Bárcenas pide el mismo trato que Urdangarin y que se le deje en libertad a la espera del Supremo

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El ex tesorero del PP Luis Bárcenas pide a la Sala Segunda de la Audiencia Nacional el mismo trato que el dispensado a Iñaki Urdangarin o a los condenados en el caso de las ‘tarjetas black’. Es decir, quedar en libertad a la espera de que el Tribunal Supremo revise la sentencia dictada en primera instancia de la Primera Época de la trama Gürtel en la que se le condena a 33 años de prisión.

A su vez rechaza que, en caso de quedar libre, se vaya a fugar. Subraya que “es una persona conocida y reconocible por todo el país, lo que provoca que a cada paso que da es identificado permanentemente”. “Esta circunstancia es extraordinaria y casi única en el panorama procesal español y, evidentemente, minimiza el riesgo de fuga, haciéndolo prácticamente imposible”. Además destaca a través de sus letrados Joaquín Ruiz de Infanta y Marta Giménez-Cassina que no sólo él es muy conocido sino también su hijo Guillermo, “un artista reconocido en el panorama musical tanto español como internacional”.

El ex máximo responsable de las finanzas ‘populares’, que cumple ya la condena en el centro penitenciario madrileño de Soto del Real, ha presentado un incidente de nulidad de actuaciones al considerar que se han vulnerado sus derechos fundamentales.

Arguye Bárcenas que su ingreso en prisión antes de que el Alto Tribunal se pronuncie de forma definitiva violenta su derecho a la tutela judicial efectiva así como el derecho a la igualdad que contempla la Constitución Española. Según él, su encarcelamiento se ha decretado mediante resoluciones judiciales “carentes de motivación, arbitrarias, discriminatorias y carentes de razonabilidad”.

Recuerda Bárcenas que la Audiencia Nacional confirmó el pasado 13 de junio la resolución del 28 de mayo mediante la que se acordaba su prisión comunicada sin fianza “fundamentando su decisión en la cuantía de la pena impuesta”. Lo cual, a su juicio, constituye “un adelantamiento del resultado punitivo de una sentencia que no es firme”.

En este sentido el ex tesorero ‘popular’ considera que la Audiencia Nacional ha buscado en su caso “el adelantamiento de la pena, porque no hay otro sentido a una aplicación tan urgente, tan imperiosa, en el contexto, no ya social sino puramente político en el que nos movemos en estos días”. Asimismo denuncia quese le está aplicando una diferente vara de medir con respecto a “otros ciudadanos a los que parece que efectivamente les es aplicado el ordenamiento jurídico de forma diametralmente distinta pese a encontrarse en situación jurídicamente equivalente”. En esta línea pone como ejemplo la situación del ex duque de Palma,que sólo ha ingresado en prisión tras confirmar el Supremo su condena en primera instancia con leves retoques. Pero también alude a lo ocurrido con los condenados en el caso de las ‘tarjetas black’, en el ‘caso cooperación’ o en el ‘caso Afinsa’.

“La pena no existe hasta que la condena sea firme, exigiéndose en este momento procesal que concurran los requisitos legales establecidos por la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que exigen una valoración ponderada de las circunstancias personales relativas al acusado para que pueda decretarse prisión provisional sin fianza”, apostillan sus letrados.

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