Ingresa en Ibiza una turista tras ser víctima de una sumisión química

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El Hospital de Can Misses, en la isla de Ibiza, registró el pasado mes de marzo el primer caso de sumisión química detectado hasta la fecha en la isla.

Se trata de una joven turista que, al parecer, habría ingerido en contra de su voluntad un cóctel de ketamina y éxtasis líquido, también llamado GHB.

El caso fue dado a conocer por la coordinadora de Urgencias del Hospital de Can Misses, María Ángeles Leciñena, quien explicó en Radio Ibiza que no se ha podido confirmar si la turista fue víctima de abusos sexuales.

El Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses (INTCF), dependiente del Ministerio de Justicia, ha detectado en los últimos años un notable incremento del uso de drogas por parte de delincuentes para anular la voluntad de sus víctimas. Aunque en algunos casos son usadas para perpetrar robos, la mayor parte de las sumisiones químicas se realizan para cometer abusos sexuales.

El motivo de conocer dos meses más tarde lo ocurrido es que las muestras de la joven deben ser enviadas al laboratorio de Son Espases, en Palma, porque en la isla de Ibiza solamente cuentan con los medios para detectar un número limitado de drogas de tipo opiáceo.

En Mallorca corroboraron que se trataba de ketamina, un potente alucinógeno que en medicina se usa como sedante; y el éxtasis líquido, conocido como la droga del sexo o las violaciones.

Leciñeña destacó que la mayoría de las víctimas «no son conscientes» de haber consumido esa droga, que en muchas ocasiones alguien les echa en un bebida.

También que las víctimas, salvo en casos muy evidentes, «pueden ofrecer poca información a los médicos» sobre quién lo ha hecho o qué le han hecho «porque tienen recuerdos vagos de lo sucedido».

El pasado verano, según informa Periódico de Ibiza, la Policía Nacional detuvo en Ibiza a dos hombres acusados de un delito de abusos sexuales a dos turistas alemanas que denunciaron haber sido drogadas con alguna sustancia tóxica que anuló su voluntad.

El de Ibiza es el segundo caso de sumisión química que se detecta en Baleares. El primero ocurrió en 2016. Una mujer de 36 años que ingresó en Son Espases en estado de agitación. Tras varios análisis se detectó que había consumido burundanga.

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