Las ocho técnicas despedidas por el Instituto de la Mujer ganan los juicios por despido nulo

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Las ocho trabajadoras que hace algo más de un año fueron despedidas por el Instituto de la Mujer y de Igualdad de Oportunidades (IMIO), han ganado sus juicios contra esta institución. Según este instituto se trataba de una simple finalización de contrato. Pero estas trabajadoras, técnicas cualificadas que gestionaban los presupuestos y programas de los fondos Estructurales de la Unión Europea en materia de igualdad, llevaban encadenando contratos por obra y servicio más allá de lo permitido. En algunos casos durante más de 15 años de forma ininterrumpida.

A pesar de esto, a principio de marzo de 2017 les comunicaron su despido por cese de contrato, efectivo desde el 31 de ese mismo mes. Las trabajadoras aducían que el despido estaba motivado por la reclamación que las ocho habían interpuesto un año antes contra esta institución para reclamar un contrato indefinido y el reconocimiento de su antigüedad.

Poco después de esa reclamación, las trabajadoras denunciaron una represalia incisiva por parte del IMIO. La mayoría fue cambiada de puesto, les negaron el acceso a archivos digitales, a las claves de acceso y a continuar con sus funciones, los cursos que impartían o la representación externa del instituto.

Su despido, narrado en exclusiva por este diario a principios de junio del año pasado levantó un amplio revuelo político y social. Diversos partidos pidieron la presencia de la Directora General del IMIO, Lucía del Carmen Cerón, tanto en el Senado como en el Congreso y debido a la falta de respuesta, exigieron explicaciones a la entonces ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Dolors Montserrat.

El peligro de desmantelamiento de la institución y las polémicas declaraciones de Cerón en una entrevista a Público, habían puesto al Instituto en el punto de mira de partidos políticos y organizaciones feministas.

Más de un año después, se han celebrado ocho juicios en ocho salas de Juzgado de lo Social diferentes, con el mismo resultado: el reconocimiento de que hubo despido nulo y que existía un fraude de ley en la relación contractual, por ser esta de carácter indefinido y no por obra o servicio.

Los juzgados de lo Social, reconocen en sentencias casi idénticas, que “su cese debe calificarse como despido nulo por violación de derecho a la indemnidad“, lo que conlleva “la readmisión ” con abono de “salarios de tramitación desde el 31 de marzo de 2017 a su readmisión…” Que se mantenga su categoría y la asignación de funciones y cometidos propios de ella.

Todas y cada una de estas sentencias fueron recurridas por el IMIO ante el Tribulal superior de Madrid (TSJM).

Hasta la fecha sólo dos de esos recursos se han resuelto en esta segunda instancia y lo han vuelto a hacer a favor de las trabajadoras. El TSJM estima, al igual que ya lo habían hecho los juzgados de lo Social, que el despido es nulo y sentencian que el IMIO debe readmitir a las trabajadoras.

Isabel García, es una de las técnicas que tiene ya una sentencia del este último tribunal. Pidió la ejecución de sentencia cuando la sala de lo social le dio la razón y lleva desde febrero pasado reincorporada en su puesto. Aún no es firme, puesto que aún cabe recurso por parte del Instituto de la Mujer. Es por ahora, la única de ese grupo de ocho trabajadoras que ha vuelto a la institución.

Las sentencias, a algunas de las cuales ha tenido acceso Público, reflejan que poco después del despido de las trabajadoras, el Instituto de la Mujer contrató a la empresa de Servicio Técnico Tecnologías y Servicios Agrarios SA (TRAGSATEC) para “llevar a cabo servicios de apoyo técnico especializado para la gestión de las operaciones cofinanciadas con los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos”, tal como reza la sentencia. Es decir, para cubrir los puestos de las trabajadoras despedidas.

Despedida de la Directora del Instituto de la Mujer

Este diario ha sabido de fuentes cercanas al IMIO que el pasado 14 de junio, unos días después de que saliera adelante la moción de censura de Pedro Sánchez, tanto la directora del instituto, Lucía del Carmen Cerón, como la subdirectora general de programas, Raquel Crespo, anunciaron su marcha a los trabajadores del Instituto de la Mujer. Se despidieron tanto del equipo que la institución tiene en la calle Condesa de Venadito, como en la sede de la calle Alcalá, con una copa y un picoteo. Fuentes del Instituto aseguran a Público que Cerón sigue al frente de la institución y no reconocen que se haya producido una despedida de la cúpula con el personal.

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