que quieren una regulación altruista es una trampa que permite la salida al mercado reproductivo internacional y acorta los problemas que tienen para registrar a esos niños. Es una trampa y es un subterfugio".

"Hay personas que están en riesgo de muerte porque no tienen un riñón o porque tienen un problema y eso no quiere decir que aceptemos que se trafique con riñones", ha añadido esta escritora y filósofa feminista.

Para Cristina Simó, presidenta del Movimiento Democrático de Mujeres, "no se puede consentir" el "deseo de comprar hijos con la misma carga genética", por lo que ha afirmado que no se debe tratar como un "derecho".

"Si realmente reivindican el derecho a ser padres, pues que adopten niños. Lo que se tiene que mejorar es que se puedan adoptar criaturas, y así no se tiene que mercantilizar con el cuerpo de mujeres pobres", ha afirmado.

Durante esta protesta se ha llevado a cabo una interpretación de "testimonios reales", como han explicado, de mujeres que han tenido que acudir al "vientre de alquiler ante la pobreza".

Mientras tres activistas de Femen han desplegado semidesnudas varias pancartas con mensajes como "Mafia, fuera de mi útero", la policía ha frenado varios intentos de boicotear la feria que, hasta mañana, contará con agencias, clínicas internacionales y asesores nacionales, y acogerá charlas sobre las condiciones existentes en diferentes países donde la gestación por sustitución está permitida.