Uno de los ertzainas acusados de matar a Iñigo Cabacas: “No eramos conscientes del poder letal” de las pelotas de goma

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Uno de los seis ertzainas acusados de homicidio imprudente  por la muerte de Iñigo Cabacas a causa del disparo de una pelota de goma en abril de 2012, ha confesado durante el juicio de que se celebra en la Audiencia Provincial de Bizkaia, que no eran “conscientes del poder letal” de las armas que utilizaron en el dispositivo policial que estableció con motivo del partido en Bilbao entre el Athletic Club y el Schalke 04, calificado de alto riesgo.

En la primera sesión del juicio, en la que declaran los agentes procesados, el primero de los ertzainas ha reconocido la escasa experiencia que tenían algunos de los efectivos desplazados en el operativo al callejón de María Díaz de Haro, donde se produjo la carga policial.

A preguntas de la acusación sobre si conocían las graves consecuencias que podían tener el uso de las armas que utilizaron, el agente de la Policía autonómica ha apuntado: “Nunca había pasado nada y se suponía que nunca iba a pasar nada. Habíamos tenido no sé si suerte, pero nunca había pasado nada. Yo creo que no éramos conscientes del poder letal de estas pelotas y más de estas armas nuevas Benelli”, ha añadido.

En este sentido, ha admitido que pocos efectivos de la Ertzaintza pudieron practicar con estas nuevas armas, solo algunos “de prisa y corriendo en la academia”. “Yo creo que muy poca gente pudo utilizarlas”, ha aseverado. También ha explicado que los protocolos de la Ertzaintza ahora han cambiado y los agentes de Seguridad Ciudadana no han vuelto a participar en este tipo de operativos.

Iñigo Cabacas falleció el 9 de abril de 2012, cuatro días después de haber recibido en la cabeza el impacto de un pelotazo de goma de la Ertzaintza tras un partido del Athletic Club con el Schalke 04. Seis ertzainas, tres de base y tres mandos intermedios, están acusados de homicidio con imprudencia grave. La acusación particular solicita un total de 24 años de cárcel y seis de inhabilitación especial.

En concreto, se sientan en el banquillo el oficial con número profesional 3389, el agente con más galones en aquella intervención en la zona de María Díaz de Haro, y los suboficiales 5351 y 1283, al mando de dos de las furgonetas (cada una de ellas de seis agentes) que fueron movilizadas. Los otros tres son agentes que empuñaron escopeta aquella noche y que, en la investigación interna realizada por la Ertzaintza, admitieron haber usado pelotas de goma: 15248, 11066 y 10216. Ha quedado probado que más policías dispararon, principalmente porque ellos tres iban de rojo y todos los demás de azul y hay testigos -policías y civiles- que así lo atestiguan. Este agujero de la investigación siempre ha impedido conocer al autor material.

 La Fiscalía pide su absolución.

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