Intervención de Izquierda Castellana el 23 de abril

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Con esta emisión radiofónica que acabamos de escuchar, el bando franquista daba por finalizada la resistencia militar al levantamiento contra el gobierno legítimo del Frente Popular.


En los meses de febrero y marzo de 1939 se había producido un golpe de Estado dentro del bando republicano, encabezado con el Coronel Casado; Besteiro (líder del ala más de derechas del PSOE) y Cipriano Mera (dirigente de la CNT). Negrín (presidente del Gobierno), el Partido Comunista y muy especialmente las Juventudes Socialistas Unificadas mantenían que la situación internacional llevaba inevitablemente y a corto plazo a una confrontación internacional entre el fascismo y el antifascismo, y que eso generaría un escenario favorable para la lucha republicana. De ahí viene la consigna de “Resistir es Vencer”. Muy pocos meses pasaron para que esa hipótesis se cumpliera. El 1 de septiembre de 1939, es decir, cinco meses después, estalla la llamada Segunda Guerra Mundial, cuando las tropas nazis invaden Polonia.


Ese golpe dentro de la República encabezado por Casado, Besteiro y Cipriano Mera lleva aparejado el aprisionamiento y ejecución de diversos líderes de la resistencia antifascista en Madrid por esas fuerzas traidoras que habían negociado la rendición y entrega de la ciudad, previamente a Franco. Ese golpe impidió la continuación de la resistencia antifascista en Madrid, y por tanto, la continuación de la lucha democrática hasta enlazarla con el inicio de la Segunda Guerra Mundial. Madrid no fue derrotada militarmente, fue una traición en toda regla lo que permitió su toma por el fascismo español.
En este mes de abril se cumplen 80 años de aquellos episodios. Hay que recordarlos y aprender de ellos.
La amenaza constante es la norma esencial de la derechona española y su Régimen, recordando el pasado, y que si hiciera falta lo volverían a repetir, nos dicen. No conocen bien la historia, su ignorancia abarca todos los frentes. No saben, o no quieren saber, que el levantamiento militar fascista de julio de 1936 fue derrotado por los pueblos del Estado español, por cierto, con la colaboración de un sector de la Guardia Civil. Sería muy bueno que esa institución armada se viera en ese espejo. La guerra a la que tuvieron que recurrir los fascistas estuvo sustentada en lo fundamental, en lo que a su bando se refiere, por ejércitos extranjeros: Alemania, Italia, Portugal y el Ejército de África, compuesto por los sectores más lumpen y criminales de lo que en aquel entonces era el Protectorado Español de Marruecos. A esa alianza fascista y criminal fue a la que se enfrentó una muy buena parte del pueblo castellano, con Madrid a la cabeza.
Este tipo de situaciones, la comisión de errores intencionados o no en los momentos críticos de los procesos de lucha, no son infrecuentes en los procesos populares. Cuando las alternativas de victoria o derrota están a punto de decidirse. Y es precisamente en esas coyunturas en las que no se puede cometer error alguno.


Cuando los fascistas de hoy y en general los que apoyan con entusiasmo al Régimen monárquico del 78, amenazan con volver a hacer lo que hicieron en el 36, deberían saber que el fascismo español fue plenamente derrotado por el pueblo y solo la venta del país a las potencias del eje nazi-fascista permitieron darle la vuelta a la correlación de fuerzas desde el punto de vista militar. Pero en la coyuntura histórica actual ni Alemania, ni Italia, ni Portugal van a mandar tropas de apoyo al fascismo español. Queremos un escenario en el que el debate político y las formas democráticas sean el método esencial para resolver los problemas, pero si la reacción utiliza la confrontación en cualquiera de sus variantes tenemos la legitimidad para utilizar todos los métodos posibles de lucha.


Pero volviendo al inicio de esta intervención, hay que decir que el bando franquista del 1 de abril de 1939 no era verdad. La guerra no había terminado. La guerra, en un sentido amplio, aún no ha terminado. El 1 de abril de 1939 no terminaba la guerra, empezaba el franquismo. Un régimen criminal que durante cuatro décadas trajo represión, dolor y explotación a los pueblos del Estado español, además de embrutecimiento y de cercenar todas las potencialidades para desarrollarnos como pueblos. Cuestión esta que se había demostrado siempre que tuvimos ocasión de hacerlo; y de manera absolutamente impresionante, y en todos los terrenos: cultural, artístico, científico, etc.


Y después del franquismo, el postfranquismo en forma de monarquía Borbónica. Es obvio que la lucha popular ha conquistado espacios de libertad en este Régimen, pero es también muy obvio que estas conquistas se reprimen brutalmente por las instituciones de la monarquía postfranquista. El ejemplo del macrojuicio contra los representantes de las principales instituciones de Cataluña, por ejercer derechos democráticos es, simplemente, ejemplarizante. No reconocemos legitimidad alguna a esta legalidad postfranquista. La legitimidad para nosotras y nosotros sigue estando en la legalidad republicana, y cada vez más gente comparte ese planteamiento.


