SOLO HAY UNA SALIDA: GOBIERNO PROVISIONAL Y ELECCIONES CONSTITUYENTES.

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El 29 de octubre de 2016 (aunque parezca una eternidad no han transcurrido ni dos años desde entonces), la Coordinadora 25-S convocaba una manifestación en Madrid bajo el lema “Ante el golpe de la mafia, Democracia. No a la investidura ilegítima”. El proceso de nombramiento de Mariano Rajoy, de nuevo como Presidente del Gobierno, estaba en marcha a pesar de que el resultado de las elecciones generales, tanto las de diciembre de 2015 como las de junio de 2016, hubieran permitido una mayoría de Gobierno alternativa. Solo faltó voluntad política y convicción para ello.

Ciertamente en aquel momento Pedro Sánchez hizo un amago de intentarlo… mal amago, ya que la única posibilidad real de conseguirlo hubiera sido aceptando el apoyo de los partidos republicanos y soberanistas catalanes, cuestión que rechazó explícitamente. A pesar de ello y como no salían las cuentas de la aritmética parlamentaria para investir a Rajoy, el núcleo de poder del Régimen del 78, pilotado por la Corona y el Grupo PRISA, maniobró para defenestrar a Pedro Sánchez y conseguir que un número necesario de diputad@s del PSOE posibilitasen la investidura de Mariano Rajoy mediante su abstención.

Pedro Sánchez consiguió recuperar la Secretaria General del PSOE, pero en el camino para ello se dejó todo aquello que había generado unas ciertas expectativas entre las bases progresistas del PSOE y algunos sectores de la izquierda social. Como una expresión muy clara de esto que decimos repasemos algunos episodios:

Dos días después de la intervención policial en Cataluña para intentar impedir la celebración del referéndum del 1 de octubre de 2017, el PSOE por iniciativa de Pedro Sánchez presentó una proposición en el Congreso de los Diputados para la Recusación de la Vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, a la que consideraban en ese momento responsable política de esa brutal acción represiva contra el pueblo catalán.

A los pocos días, parece ser que debido de nuevo a presiones de la Corona y nos imaginamos que también desde otros poderes fácticos, el PSOE retira esa propuesta de Recusación y pasa a asumir el discurso de Mariano Rajoy -desbordándolo incluso por la derecha- sobre el proceso republicano-soberanista catalán en general y sobre Puigdemont en particular, empezando por el apoyo sin fisuras a la aplicación del artículo 155 de la Constitución, que suspende la autonomía catalana.

¿Es de fiar el Sr. Pedro Sánchez como líder político? Observando su trayectoria en estos dos últimos años, no lo parece en absoluto.

Desde IzCa, señalábamos en las editoriales publicadas en las fechas del proceso de investidura de Mariano Rajoy (octubre de 2016) que esta legislatura, la actual, difícilmente podría durar mas allá de dos años, y ello por razones bastante evidentes: la brutal crisis del Régimen del 78 y la no menos brutal crisis del partido que lo sustenta en lo fundamental en los últimos tiempos, el PP. También por la incapacidad de articular otra alternativa partidaria de Gobierno, lo que iba a profundizar en el proceso de búsqueda de una línea de construcción de un “Gobierno de Salvación del Régimen del 78”, vía bloque parlamentario-mediático, con el PP, PSOE, Ciudadanos y otras piezas menores, así como con Podemos en una posición aparente de estar en “tierra de nadie”, pero que en la práctica es la de sostenimiento del Régimen del 78, por supuesto, “a la moderna”.

Lo que está sucediendo era por tanto absolutamente previsible. Y no lo decimos ahora, lo decíamos con toda claridad en 2016. Lo que está ocurriendo es la descomposición del Régimen del 78 y de sus agentes políticos principales. La moción de censura que ha presentado el PSOE, aparte de permitirle ganar unas semanas o meses de tiempo a Mariano Rajoy (que tiene así la excusa perfecta para no convocar elecciones) y de darle un cierto brillo mediático circunstancial a Pedro Sánchez, no va a tener utilidad alguna para el movimiento popular, ni para la sociedad en general. En primer lugar porque las expectativas de que vaya para adelante son prácticamente nulas, por lo que de nuevo se quedará en una maniobra de “fuegos artificiales” a las que Pedro Sánchez es tan aficionado. Y en el hipotético caso, muy improbable, de que triunfara, nos encontraríamos ante un Gobierno en una situación de tal debilidad que sería incapaz de tomar medida positiva alguna para las clases populares y Pueblos del Estado español, lo cual generaría una tremenda frustración entre aquellos sectores sociales que aun puedan tener alguna expectativa ante el “postureo” de Pedro Sánchez.

No hay más Gobierno útil y legítimo que un Gobierno Provisional que se constituya con personas de clara trayectoria democrática y progresista ajenas al Régimen del 78 y, por tanto, a la mafia que este representa. Ese Gobierno debería contener un punto clave y esencial en su programa: la convocatoria de Elecciones Constituyentes en un plazo máximo de seis meses.

Sabemos que eso difícilmente va a ocurrir ahora, aún no contamos con la correlación de fuerzas suficiente para ello, pero es la única salida democrática y eficaz para salir de la actual situación. No habrá que esperar mucho tiempo para que los hechos nos den de nuevo la razón.

Izquierda Castellana
Castilla, 27 de mayo de 2018
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