La Fiscalía se opone a la demanda de la Asociación de Abogados Cristianos contra la feminista Blanca Cañedo

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La feminista asturiana ha llegado a Valladolid acompañada de varios autobuses de feministas que se han manifestado durante la vista oral celebrada en los juzgados de la calle Nicolás Salmerón

“Todavía hay que luchar contra los Abogados Cristianos, que reciben una muy buena subvención por cada caso que abren, subvención que se le ha retirado a la Federación de Planificación Familiar Estatal por culpa de ellos, porque se dedican a poco menos que rebuscar en las basuras para encontrar cualquier mínimo pretexto que les permita abrir un caso”, estas son las palabras de la feminista Blanca Cañedo, representante de la Asociación de Clínicas Autorizadas para la Interrupción de Embarazo y directora de la clínica Belladona en Gijón, publicadas en La Voz de Asturias y que la han traído hoy a Valladolid ante la demanda de la Asociación Española de Abogados Cristianos por “menoscabar el honor de la asociación”. Durante la vista oral celebrada en los juzgados de primera instancia de Nicolás Salmerón, el Ministerio Fiscal pidió “desestimación de la demanda al entender que no ha sido atacado el derecho al honor” ya que las declaraciones “no menoscaban la dignidad de la asociación” y “no pueden considerarse objetivamente injuriosas”.

Aunque se ha trasladado desde Gijón para esta vista oral, Blanca Cañedo no ha declarado ante la jueza ya que la abogada de la acusación y presidenta de la asociación conservadora, Polonia Castellanos, ha decidido prescindir de esta prueba oral. No así Norbeto Domínguez, responsable de campañas de la Asociación Española de Abogados Cristianos, que ante las preguntas de Castellanos ha explicado que no cobran ninguna subvención pública para “garantizar” su independencia “gobierne quien gobierne”. No obstante, ha reconocido que en los estatutos de la asociación sí se recoge esta posibilidad. La abogada aseguró que Cañedo “miente de forma deliberada”, acusando a su asociación de “hechos falsos y denigrantes” en una entrevista en la que “no tenía que hablar de nosotros, no era necesario”. Llegó a decir que “no se puede acoger” al “derecho a la información” exigiéndola un “mínimo de veracidad”, considerando que sus palabras van más allá de la libertad de expresión. “No nos va a amedrentar trayendo autobuses”, continuó la letrada conservadora anunciando que no pararán de “demandar a esta señora o a quien sea, independientemente de las circunstancias”. Asegurando que “a esta parte le asiste su derecho al honor”, mantuvo su petición de sentencia condenatoria, una indemnización de 6.000 euros, rectificación expresa de la demandada y condena en costas.

El abogado de Blanca Cañedo, Jose Antonio Bosch, comenzó su alegato puntualizando a su colega que “el derecho a la información lo tienen los ciudadanos, quienes tienes tienen derecho a estar informado”, y negando de plano que las declaraciones sean “injuriosas, vejatorias o atenten al honor”. El responsable de campañas respondió que no disponía de datos antes las preguntas del letrado defensor sobre si las declaraciones de Cañedo habían significado algún menoscabo a la asociación, tanto económico como en número de asociados, más allá de un “probablemente sí”, explicando su forma de financiación, con donaciones puntuales y periódicas, mensuales o trimestrales, o con campañas concretas por cada caso que abren. Hecho que aprovechó Bosch para concluir que “el daño material somos incapaces de valorarlo y el daño moral no se ha producido”, argumentando que el dinero que los “buenos fondos o buena subvención” a los que la demandada se refería es la cantidad que recaudan con cada campaña económica que iniciaban acompañando a cada causa que abren.

Finalmente, la Fiscalía pidió la “desestimación de la demanda al entender que no ha sido atacado el derecho al honor” ya que las declaraciones “pueden ser desacertadas o hirientes pero no menoscaban la dignidad de la asociación” y “no pueden considerarse objetivamente injuriosas”. Quiso solventar el debate sobre si el término subvención implica la recepción de fondos públicos o no, rechazando la definición de la RAE jurídica esgrimida por Castellanos, que si lo relaciona, ya que la demandada “no es jurista” sino “enfermera y trabajadora social”, apoyando a la defensa en que “subvención puede entenderse como percepción de dinero”. Subrayó que la asociación conservadora tiene “cierta proyección pública” y mantienen una “abierta confrontación” con la demandada al ser una activista por el “derecho legalmente reconocido al aborto”, manteniendo ambas partes “posturas legítimas y abiertamente contrapuestas”. Tras la comparecencia del representante de campañas de los abogados cristianos y las partes, ante la mirada de la acusada que se limitó a sentarse y levantarse de su silla, la jueza dio el caso por visto para sentencia.

