La brecha de género en la jubilación: los hombres cobran un 55% más que las mujeres

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Los últimos datos de la nómina de las pensiones del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social volvieron a poner de manifiesto que la diferencia entre las prestaciones que reciben hombres y mujeres es muy notable. En concreto, la pensión media masculina asciende a 1.155 euros, mientras que la femenina se queda en 732 euros.

Sin embargo, estas cifras, tal y como explican habitualmente numerosos economistas, están condicionadas, entre otros motivos, por el hecho de que muchas mujeres reciben una prestación por viudedad que, evidentemente, es de una cuantía inferior por la propia naturaleza de esta prestación.

Pero si se elimina esta distorsión, esto es, si se acuden a los datos de la prestación por jubilación se observa que la situación es muy similar. Según las cifras del mes de junio, la pensión media de los jubilados asciende a 1.254 euros mientras que el de las jubiladas se queda en 805 euros. La diferencia, por lo tanto, es que los hombres reciben una jubilación un 55% superior a la de las mujeres, lo que evidencia que durante su vida laboral las jubiladas tuvieron sueldos notablemente inferiores.

Esta situación la abordó recientemente Carolina Galán Durán, catedrática de derecho del trabajo en la Universidad Autónoma de Barcelona y una de las expertas a las que la comisión de seguimiento del Pacto de Toledo ha acudido en busca de consejo para reformar la Seguridad Social. Durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados, Galán afirmó que «existe una brecha salarial en las pensiones» que, según sus estimaciones basadas en un estudio de UGT, asciende a un 37,35%.

Las trabajadoras «cobran una menor remuneración, cotizan menos y cobran menos pensión», expuso la catedrática. Además, existe una «segregación ocupacional» con «sectores feminizados» y «presencia femenina en puestos y sector infravalorados». A ello Galán sumó que se producen «limitaciones en la promoción profesional» que «condicionan lo cotizado a la Seguridad Social», y que «las carreras de cotización son más cortas, con interrupciones constantes provocadas por salidas periódicas del mercado laboral».

En el futuro, prosiguió Galán, esta situación se agudizará ya que «las últimas reformas en materia de jubilación aumentarán la brecha de género en las pensiones». Así, el «cambio en el número de años para poder cobrar el 100%», el «incremento en los años que computan a efectos de cálculos de la base reguladora», el «factor de sostenibilidad» o el «índice de revalorización» ahondarán en las diferencias entre hombres y mujeres pensionistas.

Por ello, Galán expuso a los políticos que integran el Pacto de Toledo que es necesario «actuar en el mercado de trabajo reduciendo y evitando las discriminaciones a través de nuevas leyes» así como «sensibilizar y formar en igualdad», pero también pidió actuaciones concretas como reformar la legislación para que «la cotización ficticia cubra toda la reducción de jornada por cuidado de hijos y la excedencia, y que dicha cobertura afecte a todas las prestaciones contributivas».

En este mismo sentido, Galán recomendó «mejorar los periodos que se consideran cotizados por maternidad»; «mejorar el trato en materia de trabajos de tiempo parcial, eliminando el coeficiente de parcialidad» en el cómputo de los días cotizados; y «modificar el complemento por maternidad y extenderlo a todas las mujeres».

Crece la pensión media

Por otra parte, y ya en términos del conjunto del sistema, la última nómina de las pensiones evidenció que el gasto mensual ya supera los 9.000 millones de euros, algo que nunca antes se había producido, y que las cuantías de las prestaciones continúan creciendo. Así, la pensión media por jubilación está en 1.083 euros, lo que supone que en los últimos 10 años esta prestación se ha disparado en más de un 30%.

Las pensiones por jubilación son, además, las más numerosas de la Seguridad Social con casi 6,5 millones de prestaciones. Esto hace que la pensión media del sistema también suba de manera notable y alcance, a cierre del mes de junio, los 941 euros, un 16% más que los 805 euros que se registraban en 2008.

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