Ley Mordaza contra la difusión de la huelga feminista del 8M en Valladolid

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La difusión de la convocatoria de huelga feminista para el próximo 8 de marzo se ha dado de bruces esta madrugada en Valladolid con la Ley Mordaza. Tres activistas que estaban pegando carteles de la convocatoria han sido conducidas por agentes de la Policía Municipal hasta la comisaría de Delicias donde, tras ser identificadas, se les ha comunicado la imposición de una multa de 600 euros en aplicación de la citada Ley.

Según fuentes de la Asamblea 8M de Valladolid, las tres mujeres estaban pegando carteles en el entorno del mercado municipal del barrio de las Delicias cuando “las rodearon varias patrullas de la Policía Municipal y de forma brusca y violenta las metieron en el coche sin ni siquiera pedirlas la documentación ni dejarles dar ninguna explicación para llevarlas directamente a la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía de la calle Gerona”.

Según han comentado a últimoCero testigos presenciales, una de las mujeres conducidas por la Policía Municipal hasta la Comisaría de Delicias tenía el bolso en el coche con el DNI. Después de 2 horas en comisaría -“tocando las narices”, han señalado- finalmente se produjo la identificación y el anuncio de una posible sanción en aplicación de la Ley Mordaza que puede superar los 600 euros.

Un grupo de apoyo, alrededor de las 1,30 horas, esperó a su salida a las puertas de la Comisaría.

La reacción a esta intervención policial contra el derecho a la libertad de expresión no se hizo esperar y han sido innumerables los mensajes de apoyo recibidos por las denunciadas a través de las redes sociales y distintas organizaciones. De hecho, mañana se ha convocado una concentración de protesta en Valladolid a las 18,30 horas en la Plaza Mayor.

Reacción de Toma la Palabra

Los concejales de Valladolid Toma la Palabra, socios de Gobierno del PSOE en el Ayuntamiento de Valladolid, han hecho público un comunicado en el que se reafirman en su apoyo a la huelga feminista del 8M y a la libertad de expresión.

“Desde Valladolid Toma la Palabra consideramos que este tipo de acciones ponen en riesgo la libertad de expresión, derecho fundamental amparado por la Constitución. Por ello hemos mantenido una reunión urgente con el concejal de Seguridad y Movilidad y la jefa de la Policía Municipal en la que hemos manifestado nuestra preocupación por la posible conculcación de derechos fundamentales”, recalcan antes de aclarar que “la nueva Ordenanza de Protección del Medio Urbano municipal que sustituye a la Ordenanza aprobada por el Partido Popular no se encuentra en vigor”.

Carteles de la convocatoria de la huelga feminista en Valladolid.
Carteles de la convocatoria de la huelga feminista en Valladolid.

“La actuación se ha efectuado con arreglo al marco represivo que establece la Ley Orgánica 4/2015, de 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana, más conocida como Ley Mordaza, cuya derogación ha sido ya exigida por la mayoría del Parlamento. Valladolid Toma la Palabra ya solicitó, a través de una moción defendida en el pleno ordinario del Ayuntamiento de enero de 2016, la retirada tanto de la Ley Mordaza como de la reforma del Código Penal, ya que entendemos que incluyen preceptos que vienen a endurecer la restricción de derechos y libertades civiles, pasando a sancionar como infracciones administrativas conductas antes consideradas como faltas, lo cual lleva consigo la pérdida de garantías judiciales y la posibilidad real del aumento de la arbitrariedad gubernamental a la hora de sancionar”, recuerdan los concejales.

“La discrecionalidad que otorga la Ley Mordaza a la Administración a la hora de establecer sanciones, su elevada cuantía, que en el caso de las infracciones muy graves podrían llegar a los 600.000 €, y la fijación en la regulación de conductas habituales en las protestas ciudadanas, han habilitado un procedimiento administrativo que legaliza la criminalización y persecución de las movilizaciones y crea un instrumento gubernamental para sancionar y desincentivar derechos democráticos básicos como la libertad de expresión y de manifestación que nuestra carta magna recoge como derechos fundamentales”, sostienen.