Acusaciones de “violencia”, respuesta feminista y falta de “cintura”

Polonia Castellanos, portavoz de la Asociación Española de Abogados Cristianos, que ejerce la acusación en el juicio, apuntó a las puertas del juzgado que las palabras de la feminista asturiana se podrían considerar un delito de odio, denunciando además que “intentan coartar” sus libertades convocando un “escrache” frente a sus oficinas y una manifestación simultanea al juicio: “Sabemos que tratamos con gente violenta, pero insisto, no nos van a callar y vamos a seguir ejerciendo nuestros derechos fundamentales”. “Si nos quieren callar con esto, ya avanzamos que tenemos nuevas acciones legales”, argumentando que “nos van a tener que dar la razón porque la tenemos, porque las pruebas son las que son y porque estamos hablando además de gente violenta y de gente intolerante a la que hay que frenar”, concluyendo que “si se empieza a dar barra libre a la libertad de expresión frente a otros derechos fundamentales correríamos un riesgo muy serio y no estaríamos hablando de democracia sino de un país dictatorial”.

Ante los numerosos medios de comunicación que esperaban a la puerta del juzgado, Blanca Cañedo reconoció que este proceso fue “chocante desde el minuto cero”: “Nos parecía imposible tener que haber llegado hasta Valladolid a un juicio con Abogados Cristianos por un motivo que no tenía ningún sentido”, ratificándose de nuevo en sus declaraciones, posicionando a este colectivo en posturas opuestas al movimiento feminista en cuanto a los derechos de las mujeres. En cuanto a las acusaciones de la portavoz conservadora de “violentas” por sus convocatorias, ha recordado uno de los eslóganes de la lucha feminista: “Si nos tocan a una nos tocan a todas, y se ha visto que lo han cumplido”, recordando los cuatro autobuses que se han desplazado desde Asturias a Valladolid para arroparla en este juicio. “No tengo más que dar las gracias a amigos, amigas, compañeros y compañeras que han venido hasta aquí para estar conmigo, porque esta lucha no iba contra Blanca Cañedo, es a lo que yo represento y es lo que ellos me han manifestado”.

 “La gente que actúa en lo público tiene que acostumbrarse a tener cintura”, declaró Jose Antonio Bosch, abogado de Blanca Cañedo, a la salida de la vista citando al Constitucional que sentenció que “su derecho al honor se disminuye su protección bastante, su derecho a la inmidad se diluye y su derecho a la imagen desaparece”. “Lo que dijo responde a la verdad y no se puede condenar a nadie por decir algo que es verdad”, punto que han tratado de demostrar ante la jueza que ya tiene el caso visto para sentencia. Manteniendo las reservas pertinentes hasta que la sentencia se conozca y sea firme, celebra que el Ministerio Fiscal haya apoyado su posición.

Mientras las partes y el público que las acompañaba esperaban a la puerta de la sala de vistas, desde la calle llegaban cánticos como “todas somos Blanca” o “si nos tocan a una nos tocan a todas”. Varios centenares de personas convocadas por la Coordinadora de Mujeres de Valladolid junto a las feministas venidas desde Asturias, han recorrido las calles circundantes a los juzgados de Nicolás Salmerón durante la vista. “Esto es una muestra de los principios retrógrados, machistas que tiene esta organización de abogados cristianos que en este siglo aun están persiguiendo la libre decisión de las mujeres por ejercer su derecho a la interrupción voluntaria del embarazo y atacando las clínicas y persiguiendo a los profesionales que intentan que este derecho se pueda ejercer con libertad y plenitud”, han leído en su comunicado.

Convocadas por la Plataforma Ciudadana en Defensa de las Libertades de Valladolid, a las 20 horas varias decenas de personas se han concentrado en la calle Dos de Mayo, frente a la entrada del Pasaje de la Marquesina, donde se encuentra la sede de la Asociación Española de Abogados Cristianos. Han leído varias de las ‘cruzadas’ que ha encabezado la asociación radicada en Valladolid, entre las que figuran algunas contra colectivos como el Ateneo Republicano o la Plataforma por la Sexualidad y Aborto Libres, entre otros. También han recordado causas como la que ha llevado ante un juez a Willy Toledo, a quien se ha ovacionado durante la concentración, por cagarse en Dios y en la Virgen, contra la ‘Procesión del Santo Coño Insumiso’, contra el grupo toledano Cuernos de Chivo por su álbum “Exterminando a Dios” o contra la declaración de utilidad pública de la Federación de Planificación Familiar Estatal (FPFE)

“La Virgen del Rocío es un tío” o “la Virgen del Pilar es transexual” han sido algunos de los cánticos que se han escuchado primero frente a la entrada del Pasaje de la Marquesina y posteriormente en su interior, aunque la Policía Nacional desplegada ha impedido que la manifestación siquiera se acercara a la puerta de la sede de la asociación ultracatólica. Durante la movilización, personas afines a la asociación han grabado a los manifestantes, que han respondido al grito de “libertad de expresión, fuera ya la Inquisición”. Incluso, después de escuchar los cánticos y tomar fotos de la movilización desde la distancia, más allá del infranqueable cordón policial, una de las integrantes del colectivo conservador se ha santiguado antes de esconderse de nuevo.

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