Las mentiras de María Dolores de Cospedal sobre la sentencia de la Gürtel

Comparte este artículo:

Cospedal: “No hay ninguna caja B, ni aunque lo diga un juez”

Falso. No lo dice solo un juez, lo dice una sentencia judicial, emitida por tres jueces después de una instrucción de casi diez años. Lo dice incluso el juez del voto particular al que se agarra el PP, que no pone la caja B en cuestión –solo la condena a título lucrativo del PP–. También lo dice la Fiscalía Anticorrupción. Y varios otros jueces que han participado en la instrucción de esta causa y también de la causa separada sobre esa misma caja B que aún investiga la Audiencia Nacional.

Lo dice también la UDEF. Y el inspector jefe que investigó ese caso, Manuel Morocho, que así lo declaró ante la comisión de investigación del Congreso añadiendo que “indiciariamente” ese misterioso M. Rajoy que se llevó 373.000 euros en negro es –oh, sorpresa– el propio Mariano Rajoy.

Por decirlo, lo dicen hasta varias de las personas que aparecen en esa contabilidad y que han admitido que cobraron ese dinero del PP. Entre otros, el presidente de RTVE, José Antonio Sánchez, que en el propio Parlamento ya había reconocido que cobró esos dineritos del PP y que hoy mismo ha asegurado, en surrealista explicación, que “está en los Papeles de Bárcenas pero no en otros papeles manchados de sangre”. Contabilidad en B. Y a mucha honra, al parecer.

Cospedal: (la Caja B) “será una contabilidad de Bárcenas, no es la contabilidad del Partido Popular”

Falso. El dinero llegaba de donativos de constructores al Partido Popular. Se empleaba en gastos del Partido Popular –como la reforma de la sede de Génova– y de ella cobraban dirigentes del Partido Popular, como ha sentenciado el tribunal en los hechos probados. En la sentencia, Bárcenas y su mujer han sido condenados por apropiación indebida, precisamente por robar dinero al PP de esta misma caja B.

María Dolores de Cospedal: “El Partido Popular no tenía conocimiento de que se estaba realizando una acción constitutiva de delito. Eso lo dice la propia sentencia, no lo digo yo”.

Falso. La sentencia dice exactamente lo contrario. “Los responsables del Partido Popular sabían cómo se financiaban las elecciones y en nuestro caso las de Majadahonda y Pozuelo; negarlo es ir no solo contra la evidencias puestas de manifiesto sino en contra de toda lógica”, asegura la sentencia (página 1.515). El tribunal no puede ser más claro.

Cospedal: (El PP no tenía conocimiento de los hechos) “porque si no, habría sido condenado penalmente y no ha sido condenado penalmente”

Falso. La razón por la que el PP no ha sido condenado penalmente es porque la ley no se aplica con efectos retroactivos y en el año 2003 las personas jurídicas –como empresas, asociaciones, sindicatos o partidos– no podían cometer delitos. Hasta el año 2010, los partidos solo tenían responsabilidad civil, nunca penal.

La propia sentencia (página 1.552) lo explica bien. “Los hechos son anteriores a la reforma del Código Penal de 22 de junio de 2010, que introdujo la responsabilidad penal de las personas jurídicas, por lo que no se está dilucidando en este procedimiento una posible responsabilidad penal del Partido Popular”.

Con los mismos delitos, si se cometieran hoy, el PP sí tendría una condena penal. Se ha librado por las fechas y la legislación de esos años, no por las excusas que ha desplegado Cospedal.

Cospedal: “Lo que dice el Código Penal es que para ser partícipe a título lucrativo hay que tener conocimiento del hecho, pero no de que fuera delito. Eso dice el Código Penal y eso es lo que dice la sentencia. Nosotros no es que no conociéramos el Código Penal, es que no conocíamos los hechos”

Falso, y por triplicado. Es falso que el Código Penal diga algo ni lejanamente parecido: el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento ni de sus castigos. Es falso también que lo diga la sentencia, que deja claro que la única razón por la que no hay delito es porque en aquellos años los partidos no tenían responsabilidad penal. Y también es falso que el PP desconociera los hechos, como deja muy claro el tribunal.

Cospedal: “Estamos hablando de algo que pasó en 2003”

Y la justicia ha tardado tanto en gran medida por la estrategia que desde el primer momento siguió el PP: retrasando la investigación, presionando a los jueces y haciendo lo posible para que esta sentencia no llegara jamás. Cuando al PP le va mal un juicio no cambia de abogado, cambia de juez. Y por eso el caso Gürtel ha pasado por siete jueces de instrucción, entre los que llevaron el caso y los que el partido logró apartar.

