13 movimientos sociales, contra la extracción “especulativa y contaminante” de las minas a cielo abierto

Mina a cielo abierto en la provincia de Ávila.
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Aprovechando que hoy se celebra el Día Mundial Contra la Minería a Cielo Abierto, 13 movimientos sociales de 5 comunidades autónomas han impulsado un manifiesto contra las explotaciones mineras a cielo abierto, un modelo de extracción “especulativo y contaminante” que está proliferando en todo el mundo rural español.

“Queremos denunciar el grave peligro que sufre nuestro país ante los más de 2.000 expedientes mineros solicitados, que pretenden, de norte a sur y de este a oeste, dejar a su paso una España desolada, agujereada, yerma, contaminada, inhabitable”, denuncian en su comunicado los colectivos: Plataforma vecinal mina Touro y O Pino Non, Plataforma Vida e Ría ou minaría de Lousame, las plataformas de la Red Contraminacción de Galicia, la Coordinadora No a la Mina de Uranio de Salamanca, Plataforma no en mi Tierra de Zamora, la Plataformas No a la Mina en la Sierra de Yemas, No a la Mina en el Valle del Corneja, Plataforma No a la Mina en la Sierra de Ávila, la Plataforma Salvemos la Montaña de Cáceres, la plataforma de La Raya Sin Minas de Valencia de Alcántara, Plataforma Tamuja de Plasenzuela también de Cáceres, Plataforma Oro No de Tapia de Casariego en Asturias,  y la Plataforma de Afectados por Metales Pesados de El Llano del Beal en Cartagena.

Todos ellos reclaman un cambio de Ley de Minas de 1973 “anquilosada en el tiempo, que expropia al propietario un terreno que es suyo” y levantan la vozpara “rebatir las mentiras que intentan hacer creer a la población”.

A través de un comunicado conjunto afirman que estas empresas “no buscan el beneficio del lugar donde se asientan”. “Prometen una minería limpia, respetuosa con el medio ambiente, que contribuiría a la biodiversidad de la zona de explotación… Difícil de creer cuando no cuentan con la licencia urbanística correspondiente en Salamanca, y ya han talado 40 hectáreas de encinas centenarias. En Cáceres pretenden “tragarse” literalmente la montaña que rodea la ciudad, y que está a tan solo 2 km del casco antiguo de la misma. Y en la zona de Valencia de Alcántara los proyectos arrasarían varios pueblos, contaminando los acuíferos e impidiendo las actividades económicas actuales: agricultura y ganadería”, critican antes de preguntarse: “¿Hay mejor manera de demostrar su torpeza ante su pobre defensa medioambiental, que los vertederos de residuos estériles de minería, generadores de drenaje ácido y las balsas de lodos tóxicos a menos de 200 metros de zonas habitadas, y con una gran actividad económica como en Galicia? ¿O una planta de concentrados de uranio y un depósito de residuos radioactivos, que afectaría a Portugal por aire y agua contaminando el Río Duero?”.

Los colectivos lo tienen claro: “Sus promesas de restauración brillan por su falta de concreción y el patrimonio también se ve amenazado en lugares emblemáticos como el Camino de Santiago o pueblos abulenses declarados patrimonio histórico artístico”.

También critican las “falacias que transmiten sobre generación de empleo”. “¿Por qué no hablan de los puestos que van a destruir en sectores como el agro-ganadero, turismo rural, turismo relacionado con la salud, agroalimentario, forestal…? ¿Cuántos puestos reales darían a una población local que no está especializada en la minería? Un número escaso, siendo muy optimistas, y temporales. ¿Y de las repercusiones en la salud pública, fatales para la población?”, se preguntan.

“Sus grandes campañas de marketing patrocinando equipos de fútbol, pagando páginas enteras en medios de comunicación y todo aquello susceptible de venderse, no nos impresiona. Sabemos que son buenos provocando conflictos sociales, dividiendo a las familias en las poblaciones en las que se asientan, partiendo a la sociedad, pero estamos dispuestos a plantarles cara porque tenemos el ejemplo de otras plataformas que lo hicieron y les ganaron. “Tierras raras”, “No a la mina en la Sierra de Ávila”, “Corcoesto” y “Plataforma Oro No” son un buen ejemplo de ello”, señalan.

“Queremos recordar que la minería a cielo abierto no es solo una manera económica de extraer mineral para las empresas extractivas, sino también una forma muy barata de contaminar aire y agua, destrozar paisajes, despoblar zonas rurales. Y una vez terminada la extracción, solo queda un paraje desolado, ya que es escaso el número de proyectos restaurados, como se ve en El Llano del Beal de Cartagena, y  han tenido 20 años para ello. Nos gustaría no tener que volver a conmemorar este día, porque el uso y la extracción de metales y minerales para la industria y el consumo ya no se hicieran por encima de la naturaleza, ni ignorando los derechos e integridad de las personas”, concluyen.

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