El movimiento republicano avanza en Castilla

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El movimiento republicano avanza en Castilla
Sin la aportación del movimiento popular castellano no habrá en el Estado español cambio democrático que merezca tal nombre.

La historia de la construcción del Estado español actual, cuyo inicio coincide con la llamada crisis del 98 asociada a la pérdida de las últimas colonias en América y Asia a finales del siglo XIX, y anteriormente del llamado Imperio español, tienen diversos condicionantes, pero en primera línea nos encontramos regularmente con la influencia de los movimientos populares de Castilla.

El Imperio de Carlos V, el primer imperio global capitalista en su fase mercantil, se forma en base a las múltiples conquistas, depredaciones y opresiones en América y otras partes del mundo, pero la primera de ellas es la que acontece sobre la propia Castilla.

La Revolución comunera (1519-1522) es esencialmente la respuesta político-militar con que la mayoría del Pueblo castellano confronta con el  proyecto imperial de Carlos de Habsburgo, proyecto que le perjudicaba en lo inmediato y por supuesto en el proyecto estratégico de una Castilla soberana y próspera. De forma simultánea, en el momento en que los pueblos originarios de Mesoamérica se levantan contra la conquista a manos de las tropas imperiales, el Pueblo castellano se levanta contra esas mismas tropas imperiales en el territorio de Castilla.

Castilla fue el primer Pueblo sometido y colonizado, una vez perdida la guerra comunera, por el proyecto imperial de los Austrias. Esta realidad muy fácilmente contrastable, pero que ninguna historia oficial enseña, debe de ser un elemento de orgullo, como muchas otras en la reivindicación de la historia de nuestro Pueblo. Es importante saberlo en general, y es muy importante que cuando hablemos con nuestros herman@s de Latinoamérica sobre el proceso de colonización de ese continente les informemos que cuando los pueblos originarios luchaban contra la invasión imperial, el movimiento comunero de Castilla luchaba contra su colonización por parte de ese mismo Imperio. Por supuesto que esa lucha no salió gratis: la represión fue brutal y, por cierto, una parte del exilio que conllevó tal represión se dirigió a América, en donde aquellas comunidades exiliadas tendrían influencia en los primeros levantamientos que acontecieron en ese territorio y que en bastantes casos adoptaron el nombre de revoluciones comuneras.

En la guerra popular contra la invasión napoleónica, en la que se originó la guerra de guerrillas, núcleos como Móstoles, Madrid y muchos otros en Castilla, por supuesto en conjunto con otros Pueblos del Estado, jugaron un papel de primer orden. Figuras como la del Empecinado, comunero del siglo XIX, que tendría posteriormente un papel singular en la lucha contra el absolutismo de Fernando VII, motivo por el que sería finalmente ejecutado, es un ejemplo emblemático de esa resistencia.

Los Motines del Pan en el norte de Castilla a mediados del siglo XIX; los levantamientos civiles y de sectores progresistas del ejército en Madrid y el sur de Castilla conocidos como “la noche de San Daniel” en 1865 o el levantamiento del 22 de junio de 1866 de los sargentos del cuartel de San Gil, 65 de los cuales fueron fusilados, aunque Isabel II, tatarabuela del actual Rey expresó su deseo de que se fusilara a todos los detenidos, mas de mil; la Vicalvarada de 1854 como expresión de la revolución del mismo año… episodios todos que tuvieron una especial importancia en el avance del movimiento republicano que va a dar pie a la proclamación de la I República en 1873.

Si nos situamos en los procesos de acumulación de fuerzas que darán lugar a la proclamación de la II República, así como la victoria del Frente Popular y de la resistencia ante el levantamiento militar-fascista de julio de 1936 y posteriormente a la guerra antifascista, nos encontramos con el papel determinante que juega Madrid y el sur de Castilla. Cuando en Europa avanzaba el nazi-fascismo, en el Estado español se derrotaba a la monarquía borbónica, se proclamaba la II República y se constituía en febrero de 1936 el gobierno del Frente Popular, tras su victoria en las elecciones generales. La resistencia de Madrid ante el fascismo y el grito de “No pasarán”, lanzado inicialmente por Dolores Ibárruri en ese proceso de resistencia, fue y sigue siendo un ejemplo y un lema reconocido en todo el movimiento progresista y antifascista internacional.

IzCa, la representación política organizada del movimiento comunero del siglo XXI constituida en el año 2000, mantiene desde sus inicios una posición de principios de solidaridad internacionalista y por tanto de defensa de los derechos de los Pueblos, entre ellos del vasco y catalán y de denuncia de la represión que estos han sufrido y siguen sufriendo. Cuando el Régimen del 78 lanzó su ofensiva liberticida, imponiendo el 155 y deteniendo a decenas de líderes del movimiento republicano soberanista catalán, las movilizaciones que se hicieron en Madrid, especialmente las de la Puerta del Sol, contaron con la participación de miles de personas. Creemos que no fueron de las menos nutridas fuera de Cataluña; en ellas estaban en primera línea l@s comuner@s de la Castilla del siglo XXI.

Nos preocupa -por la total miopía política que significa tal estrategia- que de cara a la construcción de una candidatura para la próximas elecciones al Parlamento Europeo se esté planteando un proyecto que ignora y excluye de facto a Castilla. Quienes están en la construcción de ese proyecto tienen toda la legitimidad teórica para ello, pero consideramos que será completamente ineficaz para avanzar en la construcción de la correlación de fuerzas necesaria para conseguir derrotar al régimen del 78. Otra cuestión es que eso no esté entre sus objetivos.

En IzCa venimos centrando lo fundamental de nuestros esfuerzos en construir organización y movilización popular; la participación en una candidatura a las Elecciones europeas nos obligaría a redistribuir nuestros recursos militantes y otros. Subjetivamente no nos resulta apetecible, pero consideraríamos esa posibilidad si realmente se trabaja en la articulación de una candidatura a las europeas incluyente en la que puedan entrar con plena dignidad todas las fuerzas soberanistas y rupturistas con el régimen del 78 del conjunto de Pueblos del Estado español.

Desde luego una opción en la que no se recoja la identidad y dignidad de nuestro Pueblo no podrá ser tenida en cuenta por nosotr@s, además de la ineficacia que supondría en la construcción de las alianzas imprescindibles para derrocar al Régimen del 78.

Tal como decíamos en el título de esta editorial, el movimiento republicano avanza en Castilla. Las próximas semanas en distintos barrios de Madrid y localidades del conjunto de nuestro territorio, así como en diversas universidades ubicadas en Castilla, se realizarán consultas republicanas. Esas consultas republicanas van acompañadas de un proceso de construcción de asambleas con esa misma filosofía, porque el objetivo de tal proceso es articular por la base y de la mejor manera al movimiento republicano en Castilla, para que en el menor tiempo posible se pueda dar pie a la construcción de la República Castellana y Comunera; y en conformidad con otros Pueblos del Estado que así lo deseen, de la Unión de Repúblicas Ibéricas.

Izquierda Castellana, a 19 de noviembre de 2018

Para ampliar información:

Motines del Pan: https://elrincondelatradicion.blogspot.com/2013/03/el-motin-del-pan-de-1856.html

Jornadas de Julio y Vicalvarada: https://www.elsaltodiario.com/historia/jornadas-julio-1854-hijo-pueblo-revolucion-vicalvarada

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