La CUP anuncia el fin de las alianzas del soberanismo y da por concluido el ‘procés’

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“El autonomismo no tiene que volver”. Esa es la consigna. Carles Riera planteó como única salida a la situación que vive Catalunya “construir república” y dejar atrás la fase autonomista. En el debate de investidura de este jueves, la CUP abrió un nuevo periodo para el soberanismo y anunció el fin del procés y de las alianzas de los independentistas si se instalan en la legalidad autonómica.

Riera proclamó un nuevo tiempo en que la CUP pasa a la oposición y no seguirá más hojas de ruta para pasar a “construir república”. “Damos por acabado el ciclo del procés y las alianzas que se han dado durante el procés. Pasamos a la oposición desde la calle y desde las instituciones, combatiendo al Estado y al autonomismo. Queremos empezar el ciclo de construcción de la república desde la movilización popular y desde este Parlament”, señaló con contundencia Riera al fijar la posición de su partido.

 

 

“Rechazamos el simbolismo republicano en la legalidad autonomista”, apuntó el jefe de filas de los anticapitalistas desde el atril del Parlament al justificar las cuatro abstenciones de su formación, que obligarán a Jordi Turull a optar a una segunda votación para ser el 131 president de la Generalitat.

Riera critica que se les pida “unidad por unidad” y reclama un programa republicano para dar apoyo a Junts per Catalunya y Esquerra Republicana

Riera reclamó “un frente institucional” contra el Estado y afeó que se les pida “unidad por unidad, de forma abstracta”. “Ya hemos hecho bastantes concesiones por la hoja de ruta”, remarcó en referencia a los presupuestos de Junts pel Sí que aprobaron en la legislatura pasada. “Unilateralismo y desobediencia; es la única forma de hacer república y de alcanzar la independencia, es la única forma de ensanchar la base republicana”, señaló en consonancia con la conferencia política que iba a celebrar la formación este miércoles y que fue suspendida por la precipitación de los acontecimientos tras la providencia de Llarena.

“No podemos asumir vuestro proyecto político”, espetó a Junts per Catalunya y Esquerra Republicana y les recordó que Carles Puigdemont seguía siendo su candidato en tanto que fue el más votado entre los soberanistas el pasado 21-D. Pero también tuvo críticas para el president cesado, que está ahora en Finlandia, al reprocharle “las dudas” del pasado 10 de octubre y del 27 de octubre, cuando proclamó los resultados del 1-O y los suspendió y cuando hizo la declaración de independencia, a la postre simbólica según dijeron todos en sede judicial menos la CUP.

 

Riera señaló que en caso de que haya segunda votación este sábado volverán a abstenerse y emplazó a Junts per Catalunya y Esquerra Republicana a solicitar a la Mesa el voto delegado de Puigdemont y Comín para que sumen 66 escaños y pueda salir investido con mayoría simple Turull. Y recordó a los demás soberanistas que el objetivo que encargó el pueblo a los parlamentarios es “implementar la independencia”.

El jefe de filas de la CUP en el hemiciclo, en su discurso de réplica, rechazó que un juez pueda subordinar la soberanía del Parlament y se refirió al magistrado Pablo Llarena como un “pequeño Bonaparte”.

Reafirman su abstención de cara a la segunda votación e instan a los soberanistas a solicitar el voto delegado de Puigdemont y Comín a la Mesa del Parlament

Con una ácida crítica a la sociovergència en los 40 años posteriores al franquismo y al Estado, insistió que ellos no plantean el debate como una cuestión de nombres sino programática y su única vía es la republicana, con “un proceso constituyente desde abajo, apoyado por las instituciones y construyendo república desde la calle”. “La gente que participó en el 1-O no se merece que reculemos. No era una cuestión de nombres, era de república”, reiteró.

 

 

“Es en la calle donde hay que arraigar la unidad del soberanismo”,afirmó, al tiempo que justificó su abstención asegurando que a ellos no les mueven “los intereses de partido, sillas o despachos” sino “los intereses del país y de las clases populares”.

A Turull, al que se refirió como conseller, le apuntó sobre su discurso de investidura que era “autonomista con propuestas políticas neoliberales” y “el del candidato del PDeCAT”; aunque lo respetaba si se trata de una estrategia de defensa visto desde la la lógica antirepresiva, en alusión a su cita con el juez de este viernes, en la que se contempla que sea encarcelado de nuevo. “Entendemos y respetamos su estrategia antirrepresiva, pero lo de hoy era un discurso de investidura”, le remarcó.

“Un proceso constituyente real. Si esa es su agenda, pueden contar con nosotros”, insistió antes de concluir su intervención con un “Visca la República”.

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