La brecha entre los contratos indefinidos y los de duración determinada aumenta un 39% en Cantabria

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Las cifras de la Encuesta Anual de Estructura Salarial 2016 del Instituto Nacional de Estadística “son engañosas” para Comisiones Obreras de Cantabria. La secretaria de Empleo del sindicato en la región, Laura Lombilla, considera que “es un error sacar conclusiones positivas de unos datos que, en realidad, muestran la situación de retroceso en los salarios y de precariedad del mercado laboral cántabro”.

La Encuesta muestra un aumento del sueldo medio de 2015 a 2016 del 0,9%, cuando el IPC aumentó un 1,5%. “Las trabajadoras y trabajadores cántabros siguen perdiendo poder adquisitivo año a año”, explica Lombilla que también destaca que el crecimiento de los sueldos se produjo en los tramos más bajos y en los más altos, mientras que los tramos medios se redujeron.

El sueldo del percentil 10, el del 10% de los trabajadores que menos cobran, subió de 8.085 euros al año a 8.480, y el del percentil 90, el de los que más ganan, pasó de 38.476 a 39.657. “Sin embargo, el sueldo de la mediana se redujo (de 18.861 a 18.590) y el del cuartil inferior lo hizo en mayor proporción (de 13.443 a 12.939)”, expone la secretaria de Empleo de este sindicato. “La conclusión es que la mayoría de las personas trabajadoras han visto como ganan menos y es el aumento de los salarios más altos lo que deforma los datos”, sostiene.

Brecha de género

Tampoco cree CCOO de Cantabria que haya que felicitarse por la supuesta reducción de la brecha de género. El salario medio de las mujeres en Cantabria creció en 2016 un 1,5% y el de los hombres se redujo en un 0,4%. “Esta no es nuestra idea de reducción de la brecha porque ésta no puede depender de la pérdida de salario de los hombres y la realidad es que las mujeres, en Cantabria, siguen cobrando casi 7.000 euros menos que sus iguales y su salario medio aún está lejos de los 20.000 euros anuales”, denuncia.

En el caso de los contratos de duración determinada, las mujeres han perdido, y mucho: Mientras en 2015 el salario medio de estas mujeres era de 13.296 euros al año, en 2016 cobraron de media 9.792 euros. Los hombres con contratos temporales también vieron caer sus salarios de 19.567 euros a 17.925. En general, la brecha entre los salarios de contratos indefinidos y los de duración determinada no deja de crecer. En 2016, los indefinidos registraron salarios medios anuales de 23.280 euros y los temporales se quedaron en 14.996 euros. Una brecha de 8.284 euros anuales que supone un 39% más que en 2015.

“Esta estructura salarial resume la codicia de los empresarios que no están dispuestos a compartir la prosperidad de las empresas y apuestan por el conflicto”, denuncia Lombilla, quien recuerda que el Producto Interior Bruto (PIB) de Cantabria creció entre 2015 y 2016 un 2,4%, y el año anterior ya había sumado un crecimiento del 2,5%. “El hecho de que los salarios, como media, sólo crecieran un 0,9% demuestra que esa generación de riqueza no está repercutiendo en la misma proporción en los salarios de trabajadoras y trabajadores”, señala Lombilla.

La actitud  de los empresarios, explica CCOO de Cantabria, se suma al modelo de crecimiento impulsado por el Gobierno y su reforma laboral, que crea “cada vez más empleo de bajos salarios, y a la parálisis del Gobierno de Cantabria a la hora de cambiar el modelo productivo de la región”, concluyen desde este sindicato.

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