Del Bush-Aznar al Trump-Pedro Sánchez

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DEL BUSH-AZNAR AL TRUMP-PEDRO SÁNCHEZ


Aznar fue un peón de Bush, máximo representante del imperialismo yanki en su estrategia de preparación de la intervención en Iraq. También, recordémoslo, aquella era una intervención humanitaria, que supuso cientos de miles de muertos, millones de exiliados, la destrucción, esa sí masiva, de la estructura social, cultural y económica del pueblo iraquí. Y que además ya una vez instalados en la guerra abierta dio pie a los sucesivos procesos de intervención militar en Libia, Yemen, Siria… Todo ello con el objetivo de redibujar el mapa geopolítico de Oriente para la mejor expoliación de sus recursos naturales (especialmente el petróleo) al servicio del capitalismo, ya en su última fase y en franca descomposición desde todos los puntos de vista.


Pedro Sánchez está jugando un papel con muchas similitudes en la preparación de la intervención militar de los EEUU y sus aliados en Venezuela, pero con una escenografía mucho más cutre y degradada que la de Aznar con Bush. A Aznar le adjudicaron un papel de cierto protagonismo en la cuestión, pero a Pedro Sánchez le han adjudicado exclusivamente el papel de ser el “chivato de la clase”, es decir, del grupo de países de la UE que apoyan una nueva “intervención humanitaria” de los gringos en América Latina. Será por aquello de que hablamos el mismo idioma que se habla en Venezuela.


Lo de Pedro Sánchez es absolutamente patético; incluso sería difícil de creer si no fuera por las circunstancias en las que discurre la situación política a nivel estatal y a nivel global.


El Sanchismo y el Susanismo se dan políticamente la mano. Una vez derrotado en Andalucía su referente, y por tanto resuelta esta contradicción en el seno del PSOE, Pedro Sánchez no necesita internamente ropajes más o menos progresistas y las dos “S” se dan la mano: ya tenemos al PSOE de las “SS”, que fundamentalmente busca ganarse plenamente el apoyo del IBEX-35 en la búsqueda de una alianza con Ciudadanos -que si los resultados electorales respondieran a lo que dicen las encuestas podría permitir una mayoría parlamentaria de ambos partidos a nivel estatal para formar gobierno-; igualmente de dar un margen para la convocatoria de Elecciones Generales en el mejor momento para el actual partido del Gobierno, aunque a saber cuando será ese momento, ya que la posición que ha adoptado Pedro Sánchez en relación con Venezuela es de una hipocresía política y de una inmoralidad absoluta. ¿Cómo un Presidente del Gobierno español que niega los más elementales derechos democráticos al Pueblo de Cataluña y encarcela sin juicio previo a sus líderes democráticamente elegidos sometiéndolos a un proceso judicial por rebelión -sin garantía alguna- puede acusar a un Presidente como el de Venezuela de tirano cuando este ha sido elegido democráticamente por un porcentaje del censo electoral superior a la mayoría de los presidentes de la zona? Un presidente que además respeta la plena libertad de movimientos del señor Guaidó, incluida la convocatoria de ruedas de prensa. Que se sepa, al menos hasta ahora, no hay orden alguna de detención, prisión y procesamiento a pesar de que el señor Guaidó se haya autoproclamado presidente al margen de cualquier procedimiento legal o legitimado por la Constitución Venezolana; y ello a pesar de estar haciendo constantes llamamientos a la rebelión armada, cuando no directamente a la intervención militar extranjera. O sea, igualito que lo que aquí se está haciendo con el proceso soberanista catalán…

No sabemos qué cálculos habrán hecho el susanista reconvertido Pedro Sánchez y sus asesores, pero no les van a salir bien, como no le salieron bien a Aznar con la guerra de Iraq.


Los Pueblos del Estado español no quieren la guerra y mucho menos ir de la mano de los gringos a ella, o mejor dicho, al trasero de los gringos.

Es legitimo ser crítico con Maduro, como con cualquier otro gobernante. Pero hay líneas rojas, como la de la soberanía nacional de los Pueblos, que no se pueden traspasar y menos para apoyar al imperialismo criminal cuyo único objetivo es destruir al Estado venezolano con el fin de expoliar sus recursos naturales, tal y como han hecho reiterada y sistemáticamente en donde han podido. Sin embargo el ejemplo actual de Siria y el fracaso del militarismo y capitalismo occidental en su intervención en ese país deberían de haberse tomado en cuenta; por no remontarnos al más lejano caso del Vietnam, en lo que se puede convertir esa parte de Latinoamérica si los yankis encabezados por Trump siguen adelante con su planificación

Pedro Sánchez se ha convertido en cómplice destacado de una gran operación criminal. Sin duda pagará un alto precio por tal indignidad.

Izquierda Castellana, a 5 de febrero de 2019

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