Más de 5.000 personas se manifiestan en Burgos por una Atención Primaria de calidad

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A pesar del frío y de la amenaza constante de lluvia, miles de personas participaron en la manifestación en Burgos en defensa del sistema sanitario público y, más en concreto, en defensa de una Atención Primaria que está siendo deteriorada a pasos agigantados, con datos objetivos incontestables.

Entre 5.000 y 6.000 personas, muchas de ellas venidas de todos los puntos cardinales de la provincia, se encontraron para dejar claro su descontento y denunciar el gravísimo abandono de un servicio público tan básico como la Sanidad no sólo en Burgos sino en todas las localidades de la provincia: a la Plataforma de Burgos se unieron las de Aranda de Duero, Arlanza, Merindades, Pradoluengo, Salas de los Infantes y Villadiego.

Muchos fueron los lemas, que aparecían en cientos de pancartas y eran coreados por la personas convocadas, dejaban claro no sólo que los responsables “populares” están destrozando el sistema público de salud, sino que mienten acerca de la lucha contra la despoblación: ”Sin medios la Comarca se muere”, “Especialistas Ya”, “Sin sanidad, despoblación. Pasemos a la acción”, ”Banqueros saneados, pacientes olvidados”, “No somos cartillas, somos personas” o el ya clásico “Ni se compra ni se vende. La sanidad se defiende”.

Al final de la manifestación que comenzó en la Plaza del Cid y terminó en frente del Palacio de la Diputación hubo diversas intervenciones de personal sanitario dando su valiente testimonio de lo que está sucediendo.

El médico de familia del Centro de Salud  “Los Cubos” denunció “la saturación y el colapso en la atención diaria a las pacientes que obliga a los y las profesionales a consultas de 3 minutos de promedio y a cerrar su jornada de trabajo sin poder atender en algunas ocasiones a todas ellas. Esta demencial situación, además, está llevando al profesional sanitario que pueden a jubilarse anticipadamente o a trasladarse a otras comunidades, lo que empeora aún más las cosas.”

Otro médico que trabaja en zonas rurales denunció también la perversión de la sustitución de la figura del médico de familia por la del médico de área: un médico de primaria convertido en un viajante obligado a taponar y a parchear todas las fugas de un sistema que hace aguas. Un desastre que provoca el estrés y el agotamiento en  profesionales y una calidad ínfima en la atención de las personas. En palabras de este médico, la mayor preocupación ahora mismo de sus pacientes es saber si volverán a verle la próxima vez, pues ya se han acostumbrado a la ausencia de la necesaria cercanía humana entre médico y paciente.

Por otra parte, Juan Antonio Ayllón, portavoz de la Plataforma por la Sanidad Pública de Burgos, ha destacado que “por primera vez un buen colectivo de médicos de familia de han incorporado a la protesta, hartos y no dispuestos a ser cómplices del deterioro.”

Posteriormente, se leyó un manifiesto con el que se hacía hincapié en la importancia objetiva de la atención primaria, expresando que “la salud hay que ganarla, porque hay que trabajarla antes de que se pierda, en el medio social. Allí donde vive la gente por medio de la Promoción de condiciones de vida saludables y la ASISTENCIA SANITARIA en el Centro de Salud o en el Consultorio Local, por parte de los médicos y enfermeras de familia (…) En Castilla y León se apostó, desde sus inicios, por una Atención Primaria fuerte que debía de resolver el 90% de las necesidades asistenciales (…) Pero la Crisis, sirvió de excusa para los recortes, de forma que de 2010 a 2018 el presupuesto del SACyL ha perdido 3.400 Millones de Euros, el equivalente a toda una anualidad”.

La situación resulta aún más sangrante en la provincia de Burgos pues, como viene denunciando la Plataforma “Sanidad Pública Sí”, a los recortes se unen, contradiciendo la supuesta obligación matemática de la austeridad, los sobrecostes del HUBU, 30 Millones de Euros cada año.

Según la Plataforma de Burgos, con estos 30 Millones se podrían pagar 200 médicos, 200  personas de enfermería, 200 auxiliares y construir un Centro de Salud cada año, y aún quedarían 2 Millones para nuevos programas de Promoción y Prevención.

También denuncian que “las humillantes e injustas Listas de Espera están funcionando así mismo como incentivo para el crecimiento de la medicina privada a la que el SACyL está subvencionando descaradamente” y que “la falta de sustituciones en las ausencias por vacación o enfermedad de unas plantillas muy envejecidas, hace que cada médico esté haciendo durante unos 50 días al año, doble consulta, la suya y la de otro compañero”.

Asimismo aseguran que tanto el SACyL como la Gerencia de Atención Primaria de Burgos tienen un proyecto desde 2012 que preveía ya la eliminación de 60 plazas (casi el 20% del total), lo cual no se atrevieron a implementar abiertamente pero lo están haciendo a hurtadillas. Hasta ahora han eliminado del medio rural 13 plazas de médico en los centros rurales de la provincia y su plan es amortizar 38.

Mientras la Gerencia y la Delegación aseguran que no se cierra ni un consultorio, están vaciándoles de médicos, lo que en la práctica viene a ser lo mismo. La estrategia que el Partido Popular está utilizando consiste en dejar vacantes estos puestos en lugar de la “amortización”, puesto la Ley les obliga con ello a la “audiencia pública” para así impedir la participación de los ayuntamientos y los vecinos en el procedimiento.

La situación es aún más grave si se tiene en cuenta la drástica reducción del servicio de enfermería en las zonas rurales que ataca directamente a una población de por sí envejecida, con un alto nivel de pacientes crónicos y enormes necesidades de atención y cuidados. Paradójicamente, Castilla y León es uno de los territorios con los ratios más bajos de servicio de enfermería de toda Europa.

Tras la lectura del manifiesto, se pidió de manera masiva la dimisión tanto del Consejero de Sanidad como de responsables en la provincia de la Gerencia de Atención Primaria.

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