Sin libertad, sin democracia, no hay futuro para nuestros pueblos, y decir democracia es decir República. Es por ello que nuestro lema este año es: “Castilla republicana, feminista y comunera”. Necesitamos república, necesitamos herramientas políticas propias para poder construir un futuro digno para nuestra tierra, que pasa también porque las Diputaciones Provinciales, previa democratización y con un proceso de comarcalización simultáneo, pasen a ser las instituciones con la mayoría de las competencias. Ellas si pueden ser una herramienta útil para luchar contra la despoblación e involución social y económica de nuestra tierra.


Compañeros, compañeras, hermanos, hermanas, se ha abierto un escenario lleno de posibilidades para empezar a construir el futuro que necesitamos. No será tarea fácil, tendremos que usar toda nuestra inteligencia, todo nuestro corazón, toda nuestra experiencia. Pero si así lo hacemos, lo conseguiremos.


Hoy está con nosotras y nosotros un cualificado representante del pueblo venezolano. Queremos expresar nuestro pleno apoyo al proceso antimperialista, soberanista y por la justicia social que se viene desarrollando en Venezuela en los últimos 20 años y que cada vez sufre más agresiones por el imperialismo yankee y sus aliados en el mundo occidental, entre los que desgraciadamente está el gobierno de Pedro Sánchez, que simplemente está haciendo el ridículo en este tema, especialmente con el reconocimiento de Guaidó como Presidente Interino. Estos no se enteran de nada de lo que pasa en el mundo. Queremos recordar aquí la solidaridad del pueblo trabajador de Venezuela con la Segunda República. Más de cien brigadistas de origen venezolano lucharon en nuestra guerra antifascista con las Brigadas Internacionales. Esa solidaridad tendrá su contraparte en este momento.


Recuerdo que la primera vez que Doris y yo participamos en el Foro de São Paulo, en La Habana en 2001, un referente histórico de esa plataforma de la izquierda latinoamericana e internacional en general, nos hablaba sobre cómo hubiera cambiado la historia de Latinoamérica si la República hubiera triunfado. Ello también es una motivación para luchar por el cambio republicano en Castilla y en el conjunto del Estado Español.


En agosto de 1930 se produjo el llamado Pacto de San Sebastián, alianza para derrocar la monarquía y construir una hoja de ruta que permitiera proclamar la República. En marzo de 1931 se celebró el juicio contra el llamado Comité Revolucionario, encargado de llevar esa hoja de ruta adelante. El 14 de abril de 1931 se proclamaba la Segunda República después de unas elecciones que dieron un triunfo aplastante a las candidaturas republicanas.


Ahora están juzgando a una representación del pueblo catalán por proclamar la república de Cataluña, les condenarán porque la administración de justicia española está al servicio de este régimen postfranquista, tal como demuestran en muchas de sus actuaciones. Pero no pasarán mucho tiempo en la cárcel. Su libertad y la caída del actual régimen irán de la mano.


Estamos de lleno en el Siglo XXI y la realidad geoestratégica ha variado sustancialmente, lo hará mucho más y muy rápidamente en los próximos años. Estados Unidos ya no es la potencia hegemónica indiscutible y otros países pasan a jugar papeles protagónicos, abriéndose nuevas e importantes expectativas para una gobernanza mundial más justa, más democrática, más respetuosa con los pueblos y las gentes, con el medio ambiente, etc. En Castilla hemos de aprovechar esta situación incorporándonos a un espacio latinoamericano que pueda jugar un papel relevante en este futuro. Ello pasa, por supuesto, por romper las cadenas con la UE y por descontado con la monarquía Borbónica.

Pero IzCa y el conjunto del movimiento comunero de la actualidad no solo tenemos un proyecto de futuro para Castilla, el único realmente existente. Venimos luchando, y en muchos casos con éxito, en lo más concreto: Villalar no existiría tal y como lo conocemos si en los años 80 y 90 la UPC no lo hubiera defendido. Lo mismo podríamos decir de San Juan en las Moreras, de la lucha contra la violencia de género, de la lucha contra el narcotráfico, de la lucha en defensa del medio rural, de la lucha en defensa de la sanidad pública. Somos una organización al servicio del pueblo, ni más ni menos. Eso ha supuesto y sigue suponiendo ser objeto de represión por parte del Régimen: decenas y decenas de nuestr@s activistas han sido represaliad@s, incluyendo varios de los que hoy estamos aquí sobre este escenario.

Nuestros procesos electorales son la lucha y la organización popular día a día.

Viva Castilla Comunera, Viva la Solidaridad entre los Pueblos. Venceremos.

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