Cospedal: “Ni siquiera somos partícipes a título lucrativo porque como no teníamos planificados esos actos para nuestra campaña electoral, no hay ningún beneficio económico que haya repercutido en el Partido Popular derivado de esos delitos”.

Falso. Los actos de campaña del PP que pagó Francisco Correa son gastos que se ahorró el partido. Que esos mítines no figuren en la planificación electoral oficial –en los gastos de campaña que se entregaron al Tribunal de Cuentas– no significa que no existiesen, o que no supusieran un ahorro. Solo que no se registraron oficialmente: igual que hicieron con la caja B.

Cospedal: “(Los argumentos de los jueces sobre la caja B) son irrelevantes sobre el caso que tenían que fallar y que dictar una sentencia, porque no vienen en ese caso”.

Falso. Porque algunos de los delitos que aparecen juzgados y sentenciados en esta causa –como la apropiación indebida de Luis Bárcenas y de su mujer, Rosalía Iglesias– pasan por la caja B por una razón muy sencilla: el dinero salió de allí.

Es verdad que hay pendiente otro caso más sobre la caja B que tendrá más adelante otra sentencia. Pero la caja B y la Gürtel están mezclados entre sí: de hecho, es una pieza separada de la investigación principal. Por eso en la sentencia de la Gürtel se habla de la caja B o también –por poner otro ejemplo– del caso Fitur, otra pieza separada de la Gürtel que ya tiene sentencia también.

Cospedal: “La sentencia dice que se creó una trama con personas influyentes del Partido Popular. Dice que la creó el señor Correa, no el Partido Popular. Eso es lo que dice ese párrafo de la sentencia”.

Falso. La sentencia (página 155) lo que dice es que “entre el Grupo Correa y el Partido Popular se tejió una estructura de colaboración estable para la prestación de viajes, organización de eventos, congresos” (…) y “se creó en paralelo un auténtico y eficaz sistema de corrupción institucional”. Entre los dos: entre Correa y el PP.

Más allá del análisis sintáctico –que no dice lo que asegura Cospedal– ¿alguien cree que Correa habría podido montar un sistema de corrupción institucional él solito, sin la ayuda de esos altos cargos del PP? ¿Cómo podría haberlo hecho, si nunca tuvo capacidad alguna de decidir directamente una adjudicación pública?

Cospedal: “El delito de financiación ilegal se incluyó en el Código Penal con el voto en contra del PSOE”

Es una media verdad. Esta reforma se aprobó en 2015 con la mayoría absoluta del PP y el PSOE votó en contra. Pero porque el PSOE, al igual que UPyD, presentaron propuestas alternativas, con penas más duras que las que aprobó el PP para el delito de financiación ilegal.

Hace unos meses, en enero, PSOE, Ciudadanos y Unidos Podemos votaron a favor de endurecer las penas por financiación ilegal, un delito que en España solo se castiga con multas y no cárcel. El PP votó en contra en esta ocasión.

Cospedal: “El único partido que yo conozco que está condenado por financiación ilegal es el PSOE”.

Falso. El PSOE no fue condenado en Filesa por financiación ilegal porque en esos años el delito no existía y porque los partidos tampoco tenían entonces responsabilidad penal. Sí quedó acreditado en esa sentencia que el PSOE se financió de forma ilegal. Exactamente igual que ha ocurrido con el PP y la sentencia de la Gürtel.

Cospedal: “Ha habido tres tribunales que dicen que se terminó la relación laboral con Bárcenas y que no había relación laboral con Bárcenas”

Las sentencias lo que han hecho ha sido negar una indemnización por despido improcedente a Luis Bárcenas, que pedía 900.000 euros al PP. Bárcenas no pudo probar que existiera una relación laboral porque, efectivamente, no iba a la oficina. Pero cobraba todos los meses desde que dimitió, en marzo de 2010, hasta que empezó a filtrar los papeles de la caja B, en febrero de 2013. Fue entonces, y solo entonces, cuando el PP le dejó de pagar exactamente el mismo sueldo que cobraba antes de su dimisión. Fue entonces, y solo entonces, cuando la “indemnización en diferido” terminó.

El PP se libró así de una condena por despido improcedente, pero la sentencia también dejó claro que el PP mantuvo irregularmente a su extesorero dado de alta en la Seguridad Social.

