La victoria sobre el Régimen del 78 es posible.

Concentración viernes 16 de marzo en Lavapiés. No es un accidente es un crimen
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Es un hecho, objetivo y objetivable, que estamos asistiendo a una agudización en la confrontación de clases en el Estado español, en su sentido más amplio y además en todos los frentes. La denuncia y lucha contra el patriarcado como subsistema del capitalismo para dominar y explotar a las mujeres tuvo una amplísima expresión en la movilización del 8 de marzo, entre otras; la reactivación y ampliación del movimiento en defensa de lo público, especialmente del Sistema de Pensiones y de Salud, pero también de educación; la lucha contra la represión y el recorte de las libertades, con epicentro, en estos momentos, en Madrid; la lucha por los derechos nacionales de los pueblos bajo jurisdicción del Estado español, con Cataluña como punta de lanza en estos momentos; las movilizaciones contra la precariedad… Asistimos sin duda a una activación, quizás sin precedentes en el sentido cualitativo, de los movimientos sociales y políticos, entre los que está tomando un protagonismo muy importante el movimiento republicano. Pero como es lógico el Régimen también está intensificando sus actuaciones para reproducirse, combinando medidas “preventivas” con otras directamente represoras. Entre las primeras, la creación o endurecimiento de la legislación represiva; entre las segundas, las detenciones, procesamientos, multas, encarcelamientos… y de nuevo asesinatos, tal como ha ocurrido en Madrid en los últimos días.

http://izca.net/wp-content/uploads/2018/03/pensiones-mani.jpgPor supuesto, además de utilizar cada vez más en lo cualitativo y en lo cuantitativo la vía represiva, van diseñando el futuro Gobierno del Régimen, encargado de llevar adelante el brutal plan de recortes que el Sistema capitalista español e internacional tienen diseñado para el Estado español. Plan que les obligarán a cumplir sí o sí. Es en ese frente en el que los poderes fácticos, incluyendo por supuesto al mediático, están trabajando últimamente con más afán. Su apuesta es clara: Gobierno de coalición Ciudadanos-PP. Todos los sondeos que publican los medios están orientados a ir creando el ambiente para esa cuestión, particularmente entre las gentes del PP, pero también a la opinión pública en general. Por supuesto que ese hipotético gobierno estará situado, aunque pretendan ocultarlo, aun más a la derecha que el actual de Mariano Rajoy. Y no solo en lo político, también en lo social, porque ese Gobierno será precisamente el encargado de intentar llevar adelante el segundo gran ajuste que el capitalismo español e internacional exigen.

Probablemente algunos sectores del PP -entre los cuáles está Mariano- prefieran un acercamiento al PSOE de cara a corresponsabilizarlos en la puesta en marcha de ese nuevo programa de recortes en lo político y en lo social, y en ese juego parece que andan; pero el IBEX-35, por hacer una referencia simbólica, parece que lo tiene claro y  su apuesta es Ciudadanos. Saben que el PP seguirá siendo muy probablemente, y a pesar de lo que nos cuenten las encuestas, el partido más votado de la derecha, pero Ciudadanos tendrá una fuerte subida electoral; la presión mediática va en ese sentido, y además serán “lo nuevo”, y eso vende mucho. El PP se verá obligado a pactar con ellos, en mejores o peores condiciones, dependiendo del resultado concreto de las elecciones, pero la apuesta de la mayoría del bloque dominantes español es clara: elecciones generales en no mucho tiempo y gobierno de la derecha, más derecha, en forma de coalición PP – Ciudadanos o Ciudadanos – PP. Pensar que unas elecciones convocadas en el plazo de meses o un año pueden ser ganadas por las fuerzas institucionales que se proclaman progresistas es una auténtica quimera. Hubo una gran oportunidad con los resultados de las elecciones de diciembre de 2015 e incluso con las de junio de 2016, pero como siempre esas fuerzas la tiraron por la borda. ¿Cómo va a confiar la gente en unas fuerzas que a pesar de tener la mayoría en el Congreso de los Diputados no han sido capaces de derogar la Ley Mordaza, cuestión que por cierto llevaban en sus programas electorales?

Desde IzCa, esa perspectiva de evolución de la política institucional que nos parece meridianamente clara no nos asusta lo más mínimo por una sencilla razón: en nuestra opinión los cambios progresistas solo son posibles si hay un potente movimiento popular en la calle, y en esto se está avanzando de forma clara. La existencia de ese Gobierno de la derecha PP – Ciudadanos, si las cosas se hacen bien, será un factor de crecimiento del movimiento popular y nos exigirá algo que es esencialmente imprescindible, la maduración política de ese movimiento sin el cual ningún cambio progresista es posible.

Las instituciones del Régimen están cada vez mas débiles, pero aguantan. El movimiento popular cada día es mas fuerte, pero necesita dar un salto cualitativo para vencer. IzCa solo tiene un compromiso: contribuir con todas nuestras energías y recursos a que esto ocurra. Entonces el cambio será imparableEn 2021, República feminista y comunera.

 

Izquierda Castellana

Castilla, a 19 de marzo de 2018

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