Chalecos amarillos para recibir a los ministros

Comparte este artículo:

Instalado en un mientras tanto hasta que se dicte sentencia por el caso 1-O, el independentismo ha pasado de una posición política proactiva ante los palos en las ruedas que iba poniendo el Estado al proceso de independencia a una fase puramente de protesta. El ejemplo más claro va camino de darse este 21 de diciembre, cuando está previsto que el Consejo de Ministros se reúna en Barcelona. El independentismo lo entiende como una provocación y tanto ha ido creciendo esta sensación que resulta difícil contar la multitud de convocantes y de acciones de protesta previstas. Precisamente esta cantidad de actores y la descentralización de las acciones pueden favorecer que se suba un grado más y se den episodios más agresivos.

 

 

Cortes de carreteras por toda Catalunya, ocupación de puertos y aeropuertos, colapsar el tráfico en Bar­celona y detener el AVE, concentra­ciones masivas, huelgas parciales, entre otros. Algunas acciones ya se han hecho anteriormente. Otras se han mencionado anteriormente, pero no se han dado hasta ahora. Todo esto, planteado por una numerosa cantidad de organiza­ciones, como la ANC, los Comitès de Defensa de la República (CDR), los GAAR (Grups Autònoms d’Ac­cions Ràpides), Òmnium Cultural, el grupo denominado Via Independència, organiza­ciones juveniles como La Forja o la Intersindical-CSC. Sin olvidar más iniciativas ciudadanas auto­organizadas. Son tantas las propuestas y los actores que están encontrando dificultades para coordinarse.

¿Qué ha animado a todos estos grupos y entidades a movilizarse para intentar incluso impedir la celebración del Consejo de Ministros? El espejo es el movimiento de los chalecos amarillos en Francia, subrayan los CDR mientras esquivan hablar de acciones pacíficas o de no violencia. Pero varios colectivos apuestan por que las movilizaciones sean sostenidas en el tiempo, por lo cual es probable que se den antes y después del día 21.

Los CDR, por toda Catalunya

“El 21-D seremos ingobernables”, anuncian por las redes los Comitès. Su intención es impedir que se llegue a celebrar la reunión del Gobierno en Barcelona. Cortes en las carreteras y autopistas y el control de las zonas limítrofes de Catalunya estarán en el orden del día. Se reservan las acciones ­sorpresa y, en conversación con este diario, rehúyen hablar de no violencia. El independentismo no quiere mostrarse ingenuo. Pero el grado de las protestas dependerá en buena parte de dónde se produzca la reunión del Consejo de Ministros. El Gobierno ha hecho mutis hasta ahora. “Eso nos obliga a estudiar acciones por todo el territorio”, confiesan a este diario miembros de los CDR.

 

 

La Forja, la primera

Fue la primera en impulsar las protestas para el día 21 y, junto con los CDR, presionaron a la ANC para que se incorporara. Se ha mostrado muy activo. El que más. Se trata de una organización juvenil heredera de las Assemblees de Joves relacionadas con Poble Lliure –partido que apoya a la CUP–. También se propone detener el Consejo de Ministros. Su línea de actuación será parecida a la de los CDR, con los que se coordina.

GAAR, la nueva y polémica idea

Los GAAR son grupos independientes de un número muy limitado de gente ligados a los CDR, que hicieron un llamamiento en las redes, no tan sólo al “boicot”, sino también “al sabotaje”, en “las vías de tren, metro y tranvía”, “las fuerzas del orden” o “las comunicaciones por cableado”.

La propuesta ha recibido el apoyo de Via Independència, un colectivo que nació en octubre de este año y que protagonizó la acampada en la plaza Sant Jaume de Barcelona aquel mismo mes.

Pero ha habido polémica en torno a la creación de los GAAR. Así, la ANC, Òmnium y En Peu de Pau, por ejemplo, los ven con reticencia y hacen aspavientos. Por este llamamiento al sabotaje, la iniciativa ha recibido muchas críticas y es posible que acabe en agua de borrajas y diluyéndose en los CDR.

 

 

El liderazgo cuestionado de la ANC

La Forja y después los CDR se pusieron en contacto con la Assemblea para que secundara las movilizaciones. Pero la ANC ve imposible canalizar la protesta general de toda la amalgama de actores que se moviliza. Que el Gobierno no haya hecho público el lugar del encuentro es una cuestión que también condiciona lo que pueda plantear la ANC a sus asociados.

De hecho, hasta ayer la entidad aún no había decidido la acción concreta que propondrá y ya se hablaba de hacer un llamamiento general a la gente a salir a la calle, sin concretar más y reproduciendo así la espontaneidad de las protestas del 3 de octubre del 2017 como respuesta a la violencia policial del 1-O. Pero hay miedo “a que las cosas se descontrolen”, confiesan fuentes de una territorial de la ANC. “No queremos que se den imágenes que después tengamos que justificar”, explican. Las bases de esta entidad tienen el convencimiento de que “hace falta ser más contundentes” en las manifestaciones y “dejarse de cenas amarillas”, pero rechazan cualquier acto violento. De hecho, algunas fuentes admiten que “es necesario que la ANC encabece las movilizaciones para que no se descontrolen en exceso” ante el empuje sobre todo de los CDR y La Forja.

 

 

La Assemblea ha recibido muchas críticas internas. Varias territo­riales se han dirigido por carta al secretariado nacional mostrando “su decepción” por no haber ac­tuado antes. Y algunas han ido a más, como la de Valls, que remitió otra carta a la dirección en qué, de cara a los juicios del 1-O, reclama que se plantee “la concentración ante las prisiones antes del inicio de los juicios para dificultar tanto como sea posible (resistencia civil no violenta) su traslado a las prisiones españolas”.

Òmnium va por libre

Quien no quiere verse de ningún modo involucrada en una escalada en las protestas es Òmnium, que hará su propia propuesta y organizará un “consejo de ministros popular” que detallará en breve. Eso sí, su iniciativa complementará el resto de movilizaciones.

La Intersindical llama a la huelga

En medio de todas las protestas hay que tener en cuenta que la Intersindical-CSC –sindicato muy por detrás en número de afiliados que CC.OO. o UGT– ha convocado una huelga general para el día 21 entre las 12.30 h y las 14.30 h, justo en el momento que creen que se celebrará la reunión del Consejo.

La CUP ve un “buen prólogo”

Ayer la CUP presentó la cam­paña de la izquierda anticapitalista independentista de movilizaciones para “paralizar el país” una vez empiece el juicio por el 1-O. Pero también apoyó las manifestaciones del 21 de diciembre, que considera “un buen prólogo”.

Comparte este artículo: