Detenidas siete personas por forzar a dos menores a contraer matrimonio por dinero.

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El juzgado de Toro investiga la implicación de las siete personas detenidas el pasado martes por forzar, supuestamente, a dos niñas rumanas menores de edad a contraer matrimonio con ciudadanos de su misma nacionalidad -también menores de edad, según ha podido saber este diario- a cambio de dinero y cuya desaparición había sido denunciada previamente por un familiar. Fuentes próximas a la investigación confirmaron ayer que el dispositivo policial desplegado ha permitido descubrir el paradero de las dos niñas menores de edad que han sido trasladadas a una “casa de acogida”, para evitar su localización por parte de sus familiares hasta que se esclarezcan los hechos denunciados y concluya la operación iniciada en Morales de Toro por la Comisaría de Policía nacional de Zamora, en colaboración con la Central de Redes de Inmigración Ilegal, a instancias del Juzgado de Toro.

Las diligencias instruidas en el marco de la investigación, así como las siete personas detenidas, según apuntaron las mismas fuentes, permanecían ayer a disposición del juzgado de Toro, a la espera de que el juez consiga recabar más información sobre el caso y determine el grado de implicación de los arrestados el pasado martes. El subdelegado del Gobierno en Zamora, Jerónimo García Bermejo, confirmó ayer que la detención de las siete personas, también de nacionalidad rumana, se enmarca en una operación policial desarrollada por “ordenamiento judicial” y que, en principio, está relacionada con un “asunto relativo a matrimonio de menores”.

A la espera de que avance la investigación y de que el Juzgado de Toro determine el grado de implicación en el caso de los siete detenidos, fuentes consultadas por este diario confirmaron que, al menos, dos de los arrestados son familiares de las menores: su hermana mayor y su cuñado. Al parecer, las dos niñas que presuntamente han sido forzadas a contraer matrimonio con ciudadanos rumanos, residían hasta hace pocos meses en una localidad andaluza con sus padres, pero por un “conflicto familiar”, su madre decidió que se trasladaran a vivir a Morales de Toro, pueblo en el que otra de sus hijas había fijado su residencia, junto a su marido.

Hace pocos días, la madre de las menores se trasladó hasta Morales de Toro para reencontrase con sus dos hijas con la intención de que regresaran con ella a Andalucía, pero descubrió que las niñas ya no se encontraban en la vivienda de su hermana, por lo que decidió denunciar su desaparición ante las Fuerzas del Orden. La citada denuncia propició que el pasado martes y, a instancias del juzgado de Toro, agentes de la Comisaría de Zamora y de la Central de Redes de Inmigración Ilegal desplegaran un amplio dispositivo de búsqueda en Morales de Toro con el objetivo de localizar a las menores y corroborar que podrían haber sido forzadas a contraer matrimonio con ciudadanos rumanos. En el marco de este dispositivo, los agentes registraron en primer lugar la vivienda que la hermana de las niñas comparte con su pareja y en la que, durante varios meses, habían residido las menores, una casa de dos plantas situada en la calle Ildefonso Andrés de Morales de Toro. Al no hallar a las niñas en el interior del hogar de su hermana mayor, los agentes también registraron otros domicilios en los que residen ciudadanos de nacionalidad rumana, en los que tampoco se encontraban “escondidas” las menores. La operación policial se saldó definitivamente, como confirmó la Subdelegación del Gobierno, con la detención de las siete personas que han pasado a disposición judicial y cuyo testimonio ha servido para localizar a las dos niñas que han sido trasladadas a una “casa de acogida” para garantizar su protección.

El amplio dispositivo policial desplegado en la mañana del pasado martes en Morales de Toro provocó “sorpresa” entre los vecinos, sobre todo porque no esperaban que, como consecuencia de esta actuación, fueran detenidas siete personas y que éstas pudieran estar relacionadas, presuntamente, con un acuerdo entre familias rumanas para forzar el matrimonio de las menores. De hecho, en el día de ayer, los vecinos se mostraban reacios a pronunciarse sobre el caso, sobre las detenciones y sobre la supuesta “venta” de las niñas, que, en principio, achacan a la “cultura” de los impliciados. En principio, los vecinos de la localidad enmarcaron el dispositivo policial desplegado a hechos delictivos de menor importancia como un robo o alguno relacionado con la seguridad vial, por lo que la detención de siete personas y su presunta implicación en la desaparición de las dos menores ha causado sorpresa entre los moralinos.

Morales de Toro es una de las localidades de la provincia en la que, en los últimos años, más ciudadanos de nacionalidad rumana han fijado su residencia y, según fuentes consultadas, en la actualidad alrededor de 150 personas nacidas en Rumania viven de forma permanente en el pueblo. No obstante, este número se incrementa en campañas agrícolas como la de la vendimia, ya que hasta Morales de Toro se trasladan, sobre todo desde Andalucía, ciudadanos rumanos y de otras nacionalidades para ser contratados en los trabajos de recolección de uva. En principio, el caso que investiga el juzgado no guarda relación con las denuncias presentadas la pasada semana por supuestos intentos de secuestro de dos menores en Toro.

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