Cospedal: “Los ministros y secretarios de Estado, cuando dejan de ser ministros o secretarios de Estado, tienen derecho a una indemnización que se les paga con posterioridad al desempeño de su función. Es una práctica perfectamente habitual”.

Pero ninguno de ellos está dado de alta en la Seguridad Social, ni mantiene a su secretaria, ni mantiene el coche y el chófer, como pasaba con Bárcenas.

Cospedal: “Hay muchas personas expulsadas del Partido Popular antes de que hubiera sentencias condenatorias”

Y todos ellos fueron expulsados en diferido, en régimen de simulación. Hay otro precedente muy similar al de Luis Bárcenas: el de Jesús Sepúlveda, hoy condenado a 14 años en la Gürtel. El exalcalde de Pozuelo, exmarido de Ana Mato, teóricamente dimitió en 2009, cuando fue imputado por corrupción. Pero el PP lo mantuvo cobrando su sueldo íntegro hasta febrero de 2013, cuando eldiario.es publicó que pagaba su salario sin que Sepúlveda fuera siquiera a trabajar. En teoría le pagaban el sueldo íntegro a cambio de realizar “informes” desde casa.

En un primer momento, el PP argumentó que no lo podían despedir a Sepúlveda porque era un “funcionario” del PP –como si este partido fuera la única organización española donde no aplicara la reforma laboral–. Tras unas cuentas ruedas de prensa de ridículo, el PP lo acabó despidiendo.

Cospedal: (Los ordenadores de Bárcenas) “estuvieron en el PP cuatro años, y nadie se acordó de ellos”

Tampoco el Partido Popular. La destrucción de los discos duros de los viejos ordenadores de Luis Bárcenas se produjo el 3 de julio de 2013, al poco de que el extesorero entrara en prisión por primera vez. Y cuando ya habían pasado varios años desde su “despido en diferido”.

Cospedal: “Eso de los martillazos (en los discos duros de Bárcenas) lo dijo en una ocasión un político y ha tenido mucho éxito, pero es absolutamente falso”

No hubo martillazos, fueron más metódicos. La destrucción total de los discos duros de Bárcenas consistió en 35 formateos consecutivos y después “el rallado hasta su destrucción física”, según los autos de la jueza que lleva este caso. Probablemente el informático del PP que destrozó los discos duros utilizó un destornillador, un cúter o cualquier otra herramienta para este “rallado físico”. El resultado fue el mismo: destruir toda evidencia por si los pedía el juez. Que al poco tiempo los pidió.

El informático en cuestión está procesado por los delitos de encubrimiento y daños informáticos –igual que la actual tesorera del PP y el propio Partido Popular–. El juicio llegará en unos meses, otro ejemplo de caso aislado del PP.

Cospedal: “El propio Bárcenas aseguró que había cambiado los discos duros poco antes, por lo que no había nada en ellos”

Para no haber nada, hay que ver cuánta molestia se tomaron en destruir esos discos.

Cospedal: “Al igual que ocurre en todas las empresas, el informático del partido hizo el procedimiento que se hace siempre para que ese ordenador fuera utilizado por otras personas, como en todas las empresas”.

Falso. En ninguna empresa normal –tal vez ocurre en la CIA o el KGB– realizan un “rallado físico” de los discos duros de los exempleados. Entre otras cosas, porque con la destrucción del disco duro el ordenador deja de funcionar y nadie más lo puede volver a utilizar.

Cospedal: “El Partido Popular ha hecho mucho en la lucha contra la corrupción”

Falso. El PP ha hecho mucho más por tapar la corrupción de los suyos, incluso cuando ya era más que evidente que lo habían hecho mal. Entre otros ejemplos del “hacemos lo que podemos” –que le prometió Rajoy a Bárcenas cuando descubrieron su botín en Suiza–, destaca el intento de los abogados del PP, en línea con Correa y Crespo, por pedir la nulidad de todo el caso Gürtel por un supuesto defecto de forma en las pruebas.

Fue el mismo truco que les funcionó con Rosendo Naseiro y que, en esta ocasión, no coló. De haber funcionado otra vez, Correa, Bárcenas y todos los demás condenados hoy estarían en libertad.

Cospedal: “López del Hierro no es mi marido”

El López del Hierro que aparece en los papeles de Bárcenas no es su marido, y a saber quién será ese tal M. Rajoy.

Comparte este artículo: