Un juzgado permite que una niña de cinco años sea entregada a su padre, denunciado por abusar sexualmente de ella

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Una jueza del juzgado de instrucción número 6 de Fuenlabrada ha decretado la entrega de una menor de cinco años a su padre, denunciado de abusar sexualmente de ella. En un auto fechado el pasado 26 de julio, la magistrada María Dolores Nortes acuerda no aplicar ninguna medida cautelar, tal como pedía la madre, a pesar de que la progenitora presentó una denuncia por posible abusos sexuales hacia la niña el pasado 16 de julio y de que un informe realizado a la niña por una psicóloga especializada en abusos a menores acredita que estos existieron.

La madre presentó ante el juzgado de Fuenlabrada, además, una grabación realizada por la psicóloga en la que la niña narra los abusos.

Ante la negativa a tomar medidas de protección, la madre pidió medidas cautelares urgentes, que el juzgado desestimó hasta que la magistrada no viera el caso a finales de esta semana.

Según el relato de los hechos de María Ángeles Moreno, la abogada materna, la pareja, de nacionalidad española, adoptó una niña en Etiopía en 2013. En 2015 y con una relación complicada entre los cónyuges, en la que la mujer afirma que sufría violencia psicológica y “extrema” por parte de su pareja, la madre detecta comportamientos extraños de la niña que le hacen intuir que ésta está sufriendo abusos sexuales por parte del padre. Entonces toma la decisión de abandonar el hogar familiar con la menor. En septiembre de 2015 inicia un proceso de divorcio, que ya incluye medidas provisionales por posible abuso de la niña. 

En septiembre de 2015 el juzgado acuerda tomar medidas cautelares y dar a la madre al custodia de la menor y conceder al padre visitas vigiladas en un punto de encuentro especializado.

La pareja se divorcia formalmente en marzo de 2017, momento en que la madre interpone una denuncia formal por esos posibles abusos sexuales del padre hacia la niña. El juez solicita un informe a los servicios psicosociales del juzgado, que determina, tras entrevistarse individualmente con los padres y con la niña, que la menor está bien con el padre y que sufre alienación parental por parte de la madre, por lo que recomienda que la custodia la tenga el padre. A de ese momento, se decreta que la custodia de la niña la ostente el padre y a la madre se le otorga un régimen de visitas con su hija.

Según el relato de la abogada materna, en esta última etapa la niña relata tocamientos por parte del padre, por lo que, durante este julio, mes en que la madre tiene a la niña en su turno de vacaciones, ésta pide un informe psicológico especializado. El resultado de este informe, al que ha tenido acceso Público, es contundente.

La niña narra que “se pone muy nerviosa y siente miedo cuando papá pierde los nervios”. Entonces, afirma la niña “me quedo muy quietita para que no se enfade más”. A lo largo de cuatro sesiones psicológicas, la menor es capaz de señalar sus genitales, al afirmar que no le gusta que él “me toque ahí abajo” y pide que no se lo cuente porque “se enfada y será peor”. En sesiones posteriores la niña vuelve a relatar situaciones parecidas, afirmando que no le gusta cuando su padre le baja los pantalones.

Según las conclusiones del informe psicológico, el “relato de la menor, con un lenguaje acorde a su edad, muestra coherencia global, tanto en el discurso troncal (presuntos hechos) como a partir de la integración del conjunto de detalles, dando consistencia lógica al testimonio y haciéndolo compatible con una experiencia real”.
La psicóloga afirma que “desde un punto de vista psicológico valoro el relato como verosímil, por tanto creíble, tanto por la cantidad de detalles, como por la explicación de los hechos y el lenguaje corporal que los acompaña, que apuntan a recuerdos de hechos vividos intensamente”.

El informe resalta que estas experiencias con frecuencia derivan en secuelas psicológicas importantes, “por lo que considero que sería conveniente seguir trabajando en terapia para profundizar en los hechos narrados, para ayudarle a expresar sus emociones y sentimientos, enseñarle a poner límites y protegerse si fuera necesario”.

En la petición de medidas cautelares para no entregar a la niña al padre se adjuntaba, además, una grabación con las declaraciones de la niña realizadas en la consulta psicológica.

A pesar de estas pruebas y de la petición de adoptar medidas urgentes que impidieran la devolución de la menor a su padre, el juzgado no ha tomado ninguna, por lo que la niña tendrá has sido entregada a su padre lunes 30 de julio a las 20 horas, tal como establecía el régimen de visitas de la madre.

Según Moreno, la madre está barajando diversas opciones, entre ellas, la de recurrir a las autoridades etíopes para que protejan a su hija, ya que la niña es ciudadana española por adopción, nacida en aquel país. Igualmente se ha solicitado ayuda al Consejo General del Poder Judicial. La madre acatará la resolución para evitar incurrir en delito de desobediencia, aun a sabiendas de que no se está protegiendo a la menor.

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