El juez de Valtonyc se queja en ‘La Razón’ de que no se pueda ilegalizar a los independentistas

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El juez de Valtonyc, el rapero condenado a tres años y medio de cárcel por delitos de enaltecimiento del terrorismo, calumnias e injurias graves a la Corona, ha escrito una columna sobre el procés catalán en La Razón, en la que carga contra las formaciones políticas independentistas y critica sutilmente que la ley no permita ilegalizarlas.

“Nuestra democracia es claramente procedimental y no militante, y por ello se puede asumir la existencia de partidos políticos que, entre otras gestas, pretendan la independencia de una parte de España”, escribe Enrique López, uno de los tres jueces de la Audiencia Nacional que firmaron la condena contra Valtonyc.

El magistrado, que tuvo que dimitir como magistrado del TC tras dar positivo en una prueba de alcoholemia, lamenta que la democracia española permita a los políticos hacer apología de la independencia. “Antes de 1995 se concebía una asociación como ilegal cuando, entre otros fines, persiguieren ‘la destrucción del orden jurídico, político, social o económico, o el ataque, por cualquier medio, a la soberanía, a la unidad o independencia de la Patria, a la integridad de su territorio o a la seguridad nacional’, hoy ya no”.

López, afín al PP y recusado de los casos Gürtel y Bárcenas para garantizar la apariencia de imparcialidad de ambos procesos, aboga por “defender a la democracia de fines odiosos”. Según él, “la cuestión es establecer unos definidos límites en defensa de estos valores”, en referencia a la división de poderes y a los derechos fundamentales y obligaciones de los ciudadanos, “elementos sustanciales del Estado democrático constitucional”.

Sin embargo, razona el juez, “en nuestra democracia permitimos que se pueda proponer por cauces democráticos el independentismo, y en este sentido, tan permisivos se debe ser en este ejercicio de libertad política, como enérgicos cuando se traspasan estos límites, lo cual, parece que a algunos les tiene confusos y sorprendidos”.​

Para poner en contexto sus palabras, López explica que “la democracia se concibe hoy como una democracia procedimental, en contraposición a lo que se denomina democracia militante basada en una activa defensa de los valores y principios que le dieron grandeza política y moral”. La acepción del concepto democracia militante, continúa el juez, “fue acuñada por Karl Loewenstein, en un trabajo elaborado durante su exilio americano como consecuencia de los dramáticos acontecimientos registrados con Hitler en el poder”.

El filósofo alemán realiza en el texto “un llamamiento a salvar la democracia de sus enemigos, aunque sea sobre la base de redefinirla como disciplinada o autoritaria; en definitiva, esta expresión surge para argumentar que la democracia alemana de la Constitución de Weimar de 1919 sucumbió ante los enemigos de la libertad precisamente por no ser militante”.

Finalmente, se queja López, “el pluralismo político consagrado por la Constitución [española] tiene como límite legal los supuestos de asociación ilícita y los establecidos en la Ley de Partidos, y desde 1995 ni la Ley de Partidos ni el Código Penal recogen expresamente el independentismo como motivo susceptible de provocar la ilegalización de una formación política”.

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