– CICLO ELECTORAL Y CICLO POLÍTICO –

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El interés por las elecciones ha ido menguando con el paso del tiempo y no es de extrañar; el incumplimiento de las promesas electorales por parte de las llamadas fuerzas progresistas de ámbito español ha sido cada vez más intenso. Estamos esperando aún que se cumpla la derogación de la Ley Mordaza que se cansaron de prometer por activa y por pasiva esas fuerzas, para lo que tenían suficiente mayoría parlamentaria.

En este contexto se explica que la mayor preocupación electoral de Pedro Sánchez sea la abstención.

El ciclo electoral que se va a desarrollar en abril y mayo, en condiciones de mayor estabilidad política del Régimen del 78 y de la propia Unión Europea, serviría para articular la gestión institucional en los próximos años sin mayores sobresaltos, pero en la actual situación tal cosa no va a ocurrir.

Es más que probable que de las elecciones generales del 28 de abril salga un parlamento que permita la continuidad de Pedro Sánchez como Presidente del Gobierno, con diversas alianzas entre las que estará Podemos y Ciudadanos, además de algunas fuerzas “formalmente soberanistas” cuando toque.

Es muy esclarecedor de la situación la oxigenación intensa que se le está dando a Podemos desde el propio Sistema, con la clara intención de que la anunciada caída en la intención de voto de ese proyecto electoral no sea tan dramática como anuncian las encuestas. También es curioso como su “líder”, en nuevo ejercicio de patetismo, plantea como exigencia para apoyar a Pedro Sánchez a la Presidencia del Gobierno que su grupo ha de formar parte de este. Siempre hemos caracterizado a Podemos como una mixtura entre plataforma electoral y agencia de colocación. Si las expectativas de colocación vía cargos institucionales electos van menguando, necesitan crear una nueva expectativa en esa línea, y para ello están los cargos de libre designación; y que mejor cosa para tal finalidad que tener unos cuantos Ministerios. No será tarea sencilla porque el PSOE también tiene a mucha gente que colocar, pero siempre queda la alternativa de aumentar “las plantillas”.

Esa maniobra de intentar resucitar a Podemos es tan descarada que la hace poco creíble incluso a los ojos de los más incautos. El mensaje de que Podemos fue víctima de una maniobra de las cloacas del Estado que impidieron que ese partido formara gobierno con el PSOE después de las elecciones generales de diciembre de 2015 es una auténtica estupidez. Los abanderados de tal línea de trabajo son los del grupo Prisa, muy especialmente la Cadena SER, que parece no acordarse ya de que su objetivo en aquellos momentos era cargarse a Pedro Sánchez, cosa que consiguieron circunstancialmente, para facilitar la investidura de Mariano Rajoy en la Presidencia del gobierno. Iñaki Gabilondo, en uno de los últimos capítulos de su serie de reflexiones, decía que “Pablo Iglesias es de los nuestros” y que por tanto había que poner en el centro del debate actual lo que había ocurrido unos cuantos años antes.

 

Tiene toda la razón Gabilondo al decir que Podemos es de los suyos, es decir, de los del Régimen del 78; pero lo que nadie se va a creer, salvo los ya convencidos, es que esos episodios a los que se refiere el “ilustre comunicador” se vayan a convertir en el centro del debate político.

El grupo PRISA sigue teniendo poder mediático, pero desde luego no son lo que eran hace 20 años, ni siquiera lo que eran hace tres años; son también un poder menguante.

Como decíamos, es más que probable que el próximo gobierno del Estado esté presidido por Pedro Sánchez y articulado en lo principal alrededor del PSOE. Pero, ¿va a poder ese gobierno dar solución a los problemas sociales y políticos realmente existentes?; y muy particularmente, ¿va a poder dar solución al conflicto catalán? Sinceramente creemos que no. En el mejor de los casos para el Régimen, en el de que consigan reconducir a una parte de la representación política del soberanismo republicano catalán a posiciones neoautonomistas, parece muy evidente que otra parte significativa de esa representación política no se va a plegar, y que en la coyuntura también previsible de una condena severa a los que hoy son juzgados en el Tribunal Supremo, aunque esta sea rebajada del delito de rebelión a sedición (cosa probable a juzgar por el desarrollo del juicio y la actitud del Presidente del Tribunal), la clara voluntad de de una buena parte del Pueblo de Cataluña condicionará que la hegemonía política del amplísimo movimiento social soberanista y republicano sea de aquell@s que no quieren alcanzar una nueva componenda con el Régimen del 78. No es difícil de comprender que entre lanzar la ofensiva final a este o claudicar hay todo un espacio para la acción y el desarrollo del movimiento popular republicano. En este sentido, las elecciones al Parlamento Europeo son en las que teóricamente podría confluir de mejor manera el impulso electoral con el impulso político. En ese sentido nos parece totalmente correcto el llamamiento del President Puigdemont y alguno de sus Consellers en el exilio para que se constituya una única candidatura del soberanismo catalán al parlamento europeo. Llamamiento que desde IzCa hacemos extensivo a todas las fuerzas soberanistas y republicanas en los Pueblos del Estado, aún a sabiendas de que ese llamamiento es difícil que sea escuchado. Que cada quien asuma sus responsabilidades.

Una vez pasadas las elecciones, una vez constituido el gobierno del Estado, una vez dictada sentencia en el juicio del procés, que obviamente va a ser condenatoria e injusta (aunque se rebaje el tipo penal de rebelión a sedición, sobre todo pensando en Estrasburgo); una vez que se exprese el rechazo popular a esa sentencia, no sólo en Cataluña sino en el conjunto de Pueblos del Estado y muy especialmente en Madrid, lo que tanto les duele al Régimen -y de ahí la línea de represión brutal con pretensiones ejemplarizadoras para los que ejercen en Castilla y especialmente en Madrid la solidaridad con el movimiento soberanista y republicano catalán, asumiendo que esa actitud es el mejor camino para abrir paso a la república en Castilla-, ¿qué va a hacer Pedro Sánchez y sus aliados?¿abrir un nuevo ciclo de represión contra los Pueblos?

La derechona por supuesto va a exigir ese nuevo ciclo de represión, y una buena parte de las instituciones del Estado también, porque este Estado no es que tenga una sección de cloacas, es que este es un Estado-cloaca. El Régimen y del 78 y su estado es una cloaca en su globalidad y por tanto, solo mediante su recambio podremos afrontar plenamente la solución de los problemas sociales y políticos de nuestros pueblos.

En síntesis, este ciclo electoral no va a resolver los problemas, sino que será un preámbulo de su agudización. Nuestra tarea prioritaria debe de seguir siendo la de la organización del movimiento y la lucha popular, con mucha más dedicación e inteligencia. Para ello es imprescindible la clarificación política e ideológica.

El futuro puede ser nuestro. Si luchamos coherentemente venceremos.

Izquierda Castellana

Castilla, a 5 de abril de 2019

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