En relación con la nueva Ordenanza municipal que los colectivos sociales que a ella se oponen han bautizado como “ordenanza mordaza”, los concejales de Valladolid Toma la Palabra indican que “las actuaciones policiales de la pasada madrugada no tienen ninguna relación con la actual Ordenanza de Protección del Medio Urbano”.

No obstante los concejales señalan que “la Concejalía de Seguridad y Movilidad se ha comprometido la semana pasada a la elaboración de un informe trimestral en que se recojan las intervenciones de la Policía, así como las sanciones impuestas y su cuantía, en relación con la nueva Ordenanza”. “Dicho informe se dará a conocer públicamente y se remitirá a colectivos sociales que así lo demanden, para poder pedir información más detallada si así lo considerasen necesario, puesto que es vital asegurar que la reglamentación municipal no produzca, en ningún caso, un menoscabo del ejercicio de derechos fundamentales. Si se dieran estos casos, Valladolid Toma la Palabra promovería la modificación de los artículos que provoquen este menoscabo”, indican.

Cartel contra la Ordenanza en una movilización de protesta. FOTO: Gaspar Francés
Cartel contra la Ordenanza en una movilización de protesta. FOTO: Gaspar Francés

Plataforma por las Libertades

El anuncio ha provocado la reacción inmediata de la Plataforma por las Libertades, que acusa a Valladolid Toma la Palabra de “engañar” al asegurar que la colocación de carteles no está sancionada por la nueva normativa municipal.

“Toma la Palabra engaña cuando dice que la ordenanza mordaza “excluye explícitamente en su articulado como actuaciones sancionables aquéllas amparadas en el ejercicio de derechos fundamentales”. Baste recordar para desmontar esta mentira un ejemplo conocido por todas: la desnudez en la ordenanza aún en vigor está prohibida salvo cuando se ejerza en el ejercicio de derechos fundamentales, por ejemplo, recordamos todas, en una manifestación como la Ciclonudista –que es como consiguió sobrevivir al reaccionario De la Riva, pero lamentablemente está prohibida y sancionada -pronto, dejará de estarlo- en cualquier otra circunstancia. Es patética la argumentación de Toma la Palabra. Todas sabemos que en este caso ni siquiera durante una manifestación –ejerciendo aquí un derecho fundamental- está permitido pegar carteles o poner pegatinas y basta para ello recordar las cargas y sanciones impuestas durante un pasado 1º de Mayo. Desmontado queda el argumento”, indican en su comunicado.

“Dice Toma la Palabra que “una mera pegada de carteles en ningún caso puede suponer una apertura de un procedimiento sancionador” y que es vital asegurar que la reglamentación municipal no produzca, en ningún caso, un menoscabo del ejercicio de derechos fundamentales” de forma que “si se dieran estos casos, Valladolid Toma la Palabra promovería la modificación de los artículos que provoquen este menoscabo”. Aquí nos quedamos “muertas”. Es decir, ¿no se tiene certeza en el Ayuntamiento al aprobar una norma de si va a vulnerar o no derechos fundamentales? Ante la duda, ¿qué hacen?: aprobar la norma represora, prohibir y sancionar”, critican.

“A continuación intenta Toma la Palabra sumarse a la crítica a la Ley mordaza, indicando que vulnera derechos fundamentales, y aquí nos quiere engañar de nuevo a todas porque no tienen luego reparo alguna en aprobar una ordenanza municipal mordaza que es complemento de aquélla y que está imbricada con ella en su articulado y que forma parte del “conjunto represivo” estatal pues, lo recordamos todas, estas normas municipales no son más que tentáculos de una ley estatal que las hace posible: la Ley reguladora de bases de Régimen local en sus artículos 139 a 141, y son un brazo de la Ley mordaza a través de los artículos 32 cuando dice que “las ordenanzas municipales podrán introducir especificaciones o graduaciones en el cuadro de las infracciones y sanciones tipificadas en esta Ley” y 41 de ésta. ¿A quién quieren engañar? No pueden criticar la Ley mordaza y salvar su correlato municipal”, sentencian los colectivos sociales que integran la Plataforma por las Libertades.

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