La receta del Gobierno de Pedro Sánchez para pagar las pensiones: más impuestos y subidas de salarios

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El Gobierno explicó ayer cómo pretende financiar las pensiones, atajar el fuerte déficit que presenta el sistema e incrementar las prestaciones de modo que se revaloricen y no pierdan poder adquisitivo: creando nuevos impuestos y, al mismo tiempo, fomentando que los salarios suban con más fuerza para que recuperen el poder adquisitivo perdido durante la crisis.

Así lo adelantó el secretario de Estado, Octavio Granado, durante la presentación y valoración de los datos de afiliación a la Seguridad Social. Sobre este punto, el histórico dirigente socialista, que ya ocupó el mismo puesto durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, reconoció que el hecho de recuperar los 19 millones de afiliados que se registraron antes de la crisis es de gran importancia, pero aun así dejó claro que los ingresos derivados de esta circunstancia siguen sin ser suficientes para financiar todo lo que el Ejecutivo socialista quiere llevar a cabo.

En primer lugar, porque «tras la reforma laboral los salarios han bajado», lo que a su vez ha reducido la aportación de las cotizaciones sociales, explicó Granados. Por ello, el secretario de Estado puso la atención en la necesidad de que los sueldos repunten, que se creen puestos de trabajo «de calidad» porque si se mantienen los «infrasalarios» el déficit del sistema «se hará endémico».

De hecho, aseguró que la mejor noticia para el sistema durante el mes de junio no fue el volver a los 19 millones de cotizantes, sino el acuerdo que sindicatos y patronal han alcanzado para elevar los salarios hasta un 3% anual en 2018, 2019 y 2020. «Si se llega a la subida pactada se reducirá de forma muy significativa el déficit de la Seguridad Social», afirmó.

Pero es que además, el Gobierno de Pedro Sánchez quiere dejar de pagar las pensiones a través de préstamos del Tesoro. «El tribunal de cuentas, la Comisión Europea, la OCDE,… Nadie defiende que la Seguridad Social deba ser financiada con préstamos. Es la peor situación posible para el sistema», explicó Granados. Y a esto hay que sumar que, a pesar de que en este caso esos mismos organismos que citó el secretario de Estado dicen justamente que no se debe volver a la indexación, la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, ya ha afirmado en más de una ocasión que quiere pensiones «revalorizadas», que no pierdan poder adquisitivo.

Por todo ello, «el Gobierno de España está ultimando medidas fiscales que verán la luz en los Presupuestos», afirmó Granados, que añadió que se buscarán los impuestos que «menos distorsionen la actividad económica». El responsable de la Seguridad Social no detalló cuáles serán las actuaciones en este sentido, pero el PSOE ya propuso la creación de un impuesto a la banca y otro sobre las transacciones financieras cuando estaba en la oposición, y desde Hacienda se reconoce que se está estudiando el sistema fiscal en su conjunto y que, con seguridad, se tomarán decisiones.

Rechaza la Seguridad Social vasca

El destope de las cotizaciones sociales también fue otra vía de ingresos que Granados admitió que se contempla aunque habrá que hacerlo «con mucho cuidado», advirtió. Y sobre la posibilidad de que el Gobierno ceda la gestión de la Seguridad Social al País Vasco, Granados descartó esta medida porque «sería negativo para los teóricos beneficiarios y entregadores». «No hay ganancias, sólo pérdidas», añadió. Para realizar esta afirmación, el secretario de Estado se remitió a un estudio firmado por él mismo y que realizó a petición del propio Gobierno vasco: «La conclusión es que el sistema vasco de Seguridad Social sería una copia gemela del español, lo que obligaría al Gobierno Vasco a una inversión ingente para, al final, tener las mismas características que el del resto de España».

Por su parte, la secretaria de Estado de Empleo, Yolanda Valdeolivas, adelantó que el Ejecutivo derogará el contrato de apoyo a emprendedores porque, «tal y como está diseñado, introduce precaridad». Asimismo, Valdeolivas subrayó que se está produciendo una recuperación del empleo «cuantitativa pero no cualitativa», y que «la contratación a tiempo parcial ha crecido casi 12 puntos en los últimos 10 años».

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