Las monarquías europeas esconden la opinión de los ciudadanos sobre sus reyes

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“No son los títulos los que honran a los hombres, sino que los hombres honran a los títulos” y “no es preciso que un príncipe posea todas las virtudes citadas, pero es indispensable que aparente poseerlas”, dejó escrito Nicolás Maquiavelo, el autor de ‘El príncipe’, considerado uno de los primeros “manuales” del Estado moderno. Sin embargo, los gobiernos de países occidentales con monarquía rehúsan preguntar a sus ciudadanos qué opinan sobre esos aspectos de sus reyes ¿Por qué? La respuesta es un enigma.

El CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) era en único instituto público de opinión occidental que incluía en sus barómetros una pregunta sobre la valoración de la monarquía. Sin embargo, dejó de hacerla en abril de 2015 

El nuevo equipo del organismo, dirigido por José Félix Tezanos , no se plantea por ahora recuperarla. La decisión, en cualquier caso, no se tomará antes del próximo otoño, explicaron fuentes de la institución.

España es uno de los doce países europeos, junto con Reino Unido, Noruega, Suecia, Dinamarca, Holanda, Bélgica y los microestados de EL Vaticano, Andorra, Liechstenstein, Mónaco y Luxemburgo, los primeros con reyes y los segundos con príncipes o duques, que mantienen la monarquía como forma de Estado, un formato cada vez más residual en el mundo: sigue vigente en 43 de los 190 territorios independientes que reconoce la ONU, lo que supone un 22,6% que baja al 20,8% si se tienen en cuenta los otros 16 que cuestiona una parte de la comunidad internacional.

La supresión de la pregunta directa sobre la valoración de la monarquía por el CIS, dependiente del Ministerio de Presidencia que dirige Carmen Calvo, supuso acabar con la única medición oficial de la opinión pública sobre la jefatura del Estado que se hacía en Europa.

“Todos nos preguntamos por qué no se incluye”

El resto de institutos públicos de opinión de países con monarquía, como el Danmarka Statistic  danés, el Centraal Bureau Yoorde Statistiek holandés, el Statistiska Centralbyrån  sueco, o los británicos Office for National Statistics y National Center for Social Research, no incluyen en sus encuestas preguntas sobre la forma de Estado que prefieren sus ciudadanos ni sobre la valoración que dan a quienes ocupan la jefatura. Puede comprobarse en sus buscadores.

Fuentes del CIS confirmaron este extremo, ya no hay rastro de preguntas sobre la valoración de la monarquía o de las preferencias de los ciudadanos sobre la forma de Estado “en las encuestas internacionales que se realizan utilizando el mismo cuestionario en distintos países”.

“Todos los preguntamos por qué no se incluye esa pregunta en los barómetros”, explica el politólogo Pablo Simón, que señala cómo el CIS y alguno de esos centros son en parte “una anomalía, porque normalmente no hay institutos públicos de este tipo en Europa”. De hecho, en países como el Reino Unido los principales centros demoscópicos se encuentran en las universidades.

Algunos de ellos han preguntado en ocasiones sobre esa materia, aunque normalmente mediante encuestas subcontratadas con empresas privadas a través de concursos. “Otra cosa ya es que lo hagan con regularidad”, anota.

Sí son relativamente habituales los sondeos encargados por medios de comunicación en todos esos países, aunque, como ocurre en España, las muestras suelen ser reducidas y los márgenes de error, como consecuencia, amplios.

Suprimida sin aviso ni explicación

Cuando la pregunta fue suprimida de los barómetros del CIS, un 57,4% de los encuestados valoraba positivamente “la forma en que realiza su labor” Felipe V, mientras un 17,8% lo hacía negativamente y un 24,8% no respondía.

Sin embargo, esa valoración no acaba de casar con otras respuestas, como la que indicaba que a un 41,2% de los ciudadanos la monarquía les inspiraba poca o ninguna confianza frente al 34,9% a los que les generaba alguna o mucha, con otro 18,6% entre las dos opciones y un 5,3% de incógnitas. Ni tampoco parecía coincidir con el suspenso (4,34 sobre diez) que la gente daba a la institución.

El CIS suprimió entonces la pregunta, en una decisión que no acertó a explicar el Gobierno del PP, que se escudó en que el barómetro sigue incluyendo otra abierta sobre los principales problemas del país que los encuestados responden de manera espontánea.

Una institución con suspensos desde 2011

Esa se sigue haciendo desde abril de 2013 : en junio de 2014, tras la polémica de Botswana  y en vísperas de la abdicación de Juan Carlos I, llegó a señalarla como el principal problema de España un 1,1%, lo que equivalía a 4,2 millones de personas , y este año oscila entre el 0,2% y el 0,4%, por encima de las tarifas energéticas, el racismo y a la altura de los desahucios, el fraude fiscal o las drogas.

Los ciudadanos, que llegaron a valorar la institución con cerca de un 7,5 a mediados de los años 90, comenzaron a suspender a la corona en octubre de 2011 , hace ya casi siete años, y le otorgaron la nota más baja, un 3,68, en junio de 2013. Juan Carlos I cayó de un aprobado que su hijo Felipe VI no logró levantar en la única

Ahora, trabajos demoscópicos como el realizado por Electomanía para Ctxt.es , sitúan el apoyo a la monarquía por debajo del 50% de la población y el respaldo a un referéndum para decidir el modelo de Estado por encima del 60%.

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