Algunas consideraciones sobre la actualidad política

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Algunas consideraciones sobre la actualidad política

Pocas semanas ha tenido que pasar para que se confirmara algo que era más que previsible: Vox, el último engendro de la FAES, financiado por empresas del IBEX entre otras cosas, que ha tomado como elemento preferente al machismo para rearmar y animar al fascismo español, ha pasado a la ofensiva en Andalucía, exigiendo a PP y Ciudadanos que retiren de su programa de gobierno aquellas cuestiones relacionadas con el apoyo a la Ley de Violencia de Género.

El mundo al revés; lo normal, lo democrático, lo razonable, sería que el PP y Ciudadanos hubieran puesto como condición a Vox que quitara de su programa al menos el punto que hace referencia a la retirada de la Ley de Violencia de Género. Pero no. La ambición de pillar cargos, subvenciones y todo el pasteleo que se juega alrededor de un gobierno autonómico les condujo a dar por bueno el apoyo de Vox, sin más reflexiones, cosa que por otro lado es de lo más natural: aquí la derecha tradicional está plenamente imbricada con el fascismo español, es decir, el franquismo y el posfranquismo. El intento por parte del actual Gobierno español de exhumar los restos del genocida Franco del Valle de los Caídos, pone claramente de manifiesto, sin disimulos, las fuertísimas conexiones y continuidades que el actual Régimen monárquico -el Régimen del 78- mantiene con la dictadura franquista. Las resistencias a que tal exhumación se lleve a cabo no solo proceden de la familia del dictador, sino también de la Orden de los benedictinos que gestiona la basílica del Valle de los Caídos, con una cobertura del conjunto de la Iglesia, además de muy significativos sectores de la administración de Justicia, bastantes medios de opinión así como una importante fracción de la clase política.

Quizás algunas de estas cuestiones les resulten sorprendentes al propio Gobierno de Pedro Sánchez, por aquello de que algunos se acaban por creer sus propias mentiras o fabulaciones. Pero la realidad, la verdad, es terca, y en cuanto se le da la oportunidad, intencionadamente o no, acaba por expresarse: el Régimen del 78 es, y cada día más, el Régimen del posfranquismo.

Volvemos a la guerra de las encuestas. Hace unos pocos años, cuando se produjo la gran promoción mediática de Podemos como fórmula para debilitar los movimientos socio-políticos rupturistas de la calle y de los Pueblos, los sondeos nos contaban que esa mixtura entre plataforma electoral y agencia de colocación a la baja iba a arrasar en todas las elecciones previstas: generales, autonómicas, etc. Era una forma de hinchar el globo, pero la realidad después fue muy distinta.

En esta fase, y en la medida que no han conseguido los objetivos de debilitar significativamente al movimiento popular en la calle y este sigue vivo y en proceso de ascenso cualitativo y cuantitativo, utilizan a Vox como un espantajo para atemorizar a la población y, cómo no, aparecen encuestas de credibilidad nula que dan a Vox cerca de medio centenar de diputados en unas próximas elecciones generales, por supuesto sin concreción territorial alguna. Ciertamente Vox tendrá un número significativo de votos, suficientes para formar grupo parlamentario, pero muy por debajo de las cifras que le dan algunas encuestas. En cualquier caso, esos resultados serán la cosecha cultivada en los oscuros viveros del Régimen que padecemos, así como la consecuencia de las incapacidades y errores de la izquierda institucional. Es perfectamente posible un gobierno duro del conjunto de la derecha tras las próximas elecciones generales, pero si esto ocurre, aún estamos a tiempo de impedirlo. Las mayores responsabilidades de ello, como decimos, habría que buscarlas en las insuficiencias y debilidades de la izquierda institucional y pro-régimen.

Es imperiosa y urgente la necesidad de confluencia de los diversos movimientos populares, respetando sus identidades y estrategias propias, ante la ofensiva machista y patriarcal en marcha en el conjunto del Estado español, pero también a nivel internacional, especialmente en Latinoamérica, con epicentro en Brasil.

El feminismo, la lucha en defensa de las mujeres, que no es ni más ni menos que la lucha en defensa del conjunto de la humanidad, tuvo importantísimos avances en los últimos años. Los sectores más reaccionarios a nivel estatal e internacional quieren frenar y voltear esa trayectoria con un proceso que está plenamente organizado en el marco de esa gran ofensiva neofascista y guerrerista global.

La lucha por los derechos humanos, la lucha antifascista, hoy más que nunca tiene que ser feminista.

¡Viva la lucha de las mujeres!

¡Viva la lucha antifascista!

Por la República feminista y comunera.

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