Pérez de Vargas comenzó negando la información de EL MUNDO y acabó reconociendo llamadas de Aguirre

Comparte este artículo:

Alberto Pérez de Vargas, ex director del centro Cardenal Cisneros, dimitió este jueves de Ciudadanos, partido en el que ostentaba el cargo de vocal vecino en el distrito madrileño de Chamartín. El PP acusó al partido liderado por Rivera de estar detrás de las informaciones de EL MUNDO sobre la licenciatura exprés de Pablo Casado, que aprobó de golpe la mitad de la carrera de Derecho en su último curso, después de siete años para aprobar la otra media. Sin embargo, Ciudadanos se desmarcó rápidamente de estar detrás cualquier filtración, y Pérez de Vargas al final decidió dimitir de ese cargo menor en una junta de distrito para no perjudicar a los naranjas.

Este catedrático de Matemáticas comenzó la mañana del jueves diciendo en la cadena Cope que no le constaba “que nadie llamara” allí “para interesarse” por el estudiante Casado, y terminó admitiendo horas después lo que él mismo había contado en EL MUNDO: que “Aguirre llamaba para que Casado aprobara”, puntualizando que no le llamaba a él, sino a “otros profesores”, señaló. Este diario publicó la información de madrugada, y el ex director del Cisneros durante los años en que Casado terminó allí Derecho negó la mayor en un par de comparecencias radiofónicas (en Cope y Onda Cero) hasta que EL MUNDO colgó en su web, hacia las 8.00 horas, sus palabras, recogidas cuatro semanas antes en una cafetería madrileña. A partir de ahí, Pérez de Vargas confirmó punto por punto lo que él mismo afirmaba en la entrevista. Fue matizando detalles como que las llamadas no las recibía él, sino otros, e incluso llegó a someterse a careos en directo con Esperanza Aguirre en Tele5 y con un periodista de EL MUNDO en Cuatro.

Entre las muchas cosas que afirmó en diferentes medios, aseguró que Aguirre estaba “interesada” en Casado, que “venía cobijado por la Comunidad de Madrid“. Textualmente añadió, por ejemplo en la Cadena Ser: “Algunos de los profesores me dijeron que Esperanza había hablado con ellos para que viniera al centro. Era un personaje ligado a los propietarios del centro, por decirlo de alguna manera. Era un señor que venía de alguna forma cobijado, ayudado por la Comunidad de Madrid”.

Pérez de Vargas señaló incluso que “aprobar es cosa de dos, de profesor y alumno, no trasciende de esa intimidad académica. Sí era consciente del interés que tenían en la Comunidad de Madrid por Pablo Casado”. Y dijo más: “Puedo garantizar que desde el punto de vista administrativo se ha cumplido todo lo establecido. Pero si un profesor le dice a un alumno ‘no te presentes y yo te apruebo’, eso no se puede evitar”.

Sobre la evidencia de que Casado aprobó la mitad de la carrera de Derecho en cuatro meses después de lograr su acta de diputado regional, el ex director del Cisneros dijo ya a primera hora, en Cope: “12 asignaturas en un año no es fácil. Poco creíble, quizá”, para agregar luego: “Lo que podía ocurrir en el caso del Cisneros es que unas asignaturas fueran convalidadas y que las otras fueran de cursar. De esta manera, no serían 12 asignaturas, serían menos”, obviando que el portavoz del PP estaba obligado a cursar todas las asignaturas que no le hubiera convalidado la Complutense, universidad a la que está adscrito el Cisneros, como cualquier otro alumno, y permitiendo la posibilidad de convalidaciones extraoficiales e irregulares, ya apuntadas a EL MUNDO por varios docentes del centro y por él mismo en sus declaraciones a este periódico.

Comparte este artículo: