La policía desaloja a los ultras de Hogar Social Madrid al tercer intento

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A la tercera fue la vencida. Después de dos intentos frustrados en abril y mayo pasados, la policía ha desalojado esta mañana al grupo ultraderechista Hogar Social Madrid del edificio que okupaba desde abril de 2017 junto a la Plaza de Colón, propiedad del antiguo banco de Madrid.

Ha sido a las 6.30 de la mañana y la operación la han llevado a cabo agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP, Antidisturbios), que han tirado abajo la puerta para poder acceder al inmueble. Una vez dentro, han desalojado a los ocupantes —20 personas, entre ellos tres familias y dos menores de edad—, sin incidentes, informan fuentes policiales. El edificio, propiedad de un banco, ha quedado precintado.

Melissa Ruiz, portavoz del Hogar Social, señala que se han quedado dentro 4.000 kilos de comida —con la que aseguran que alimentan a 300 familias— y se queja de que no les permiten acceder para sacarla. Asimismo, sostiene que nadie les había informado de que se iba a producir el desalojo esta mañana. La policía explica que la operación se ha producido por orden judicial.

Defectos de forma y cerrajeros

El primer intento de desalojo, por orden del Juzgado número 34 de Madrid, fue el 9 de febrero. La policía se encontró entonces con la oposición de más de medio centenar de personas dispuestas a impedir la operación. Finalmente,  la comisión judicial, con presencia de los dueños del antiguo banco, han declinado hacer el lanzamiento, una comisión judicial, con presencia de los dueños, Banca Privada de Andorra, declinaron hacer el lanzamiento por un defecto de forma; el abogado del colectivo okupa aseguraba que no se les había notificado en tiempo y forma la decisión del juzgado.

Este había condenado en noviembre de 2017 a los okupas por un delito de usurpación de bien inmueble a una pena de tres meses de multa y al desalojo del edificio.

Casi cuatro meses después del primero, llegó el segundo intento de desalojo el 16 de mayo. Esta vez, el problema fue que el cerrajero que habían enviado los propietarios no pudo abrir ninguna de las tres puertas del inmueble. Así, después de casi dos horas intentando que salieran los 80 ocupantes del edificio, la policía se retiró.

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