La “fatiga de materiales” y el Régimen del 78

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La “fatiga de materiales” y el Régimen del 78

La “fatiga de materiales” es una realidad empíricamente conocida desde hace siglos, pero investigada y conceptualizada en las últimas décadas. Esta hace referencia al fenómeno por el que “la rotura de los materiales bajo cargas dinámicas cíclicas se produce más fácilmente que con cargas estáticas”. La evolución social y política tiene en última instancia condicionamientos físicos, y la Física en este caso, en lo que afecta a la “fatiga de materiales”, nos puede ser de bastante ayuda para comprender la evolución del Régimen del 78 y hacer una aproximación a su previsible recorrido.

La “fatiga de materiales”, que va más allá del “desgaste de materiales” (algo que se puede resolver con su recambio), al alcanzar un punto crítico termina con la implosión del objeto cuyos materiales sufren de “fatiga”; recordemos nuevamente la definición de ese proceso: “La rotura de materiales bajo cargas dinámicas cíclicas se produce más fácilmente que con cargas estáticas”.

El Régimen del 78 está sometido desde su inicio -siempre hubo una oposición organizada a la Segunda Restauración Borbónica diseñada por Franco- a “cargas dinámicas cíclicas” que lo han ido debilitando de singular manera. La estrategia que pusieron en marcha, además de la represión y la manipulación mediática, fue la del recambio de piezas. Dos ejemplos muy significativos en los últimos tiempos fueron la abdicación de Juan Carlos y su sustitución por Felipe, quitar a un rey viejo y desgastado y sustituirlo por uno nuevo, a estrenar; igualmente, el recambio de Mariano Rajoy por Pedro Sánchez, una maniobra palaciega bien organizada política y mediáticamente, pero con corto recorrido estratégico.

El problema que tienen los conservadores del Régimen del 78 es que este no está afectado solo por un proceso de “desgaste de materiales”, que también, sino por un proceso de “fatiga de materiales”, y la evolución de este proceso lleva, como decíamos, a la implosión.

Obviamente el papel del movimiento democrático y republicano es inducir el mayor número y con la mayor intensidad de “cargas dinámicas cíclicas”. Ello condicionará lo más rápidamente posible la implosión de este Régimen.

Además de la fatiga de materiales, el Régimen del 78 está afectado de otros muchos males que dificultan en gran manera su reproducción. El Régimen monárquico postfranquista está viejo en su globalidad, ha perdido toda capacidad de elasticidad. Sus respuestas a cualquier situación nueva son de una rigidez brutal, propias de un organismo sin capacidad de reacción positiva alguna. Tal cosa ocurre en todos los frentes, no solo en el de la política interior; en política internacional es francamente difícil hacerlo peor, el grado de estupidez que padece la “inteligencia” del Régimen es compatible con el alzheimer avanzado, con todo el respeto para los que sufren esa enfermedad y sus familiares.

Izquierda Castellana, 21 de mayo de 2019.

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