El Tribunal de Cuentas sitúa a la Seguridad Social en quiebra técnica al perder 76.000 millones desde 2010

Comparte este artículo:

Un informe oficial certifica la angustiosa situación financiera del Estado del bienestar de España. La Tesorería de la Seguridad Social y sus entidades gestoras entraron en quiebra técnica por primera vez en 15 años, tras acumular más de 76.000 millones de pérdidas desde 2010, según el último informe que ha remitido a Las Cortes el Tribunal de Cuentas sobre la Cuenta General del Estado de 2016.

El patrimonio que ostenta la Tesorería de la Seguridad Social (TGSS) ya no superó en 2016 las obligaciones que arrastra, según el Tribunal de Cuentas que aún no ha cerrado su análisis sobre 2017 en que se registró un nuevo déficit en el sistema. De momento, «el balance de las entidades gestoras y la TGSS recoge, a 31 de diciembre de 2016, un patrimonio neto negativo de 176 millones de euros», afirma el órgano fiscalizador. Es la primera vez que ocurre desde 2001 y eso significa que si fueran empresas privadas, la TGSS y las entidades gestoras desde el INSS al Imserso estarían en quiebra y en causa de disolución.

En las alegaciones al informe presentadas por el Ministerio de Empleo, el interventor general de la Seguridad Social, Manuel Rodríguez, admite el agujero, pero resalta que las situaciones de quiebra no son tales cuando hay aval del Estado. «Conviene destacar que la trascendencia en el ámbito de la Seguridad Social de un patrimonio neto negativo no es comparable al ámbito de entidades privadas donde la garantía del Estado no se encuentra presente», afirma en su informe de réplica.

No es sólo el Estado. El Tribunal de Cuentas subraya también la aportación de las mutuas, las entidades colaboradoras, que presentan un patrimonio neto positivo de 4.906 millones y hace que el conjunto del sistema de la Seguridad Social ofrezca aún un patrimonio positivo, pero muy mermado frente a los más de 25.000 millones de 2015.

El órgano fiscalizador avisa que la quiebra técnica tiene origen en las pérdidas colosales desde la crisis. «Este desequilibrio patrimonial tiene su origen en los resultados económico patrimoniales negativos del período 2010 a 2016, por 76.620,5 millones de euros (…) los recursos de esta naturaleza (mayoritariamente cotizaciones sociales y, en menor medida, transferencias recibidas del Estado) resultaron insuficientes para la cobertura de los gastos del mismo origen (prestaciones contributivas, fundamentalmente pensiones, y prestaciones no contributivas) minorando, además, los recursos líquidos del sistema».

El órgano fiscalizador del Estado critica también la solución del Gobierno de Mariano Rajoy adoptada en 2017 por ser un mero parche. «Para solventar los problemas de financiación de la Seguridad Social ha sido otorgado un nuevo préstamo a la TGSS, por 10.192 millones de euros, para proporcionar cobertura a las obligaciones de la Seguridad Social y posibilitar su equilibrio presupuestario (…) Esta actuación, si bien podría ayudar a la recuperación patrimonial del sistema, constituye una medida coyuntural, que no resuelve los problemas de financiación de la Seguridad Social, que son de naturaleza estructural, dejándola en una posición comprometida de endeudamiento frente al Estado».

El diagnóstico del Tribunal de Cuentas es, por tanto, de que es necesario que el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez aborde con urgencia una reforma del sistema sin más soluciones parciales. «Por ello, resulta necesario promover y llevar a término las reformas que sean precisas para resolver, de forma estable, esta situación, sin olvidar, además, el saneamiento de su endeudamiento frente al Estado». A su juicio, «todo ello, bien podría plantearse, en su caso, en el marco del denominado Pacto de Toledo», que retoma hoy sus reuniones en el Congreso.

El interventor del Ministerio afirma que hubo otro problema similar en los 90 y se remontó.

Comparte este artículo: